Kevin López cierra el paso a la gloria de Álvaro de Arriba

Álvaro de Arriba, subcampeón de España de 800 tras una carrera enorme y en medio de un gran ambiente. El salmantino atacó con dureza al campeón sevillano y augura un gran resultado en el Europeo.

Álvaro de Arriba ha estado a un paso de la gloria, la distancia que le ha sacado en meta un Kevin López más experimentado y todavía rey legítimo del 800. Eso sí, ha tenido que experimentar el primer ataque del salmantino, un atleta con un final demoledor al que sólo ha podido competir con piernas, pero también con experiencia y colocación, el terreno en el que se ha decidido la final

 

En la carrera, Kevin López ha salido a ponerse primero, con Andújar a su rebufo y Álvaro de Arriba tercero. Al paso por la primera vuelta el ritmo se ha ralentizado y el salmantino ha tenido codazos con un rival para hacerse sitio. Al paso por la última vuelta ha pasado al ataque y ha intentado superar a López sin éxito en la curva, abriéndose a la calle dos y gastando mucha energía. A partir de ahí, ha esperado a la última recta para intentar desbordar al sevillano, sin éxito.

 

"Mis seis campeonatos de España los he ganado igual, poniéndome primero, si funciona, ¿para qué cambiar?", reconocía después de la carrera el nuevo campeón. Con defender la cuerda, aunque en ocasiones con apuros, le fue suficiente: la pista cubierta no deja margen para un ataque en curva o para una gran recta final porque el peralte lo impide en el primer caso y la llegada a meta son 50 metros y no los cien del aire libre.

 

La clave ha sido la mejor colocación de Kevin López, que se puso en cabeza desde el primer momento y cogió el único sito bueno en pista cubierta, la cuerda. Mientras, Álvaro se las veía con rivales para no tropezar como Nuria Fernández y, al toque de campana, se ponía a rebufo del sevillano. Atacó en la curva gastando energías, volvió a por todas en la contrarrecta pero ahí Kevin hizo una resistencia numantina porque sabía que ahí estaba el campeonato; la recta final tras la guardar bien la última curva no fue suficiente. López es superior todavía, pero no es intocable. Y Álvaro lo sabe.

 

"Más que con el resultado, estoy contento con la carrera. Ha sido la única carrera en la que me he atrevido a atacarle fuerte, sin miedo y sabiendo que le podía ganar. Lo de hoy podía ser una final europea. Me ha hecho correr por fuera, tiene más experiencia. He tenido algún roce en la curva, pero por el miedo a que me cerraran, no me ha perjudicado nadie. Ha sido una muy buena carrera, me pongo un 9,5, el diez hubiera sido la victoria. Ahora queda Belgrado, vamos los tres y podemos estar ahí. No veo a nadie imbatible", asegura el salmantino que se lleva una valiosa lección para la próxima vez. Seguro que la habrá.