Jordi Fabregat, en profundidad: "Hay que dignificar y entender el fútbol; es para gente atrevida"

El entrenador del CD Guijuelo repasa sus 18 años como futbolista fuera de casa y su salto a los banquillos, con la ilusión de poder entrenar a un 'grande' porque su trabajo le dé una oportunidad. Sin mirar al futuro y sí al presente, encara una segunda ilusionante segunda vuelta con el equipo que le dio la opción de volver a su pasión cuando estaba "fuera".

Jordi Fabregat analiza su vida en el fútbol (Fotos: Chema Díez)

 

 

FABREGAT, EN FRASES

 

- "Me hice entrenador porque entiendo el fútbol como un deporte y una profesión que hay que dignificar y entender".

 

- "Estoy muy agradecido al CD Guijuelo porque me dio la oportunidad en un momento difícil de mi carrera, cuando estaba fuera...".

 

- "Pienso que soy un poco salvaje en esto de entrenar...".

 

- "Me gustaría entrenar en un equipo con más aspiraciones para enseñar lo que sé; si algún día me llega, seguiré siendo el mismo".

 

- "Hubo un momento en el que me sentí criticado, y aunque fuese de manera justa, me dolió todo lo que se dijo".

 

- "Fui a buscar un descenso con el Portuense, algo que nunca me había pasado como entrenador".

 

- "Veo que el equipo cree en lo que hace y eso se nota en el campo".

 

- "Estoy en esa batalla de saber que tengo la familia lejos, pero sé que está ahí, conmigo".

18 años por los campos de España como futbolista dan para mucho, tanto como para aprender de los errores que uno no debe volver a cometer, dentro y fuera de este deporte. Autodidacta en los banquillos, basa gran parte de su trabajo en eso... en el trabajo, con un estilo de juego que ahora asombra, pero que ya puso en práctica hace 20 años en Tercera División.

 

Presión alta, jugar en campo rival, laterales largos, la mejor defensa es un buen ataque... suena, ¿verdad? Nacido en Tortosa hace 56 años, Jordi Fabregat cumple su segunda temporada en el CD Guijuelo (llegó en noviembre de 2016 y levantó a un equipo roto) para firmar la mejor racha de resultados de su historia y la mayor goleada en Segunda B (8-1 contra el Izarra).

 

Entiende que el fútbol, como la vida, no tenga memoria, y agradece la oportunidad que le dio el CD Guijuelo cuando ya estaba fuera de este deporte y su confianza en el proyecto. Reconoce sin paños calientes que le han dolido mucho las críticas recibidas (aunque justas) por el mal inicio de temporada y no mira más allá de lo que tiene delante: 19 jornadas para que el CD Guijuelo pueda soñar con algo más... ¿por qué no? Estas líneas descubren también a la persona que hay detrás del entrenador.

 

CARRERA: "Comencé mi carrera como futbolista con 16 años y la terminé con 34; en esos 18 años he jugado en el Tortosa (su localidad natal) y luego en el Terrasa. Llegué a ser internacional juvenil y sub-21 en mi mejor momento y pude jugar en Primera con el Hércules. Luego, por las circunstancias me fui al Córdoba y pasé 10 años en Xerez, donde jugué cinco años y más tarde, pese a vivir allí, jugué en el Yeclano... fueron 18 años espléndidos. Me encanta jugar al fútbol, más que entrenar, pero eso ya no puedo hacerlo. Luego me afinqué en mi casa porque pensaba entrenar allí, aunque luego nadie pensó en que pudiese hacerlo".

 

JUGAR EN PRIMERA: "A mí me llegó como de sorpresa; ascendimos de Segunda División, pero con la juventud no sabes la dimensión que tiene eso ni le das la perspectiva correcta a lo que se vive. Creo que no estaba preparado, porque era un jugador versátil y trabajador, pero no entendía el juego como después lo entendí. Más tarde, cuando fui más maduro, creo que podría haber jugado mejor en Primera. Después estuve muchos años en Segunda con el Xerez y para mí fue un privilegio estar en esa ciudad. Luego terminé mi carrera en mi tierra, en Tortosa, en Tercera División".

 

JORDI ENTRENADOR: "Me hice entrenador porque entiendo el fútbol como un deporte y una profesión que hay que dignificar y entender. En un momento concreto, hay que saber poner a cada jugador al servicio del colectivo y todos los mensajes que iba a mandar era para el crecimiento personal del jugador. Yo pasé cuatro años en los que sí estaba en Primera y Segunda, pero limitado por los resultados del entrenador y del club... y eso viene en función de que el jugador se suelte y entienda el juego. El fútbol es para gente atrevida, que sepa competir y que tenga gusto por el espectador; el fútbol debe ser vibrante y no especulativo. Es muy bonito si se juega a defender y atacar pensando que hay gente que quiere intensidad y lucha por ganar".

 

AUTODIDACTA: "Pienso que soy un poco salvaje en esto de entrenar... lo digo así porque mi primer año como entrenador en Tercera, siempre pensé que la mejor defensa era atacar al contrario en la parte débil, que es su defensa. En mi primera experiencia como entrenador hicimos un play off de ascenso a Tercera porque nuestro portero jugaba con los pies fuera del área, los puntas presionaban arriba... era un campo que igual no estaba bien para combinar, pero atacábamos al contrario en su campo. Y de eso hace 20 años... recuerdo que yo quería a mi equipo presionando alto y me dijeron que no estaba bien, que estaba loco; pero el Tortosa hizo play off. Los jugadores lo entendieron y creyeron en esa filosofía".

 

LOS BANQUILLOS: "Es verdad que al principio, cuando comencé a entrenar, las cosas fueron bien entrenando en Tercera y Segunda B, pero después nadie creyó que pudiese llegar más arriba o entrenar a un equipo de más entidad. Me gustaría que ese momento llegase porque entreno como el primer día y puedo enseñar muchas cosas y entrenar a equipos más cualificados, pero nadie lo entiende así. Siempre he estado en equipos de Segunda B con dificultades o pocas opciones de estar arriba. Pero estoy donde estoy, cómodo, y muy agradecido. Si algún día me llega la oportunidad seguiré siendo el mismo".

 

SU VIDA... A CORTO PLAZO: "Siempre miro el corto plazo, nunca el largo... y ahora lo que tengo por delante es una segunda vuelta con el CD Guijuelo, para que esté dentro de la competición y me centro en lo que me importa, que es lo de alrededor, no pienso en mí. Son los jugadores los que tienen que sacar esto adelante y estoy muy agradecido al club porque me dio la oportunidad en un momento difícil de mi carrera porque estaba fuera y sin equipo, con una edad complicado; y ahora no me quiero caer, quiero seguir entrenando y enseñando lo que sé. Pero no pienso en nada que no sea lo inmediato, pero para seguir mucho tiempo".

 

EL VALOR DE SU TRABAJO: "El fútbol es instantáneo, no tiene nada de memoria... pero es entendible porque el ser humano no podría vivir si la memoria estuviese siempre pendiente del dolor, de las pérdidas. Pasó la temporada y ganamos los partidos necesarios para salvar la campaña y ya está. Estamos en la actual y las cosas no han funcionado porque hay cosas que hemos hecho mal y la gente se expresa en función de lo que ve, no de lo que pasó. El fútbol es de presente, como la vida misma, y el pasado no tiene nada que ver con lo que vas a hacer. Hubo un momento en el que me sentí criticado, y aunque fuese de manera justa, me dolió todo lo que se dijo, porque el trabajo lo intentábamos hacer para bien. Nunca hubo desidia ni dejadez y toleramos que vinieran nuevos jugadores hasta que hemos logrado adaptar todo. Y ahora que lo hemos encajado bien, no nos podemos salir de esta línea".

 

SU MEJOR MOMENTO EN EL FÚTBOL...: "Como futbolista, un ascenso con el Hércules, y como entrenador... he tenido muchos, pero cuando he ascendido equipos de categoría aunque fuera en Tercera".

 

... Y EL PEOR: "También he tenido muchos descensos; uno en el Portuense, que fui a buscarlo cuando ya estaba descendido, pero quería entrenar en Segunda B. La siguiente temporada tuve una salvación y en una nueva temporada en Tercera era un descenso anunciado y tuve tres descensos seguidos. Pero fui a buscar un descenso, algo que nunca me había pasado como entrenador. A raíz de ahí, me di cuenta de que no es solo lo que tú quieras proponer, también hay que tener nivel".

 

 

LA FAMILIA: "Significa todo; están en la lejanía, pero siempre están conmigo. Mi mujer y mis dos hijas siempre vinieron conmigo desde muy joven y cuando acabé mi carrera como futbolista nos fuimos a nuestra tierra para empezar una carrera como entrenador, con ellas ya crecidas y otra vida distinta después de 18 años fuera de casa. Después vuelves a tu tierra, pero te estancas como entrenador después de estabilizar tu residencia. Llegó un momento en el que dije que quería entrenar en el fútbol profesional y salí a jugármela; a lo mejor salí tarde, pero... y hasta que me dure la fuerza seguiré, porque creo que la fuerza se genera con energía y trabajo bien hecho. Estoy en esa batalla de saber que tengo la familia lejos, pero sé que está ahí, conmigo".

 

19 PARTIDOS PARA... ¿SOÑAR?: "Soy ambicioso y cauto, porque en el fútbol no se puede hablar con la boca grande, y es así porque sé que una derrota, una lesión, un partido malo, relación entre jugadores... te deja caer y en este deporte tienes que estar alerta de una manera continua porque la competición te lleva a mejorar cada día. Veo al equipo comprometido porque antes no lo estaba con tanta intensidad. Veo que cree en lo que hace y eso se nota en el campo y no he sido yo el que ha puesto la varita mágica, han sido ellos. Llamándote Guijuelo, hemos sumado muy pocos puntos al principio y no es fácil salir de esta situación. Ahora que hemos hecho lo más difícil, no podemos caer".

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