Jesús Nazareno y Santo Entierro caminan a la par por Salamanca

Los nazarenos caminan al lado de la Plaza Mayor de Salamanca, con sus calles atestadas de público (Foto: T. Sánchez)
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La procesión de Jesús Nazareno y el Santo Entierro camina por las calles de Salamanca. El tercer acto procesional de la tarde del viernes salió de la iglesia de San Julián pasadas las 19.45 horas y los dos pasos caminan en paralelo por las calles de la ciudad. 

Jesús Nazareno y el Santo Entierro han esquivado a la lluvia y han podido desfilar por las calles de Salamanca después de partir un cuarto de hora después de lo previsto de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa. 

 

Alegría en los rostros de los nazarenos que se mantenían a la espera de las previsiones meteorológicas dentro del templo y que ya tenían buenas sensaciones al conocer que el Rescatado caminaba con normalidad después de que la tarde hubiera despejado. A las 19.45, un cuarto de hora después de lo previsto, partía el acto procesional con los dos pasos. El primero en abandonar el templo, Jesús Nazareno, y después el Santo Entierro, aunque metros después, en la plaza del Mercado, ambos se situaban en paralelo y así avanzaron siempre que les fue posible por un recorrido repleto de público.

 

Los congregantes visten túnica de cola de holandilla morada con verdugo de la misma tela y color, al cuello llevan cíngulo amarillo y en la cabeza corona de espinas. Muchos de ellos desfilan portando una cruz al hombro.

 

El conocido como Nazareno, Jesús en la Calle de la Amargura, es un grupo de cinco figuras representando el encuentro de Cristo con la Virgen camino del Calvario. La imagen de Jesús Nazareno es obra de José de Larra Churriguera en 1716, y la Virgen, arrodillada ante él, de Antonio Hernández en 1797. Completan el paso el Cirineo ayudando con la cruz, un sayón, con los clavos para la crucifixión en el cinturón, en la delantera tirando del cíngulo que lleva el Nazareno al cuello y un soldado romano, todas de autores anónimos e incorporadas a lo largo del s. XVIII.

 

En cuanto al Santo Entierro es un grupo tallado por Francisco González Macías en 1942, y estrenado al año siguiente, representando el entierro de Cristo con siete figuras cuya distribución sobre el paso ha ido cambiando a lo largo de los años. El motivo principal lo forman José de Arimatea y Nicodemo portan el cuerpo de Cristo en el sudario. Detrás aparece San Juan que consuela a la Virgen. Una mujer mayor con un ánfora, que puede representar a María de Cleofás o a María Salomé, y María Magdalena completan el grupo. La imagen de María Magdalena presenta una extraña posición, levantando el brazo derecho, y desprovista del característico tarro de ungüento, por lo que hay quien erróneamente la identifica con la figura de un ángel.