Javier Iglesias tiene que reconocer en el Senado que cobra de la Diputación pero no dice cuánto

Javier Iglesias, y el certificado en el que la Diputación reconoce que cobra por acudir a plenos y comisiones.

El presidente de la Diputación ha tenido que presentar sendos certificados de La Salina y el Ayuntamiento de Beleña para complementar su declaración de actividades en el Senado. En la de la institución provincial reconoce por primera vez que cobra por asistencia a plenos y comisiones, pero no desvela la cantidad en ninguna parte.

Esta semana el Congreso ha dado de paso numerosas compatibilidades de sus señorías como ya lo hizo hace unas semanas el Senado. Pese a la dedicación exclusiva que marca la Ley Electoral, es legal que los parlamentarios ejerzan otros trabajos fuera la política, y también que puedan ser al tiempo concejales en ayuntamientos o incluso presidentes de Diputación, aunque sólo hay un caso de senador y presidente provincial al tiempo: Javier Iglesias.

 

Tras ser elegido hace cerca de dos años nuevo presidente de la Diputación de Salamanca, Iglesias dio el paso de proponerse como candidato al Senado por el PP de Salamanca, y sacó escaño en los dos comicios de 2016. Ante el revuelo que causó su doble cargo, decidió renunciar al sueldo por dedicación exclusiva en la Diputación y optar por cobrar la generosa paga de senador, bastante superior. Sin embargo, y hasta ahora, ha sido discreto sobre su auténtico régimen de dedicación a la Diputación de Salamanca. El motivo, que sigue cobrando de ella.

 

Iglesias ha tenido que reconocer que percibe remuneraciones de la Diputación explícitamente por primera vez al Senado a través de un certificado expedido por la propia institución provincial. Lo ha hecho entre finales de 2016 y principios de 2017 cuando ha adjuntado a su declaración de actividades dos documentos sellados por la Diputación de Salamanca y el Ayuntamiento de Beleña, del que es concejal. Probablemente, lo ha hecho en el marco de la información que la Cámara Alta pide a sus señorías como parte de la comprobación de las compatibilidades.

 

La Cámara Alta permite compatibilizar distintos trabajos y de hecho viene autorizando cada legislatura a numerosos parlamentarios compaginar el escaño con variadas actividades profesionales privadas, siempre que estas labores no tengan relación alguna con la Administración y que no supongan un menoscabo de su dedicación en el Senado. Y a pesar de que su presencia en el hemiciclo ha condicionado su actividad en la Diputación, se ha autorizado también la de Iglesias.

 

 

En un documento colgado en su perfil del Senado, la Diputación certifica que "por el desempeño del cargo de presidente desde el 20 de diciembre de 2015, percibe únicamente indemnización por asistencia a plenos y comisiones, habiendo renunciado a la dedicación exclusiva". Esto es efectivamente lo que hizo y anunció en su día, pero se suponía que había dejado de cobrar de la Diputación, pero no ha sido así. Lo que ha ocurrido es que su remuneración le llega por otro tipo de régimen de dedicación. De hecho, en el régimen descrito se embolsa casi 500 euros por pleno o 60 euros por cada una de las reuniones semanales de la junta de gobierno. A ello hay que añadir lo que cobraría por presidir diferentes órganos de la Diputación, como Regtsa, Cipsa o el desaparecido OAEDR.

 

 

¿UN SEGUNDO SUELDO ILEGAL?

 

Sin embargo, lo que sí está prohibido para los cargos públicos es cobrar dos sueldos... y con la confirmación de las retribuciones de la Diputación lo estaría haciendo. Las instituciones consideran de manera general que las llamadas dietas o indemnizaciones por acudir a plenos, forma de la que cobran muchos concejales, diputados provinciales y diputados autonómicos, no son un sueldo. Sin embargo, al principio de esta legislatura la Diputación de Salamanca aprobó un cambio  normativo que declaraba este tipo de remuneración como retribuciones dinerarias sujetas a tributación. Legalmente, son sueldo.

 

Y con el de la Diputación, serían dos los que cobra Iglesias. En el Senado, cobra la asignación básisca prevista para todos los senadores (2.813,91 euros/mes), la indemnización de 1.822,38 euros/mes por ser de fuera de la circunscripción de Madrid y 1.046 euros/mes por ser vicepresidente de comisión; todo ello, en 14 pagas. Es decir, que su sueldo en el Senado supera los 79.000 euros, además de los 'beneficios' del 'kit de senador', con el móvil, el bono de taxi, los viajes pagados... En la Diputación cobró, en su último año en dedicación exclusiva (y según su propia declaración de bienes) 47.000 euros.

 

 

En la Diputación, en su actual régimen de pago por plenos y comisiones, rondaría los 15.000 euros/año. Y como concejal de Beleña no cobra, como se atestigua en el certificado que el secretario de este ayuntamiento tuvo que enviar al Senado. A día de hoy, no es posible saber cuánto cobra exactamente del Senado o de la Diputación porque Iglesias no ha actualizado su declaración de bienes presentada en el Senado: tiene los mismos datos que cuando accedió al escaño y todavía cobraba por dedicación exclusiva de la Diputación.