Javier Iglesias arranca su carrera hacia el Senado con una demanda en los juzgados

El presidente de la Diputación y candidato del PP al Senado, Javier Iglesias, ha acudido a las 10.00 horas al juzgado porque está demandado por los extrabajadores de IFESA.

La carrera de Javier Iglesias hacia el Senado arranca esta mañana con un primer obstáculo. Solo unas horas después del inicio oficial de la campaña en la que el presidente de la Diputación se postula para volver a la Cámara Alta, tiene una cita en los juzgados de Salamanca. El motivo está relacionado con uno de los argumentos que más va a usar el PP en campaña, la fiabilidad de su gestión, solo que en el caso de Iglesias una de sus gestiones ha llegado a la justicia, algo de lo que no se puede presumir.

 

Iglesias ha acudido a las 10.00 horas de esta mañana al juicio por despido de los trabajadores de IFESA. El presidente de los populares de Salamanca acude como presidente de la institución ferial y de la Diputación de Salamanca, titular de una de las mayores participaciones en la sociedad que, hasta hace dos años, había organizado siempre la feria agropecuaria de septiembre. Iglesias ha comparecido en la condición de demandado, acompañado del vicepresidente Carlos García Sierra, que también está citado, y de su representación en el proceso, que asumirá la Diputación de Salamanca.

 

La citación tienen tintes excepcionales porque es el único proceso previsto en esa sala donde no son habituales las vistas en viernes. Iglesias y García Sierra se unirán en el juzgado número 1 de lo Social a representantes de las otras instituciones que formaban parte de IFESA hasta que el propio Iglesias impulsó su final, como Aurelio Pérez, en representación de la extinta Cámara Agraria de SalamancY es que el 'finiquito' de IFESA fue una decisión del presidente de la Diputación la que, con el apoyo de Ayuntamiento de Salamanca y CEISS y el respaldo de la Cámara Agraria. Cámara de Comercio y Confaes se opusieron.

 

En octubre de 2013 la Diputación llevó a los órganos de IFESA una propuesta para que la institución no inscribiera la feria de septiembre y dejara de organizarla. Aquello fue el princio del fin de la institución y el germen de la situación que vino después. Los técnicos empleados por IFESA no tuvieron participación para la feria de 2014, que organizó en solitario la Diputacion, que no contó con ellos para nada a pesar de su experiencia. Y después del Gobierno de La Salina impulsó la disolución de IFESA que derivó en el despido de sus empleados. Para cuando fue efectiva, se les debían varias nóminas y fueron despedidos en primera instancia sin paro y sin indemnización.

 

Eso es lo que se dirime ahora, el despido improcedente de estos empleados y las responsabilidades de su empleadora, IFESA. Y está claro que la Diputación, como entidad que promovió dejar a la institución sin su principal cometido, tiene mucha responsabilidad en lo ocurrido después.