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Javier García: "Hemos pasado de ser un apoyo para las familias a ser su única fuente de alimentos"

Cola para recoger alimentos de la Asociación Cajas Solidarias

El Presidente de la Asociación Cajas Solidarias de Salamanca pide ayuda para poder ayudar: "Tenemos que estar preparados para lo que viene"

Con muy poco ayudan a muchos. Siendo pequeños, se hacen grandes cuando se trata de facilitar la vida de los que más lo necesitan y sin hacer ruido llaman a las puertas de aquellas casas en las que resultan imprescindibles para que haya un plato encima de la mesa. La Asociación Cajas Solidarias, que comenzó siendo una iniciativa personal para ayudar a dos familias y ha acabado organizándose entorno a un grupo de voluntarios que tienden la mano a más de 1.000 personas también demandan ayuda.

 

Javier García Sánchez, presidente de la misma tiene las más mismas ganas de ayudar que de ser ayudado: "Me siento impotente, tratamos de ayudar a muchas familias y ahora mismo tenemos el almacen casi vacío, nunca nos habíamos quedado sin galletas para el desayuno o sin alimentos básicos como el arroz o la pasta. Eso sí, resistiremos, porque tenemos que hacerlo y ellos nos necesitan".

 

¿Cuál es la situación actual de la Asociación? "En estos momentos carece de ayudas económicas, por lo que los recursos los obtenemos del mercadillo solidario, además de donativos de particulares, que es lo que se mantiene. Sin embargo, también tenemos que seguir pagando el alquiler del local, el traslado de los alimentos desde MercaSalamanca hasta el local, la luz, el seguro...No son muchos, pero sí importantes, porque no disponemos de muchos recursos. Pedimos ayuda, porque no tenemos ingresos del mercado solidario y solo con el apoyo de particulares, sumado al incremento de familias que solicitan ayuda...se hace muy difícil continuar", asegura.

 

"Ahora mismo, tenemos unas 350 familias, que son más de 1.000 personas"

 

Económicamente no saben cuánto tiempo aguantarán: "Estamos mal y si no hay dinero, no podremos pagar las facturas y no podremos continuar con el local. Queremos seguir, porque las familias nos necesitan, pero se nos hace cuesta arriba. Ahora mismo, tenemos unas 350 familias, que son más de 1.000 personas. Cerrar significaría dejar sin ayuda a muchísima gente. Cabe destacar además, que el perfil de las familias ha cambiado mucho, hemos pasado de ayudar a personas que necesitaban un apoyo, un empujón, a ser su única fuente de alimentos. No hay ingresos en las familias y tienen que seguir pagando impuestos. Estamos hablando de familias que nunca se hubieran imaginado en esta situación".

 

¿Cómo se vive esta situación en primera persona? "Con mucha impotencia, tengo que leer mensajes de auténtica desesperación pidiendo ayuda. Además, hay familias inmigrantes que quieren trabajar, que están dispuestas a ello, pero no tienen papeles. Se acabaría muchas veces el problema, si se permitiera trabajar a los extranjeros de forma digna. Estamos viviendo situaciones verdaderamente dramáticas y nosotros solo llegamos al tema de alimentos, pero es muy difícil no responder a un mensaje de una persona que te dice que se queda en la calle, porque no puede pagar el alquiler. Hemos resuelto alguna situación, pero cada vez se da más a menudo y no podemos con todo", cuenta.

 

¿Cómo crees que será el futuro en relación a esta incremento de la pobreza? "Somos conscientes de que estamos en un momento que nos obliga a organizarnos mucho mejor, ya que vamos a tener que responder a mucha más demanda. Tenemos que estar preparados para lo que viene, tanto económicamente como fuentes de recursos. Estamos pendientes de firmar un convenio de colaboración con el Ayuntamiento y continuar haciendo lo que estamos haciendo. Haremos lo imposible para seguir, pero necesitamos ampliar instalaciones, porque el aumento de las familias, significará una mayor necesidad y con ello un mayor espacio para almacenar los alimentos. También he de decir que el Ayuntamiento cuando realizamos el reparto nos envía una patrulla para una mayor prevención de riesgos y además una vez que terminamos pasan a recoger todo el material de reciclaje", señala.

 

Desde el principio el apoyo de las personas ha sido vital y ahora lo agradecen más que nunca: "Nos gusta ser transparentes y que cuando alguien realiza una donación vaya al almacén para que vea lo que hacemos, que sepa que cuando nos dona tanto alimentos como dinero, va todo destinado únicamente a un mismo objetivo. Ahora mismo, necesitamos alimentos, porque sin ello no somos nada. Digamos que siempre vamos un poco por detrás, cuando solicitamos ayuda para 1.000, nos llega cuando ya tenemos 1.200. En verano nos llegarán las ayudas de la Unión Europea que hemos solicitado, pero ya habrá más gente que quiera ayuda. Las cuentas no cuadran y por eso necesitamos compensarlo con aportaciones de particulares. Se puede ayudar por cuenta corriente, ir directamente allí o por Paypal", explica.

 

¿Consideras que la población está concienciada con respecto a esta alarma social? "Creo que cada vez más gente se da cuenta del problema que hay y sobre todo del que está por venir. Es algo generalizado, afecta a todos los sectores, algunos más que otros, pero a la mayoría".

 

Si te dieran una carta blanca para enviar un mensaje, ¿qué escribirías? "Lo primero que me gustaría decir, antes de pedir nada, es que la gente sepa lo que hacemos, que nos conozcan, y una vez que lo hagan seguro que nos van a ayudar. Hay mucha gente que lo está pasando muy mal y con poco se puede ayudar mucho. Que cada uno nos ayude en la medida de sus posibilidades, muchas veces pensamos que un paquete de arroz no es nada, pero para una familia le resuelve dos días de comer. Dos litros de leche ayudarán a un niño a desayunar durante una semana. Hay que pensar en lo que puede hacer cada uno, que nosotros ya nos encargaremos de sumar todos los esfuerzos. Cualquier cosa es bien recibida, porque irá para una familia que tiene nombres y apellidos y que su principal preocupación es poder comer ahora mismo", finaliza.

 

Ayudar cuesta muy poco, la necesidad es real y seguramente haya mucho más de lo que podemos contar, escuchar y ver. La situación que antes mirábamos de lejos, está más cerca que nunca. ¿Y si mañana somos nosotros?

Comentarios

descontrol 19/05/2020 19:17 #5
Estas entidades siempre han dado sin ningún tipo de control y ahora mismo lo están haciendo igual, es decir, mal.
mucho geton 19/05/2020 15:22 #3
hay gente que trabaja en globo o en diversas empresas de comida rapida que son autonomos y se llevan un pastizal y van a buscar comida ahi es una verguenza que vayan a buscar comida sin que se le caiga la cara de verguenza habra mas gente necesitada que esos que van de pobres y a la vuelta de la esquita tiran o venden la comida una verguenza
QUIEN SIEMBRA.... 19/05/2020 12:53 #2
DEBIERON HACER UN GOBIERNO PARALELO AL COVI.. PARA DESARROLLAR LA JUSTICIA SOCIAL,,HOY LIMOSNA ESCASA, DESENCANTO GENERAL VIOLENCIA-DELINCUENCIA, Y ULTIMO PASO REBELION NACIONAL..
Mucho jeta 19/05/2020 10:20 #1
Antes de nada lo que tienen que hacer es mirar bien a las familias,muchas de ellas cogen alimentos y realmente no lo necesitan,pero si me lo dan me lo ahorro,y lo sé porque conozco a gente que tiene y va por ir.mirar bien

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