Javier Castaño a matar o morir en Pamplona: "Recibir el premio a la mejor estocada es un honor"

Javier Castaño (Foto: Facebook)

El diestro leonés afincado en Salamanca cuenta como ha sido su paso por la Feria de Pamplona ante los Miura.

Valor, esa es la palabra que mejor podría definir al diestro salmantino Javier Castaño. Acostumbrado a lidiar con los Miura, hace algo más de un año dio una gran lección de coraje y arraigo a la profesión cuando a tan sólo días de poner fin a su tratamiento de quimioterapia, tras sufrir un cáncer de testículos, decidió enfrentarse a estos particulares astados en Sevilla, estando por encima de ellos y cómo no, obteniendo el premio a la mejor estocada de la Feria, qué digo... estoconazo de verdad.

 

Ese mismo que le dió al cáncer cuando decidió tocar a la puerta y que le hizo cambiar el traje de luces por una bata de hospital, el albero tan ansiado por pasillos sin olor a campo... hoy por hoy más que recuperado ha mostrado que valor y raza le sobran y se ha 'plantado' en la Feria de Pamplona a darlo todo. A punto de abrir la puerta grande, un último intento con los aceros le dejó sin su más que merecida salida a hombros. 

 

Hablamos con él, dósis de humildad y sinceridad a partes iguales nos cuenta lo "feliz" que está tras su paso por la misma. Aunque fueron dos Miuras complicados, Castaño supo resolver a su más estilo gladiador. Lucha entre toro y torero y premio a la mejor estocada de la feria. Su sonrisa lo dice todo "es todo un honor haber participado en una feria tan importante como Pamplona".

 

-¿Un triunfo importante en Pamplona verdad?

 

-"Podía haberlo sido más, creo que podría haber salido a hombros, me quedé sin puerta grande pero a pesar de ello corté una oreja en una corrida de Miura que es un triunfo importante. Me vine con buenas sensaciones y de estar en una gran feria como es la de Pamplona".

 

-Desde el minuto uno fue a darlo todo...

 

-"Sí, son ferias importantes que uno no puede dejar pasar. A veces llega el toro y no embiste y te quita todas las ilusiones que llevas, el lote no dió facilidades pero creo que me mostré por encima de los toros. Los aficionados de Pamplona lo supieron ver y la verdad es que estoy muy contento". 

 

-¿Ha sido uno de los lotes de Miuras más difíciles que le ha tocado torear en toda su carrera?

 

-"No sé si el más difícil pero es cierto que no te regalaban nada, había que buscarles las vueltas. Vi alguna ventana y tiré por ahí... afortunadamente le corté una oreja al primero y con el segundo estuve a punto". 

 

-¿Qué puede más en este tipo de ferias? Arriesgar aunque le coja...

 

-"Uno se prepara para este tipo de ferias pero las sensaciones son inevitables, aparecen el miedo la incertidumbre, ilusión, ambición, querer más... lo positivo siempre puede a lo negativo. Sabes que el toro puede cogerte pero lo dejas a un lado, queremos triunfar a toda costa".

 

-¿Qué dificultad hay al torear este tipo de toros?

 

-"No voy a descubrir nada la verdad, la ganadería de Miura cumple este 2017 175 años de historia de leyenda. Son muchísimas las dificultades que te plantean aunque a veces hay algunos toros que te dejan expresarte. Morfológicamente es un toro muy alto, muy largo, huesudo... son anchos de sienes, embisten con la cara por arriba... todas esas cosas van haciendo difícil poder armar una faena. Afortunadamente son muchas las corridas de Miura que he estoqueado ya y voy tirando de experiencia y afición".

 

-¿Esta feria te ha abierto alguna puerta más?

 

-"Sí estos días están saliendo algunas cosas, la verdad que poco a poco y con paciencia. A veces se dan las cosas mal y a veces bien, espero que en lo que resta de temporada pueda ser algo muy bonito". 

 

-¿Cómo ha sabido ese premio a la mejor estocada de la Feria en Pamplona?

 

-"A veces se me han ido muchos triunfos por la espada pero tengo en mi casa premios de ferias muy importantes de la mejor estocada, quiero decir que estoy regular, pero que cuando mato los toros los mato muy bien. Que te concedan este premio en una feria como Pamplona es un honor".