Instan al Cabildo para que actúe contra humedades y otras deficiencias evidentes en la Catedral Nueva de Salamanca

La aparición de eflorescencias salinas que deterioran la piedra arenisca es evidente en distintas zonas así como la humedad. 

La Catedral Nueva de Salamanca es uno de los edificios más relevantes de la ciudad, declarado Bien de Interés Cultural, en su interior se custodian obras de arte, es visitado por miles de personas y sometido a un régimen de visitas turísticas que proporciona ingresos para su mantenimiento.

 

Sin embargo, y pese a tratarse de un edificio de tal importancia, que goza de un Cabildo Catedralicio el cual tiene entre sus fines la conservación del conjunto de edificaciones e incluso un Plan Director para, supuestamente, planificar actuaciones de restauración, mantenimiento, limpieza, etc., hoy día presenta una serie de deficiencias derivadas de la falta de atención y prevención necesarias para asegurar que no se produzcan daños irreversibles. Así lo ha hecho público la Asociación Ciudadanos para la Defensa del Patrimonio en Salamanca, instando a que se ponga rápidamente solución para que los problemas no vayan a más y la restauración que haya que acometer en un futuro sea muchísimo más costosa. 

 

 

Ahora aparecen deficiencias derivadas de esa falta de mantenimiento y limpieza y que ya ha tenido como consecuencia diversas humedades y con ellas la aparición de eflorescencias salinas que deterioran la piedra arenisca e incluso de vegetación.La Piedra de Villamayor es muy frágil, precisamente en lugares como cornisas, vierteaguas, contrafuertes o pináculos.

 

Por ello, apuntan desde Ciudadanos, que han solicitado que se compruebe lo descrito y "se inste a la propiedad a solventar esas deficiencias, a restaurar los daños producidos, a redactar un plan de actuaciones de prevención y a dar cuenta de su ejecución".