Indignación entre los vecinos de Chamberí ante la nula presencia policial en la zona

Los vecinos de este barrio de Salamanca han mostrado su preocupación por la delincuencia de la zona y por la velocidad a la que pasan los vehículos por varias de sus calles. Además, los agentes tiene la prioridad de patrullar por el centro y dejar en segundo plano a los barrios.

¿Está el salmantino barrio de Chamberí abandonado a su suerte? Eso es lo que se desprende de las últimas quejas vecinales que han elevado los habitantes de la zona ante los sucesos vividos con ruedas de coches pinchadas, cristales reventados o vehículos circulando a gran velocidad por varias de las calles, entre ellas la principal.

 

Y, ante esta situación, ¿qué hace el Ayuntamiento de Salamanca? Pues la respuesta no puede ser más clara: nada. Según ha podido saber este diario, las protestas vecinales se aglutinan desde hace mucho tiempo, aunque en esta ocasión la chispa ha saltado ante la nueva oleada de vandalismo con ruedas de vehículos pinchadas y cristales de coches reventados.

 

La protesta llevada a cabo por los vecinos, una vez más, se realizó con el siguiente procedimiento y la consecuente respuesta policial llevada a cabo por la Policía y las órdenes de su jefe, José Manuel Fernández.

 

Los vecinos, hartos, marcan el teléfono de la Policía Local de Salamanca, para requerir sus servicios, recibiendo la negativa por respuesta ante la falta de efectivos, por lo que les indican que deben contactar con la Policía Nacional.

 

Una vez efectuado el aviso, la Nacional indica que cuentan con las patrullas ocupadas, pero que en cuanto se liberen acudirán al servicio como así fue, al igual que una patrulla de la Policía Local, pero que se personó en el lugar de los hechos media hora después de la llamada…

 

 

¿El motivo? Al parecer, las órdenes del alcalde en minoría, Alfonso Fernández Mañueco, y del jefe de la Policía Local, José Manuel Fernández, son claras y se refieren a que el grueso de las patrullas debe estar en el centro de la capital para dar la sensación a turistas y habitantes de esa zona de que la capital es una ciudad segura, olvidando a un nutrido grupo poblacional que vive en otros barrios de Salamanca.

 

O lo que es lo mismo, si hay 10 patrullas de guardia, ocho se quedan en la zona centro y el resto en todos los barrios de la ciudad, en una clara descompensación de las funciones de este cuerpo de seguridad.

 

Asimismo, los vecinos de Chamberí van a elevar una queja por la falta de seguridad en la zona y por el exceso de velocidad de los vehículos en las calles del barrio. "¿Tanto cuesta poner pasos de cebra muy elevados para obligar a los coches a reducir la velocidad?", señalan a este diario.

 

Esta queja es solo la gota que ha colmado el vaso, pero no la única, porque los vecinos de este barrio de Salamanca se sienten desprotegidos ante la nula presencia de la Policía Local por orden de los máximos mandatarios.