Iglesias vuelve a recurrir a métodos opacos para sacar adelante Salamaq

Javier Iglesias y Aurelio Pérez, en un acto conjunto ante la prensa hace meses

La Diputación se vale de decretos del presidente y diputados para aprobar la lista de funcionarios a los que se gratificará por la feria y para conceder algunos contratos 'a dedo' y por procedimiento negociado sin publicidad, como el de la agencia de publicidad.

El equipo de Gobierno de la Diputación de Salamanca ha vuelto a recurrir a métodos opacos para sacar adelante algunas de las gestiones necesarias para la organización de la feria Salamaq, que arranca el próximo día 4 de septiembre. Algo poco justificable ya el año pasado, a pesar de la premura de tiempo con la que se organizó, y que se entiende todavía menos para esta edición. A pesar de haber tenido tiempo para hacer concursos, y pese a la sombra del escándalo de las contrataciones irregulares, el gobierno de Javier Iglesias se ha vuelto a valer de decretos de presidencia, contrataciones 'a dedo', contratos negociados sin publicidad y otras fórmulas que permiten que las decisiones tomadas tengan menor trascendencia pública.

 

A lo largo de las últimas semanas se han ido tomando decisiones que se han desgranado en un reguero de decretos de difícil acceso. Para ello se ha recurrido a numerosos decretos de presidencia como, por ejemplo, el que ha servido para dar atribuciones temporales a una serie de trabajadores; son el grupo que será 'premiado' por su dedicación a las labores de organización de la feria, para las que se les requiere y por las que serán recompensados como ocurrió el año pasado. Esta vez son 18, la mitad que los 36 a los que se liberó el año pasado, aunque se mantiene el núcleo que está formado por las personas más próximas a Javier Iglesias. Estas atribuciones temporales se compensaron el año pasado con 38.000 euros extra.

 

Se han hecho contrataciones por procedimiento abierto, como el contrato de montajes de stands (que se ha llevado la misma empresa que se ocupó de esta tarea el año pasado), pero también ha abundado el uso de los contratos negociados sin publicidad. Esta es la fórmula que está detrás del escándalo de la 'trama Diputación', las supuestas irregularidades para conceder contratos por 12 millones de euros a una serie de empresas que se habrían beneficiado de las obras del área de Fomento. Pues esta fórmula se ha usado para adjudicar a Congesa XXI las obras de los nuevos aparcamientos de los expositores (88.000 euros) o la nueva cubierta de la nave de vacuno (172.000 euros) que hará Coalsa. Dos obras para las que se ha limitado la concurrencia de empresas.

 

Entre ellos está el contrato de la agencia de publicidad para la feria. Se lo ha vuelto a llevar la empresa que el año pasado se ocupó del nuevo logo y la gestión publicitaria, AF Diseño, vinculada al presidente de la empresa editora de La Gaceta, Pedro Díaz (es propiedad de su hijo). Cobrará por ello 22.385 euros (menos que el año pasado, cuando diseñó el nuevo logo) a pesar de que Iglesias prometió una feria gestionada desde la Diputación para ahorrar en costes externos. Este contrato se ha hecho por procedimiento negociado sin publicidad, por el que la Diputación invita a quien considera, y no por concurso abierto, que hubiera permitido concurrir a cualquier empresa.

 

Además, se ha recurrido a los decretos de presidencia para comunicar la concesión de algunos contratos menores. Es el caso del servicio del personal de taquillas, entrada y expositores (17.350 euros), del servicio de peones para la feria (20.104 euros) o el decreto para la gestión de las entradas profesionales. Todas estas contrataciones de servicios son por decisión directa del área de presidencia: ya el año pasado Iglesias confirmó que la feria iba a tomar un rumbo más presidencialista.