Iglesias se niega a soltar un 'talonario' con 600.000 euros en subvenciones a ayuntamientos afines

El PP se niega a aprobar un nuevo sistema que acabe con las subvenciones directas a ayuntamientos con las que Iglesias favorece a los gobernados por el PP.

El equipo de Gobierno del PP se ha quedado solo este jueves en su pretensión de mantener el control sobre las subvenciones 'a dedo' que otorga a determinados ayuntamientos. El gobierno de La Salina, con Javier Iglesias al frente, se ha negado a aceptar la propuesta de Ganemos, PSOE y C's para sustituir el actual sistema de subvenciones arbitrarias por un reparto equitativo y transparente de las ayudas económicas que el órgano provincial concede a los municipios.

 

Esto permitirá a la presidencia de la Diputación mantener bajo su control el importante 'talonario' con el que premia a ayuntamientos afines. El año pasado el equipo de Gobierno repartió más de 600.000 euros en una sola tanda en subvenciones directas a ayuntamientos para obras en sus sedes. La lista de los ayuntamientos que se beneficiaron es la siguiente: San Miguel de Valero (25.000), Fuentes de Oñoro (20.000), Espino de la Orbada (75.000), Golpejas (21.000), Sequeros (10.000), Santa Marta de Tormes (270.000), Boada (35.000), La Zarza de la Pumareda (15.000), Cepeda (6.000) y Cabeza de Hornos (130.000). Todos, a excepción de Boada, están gobernados por el PP y suman 582.000 euros.

 

Ahí es donde surgió la propuesta de Ganemos para poner en marcha un sistema menos discrecional, secundada por Ciudadanos que lleva entre sus objetivos un plan estratégico de subvenciones que acabe con las ayudas a dedo. El PSOE también ha denunciado en varias ocasiones lo que hace el PP con el reparto de estas ayudas. Sin embargo, no ha sido suficiente para sacar adelante la iniciativa dado que Javier Iglesias tiene mayoría absoluta en La Salina.

 

La propuesta de Ganemos planteaba que el reparto de fondos públicos entre municipios respondiera principalmente a los planes provinciales y a convocatorias públicas que den las mismas oportunidades a todos los municipios, “con unas bases reguladoras claras, concretas y adaptadas” a la actividad que se prevea realizar. El modelo que propone Ganemos rechaza el actual reparto a dedo, por afinidad política y según cuota de representación de partido (70% PP y 30% PSOE), sin excluir la posibilidad de otorgar subvenciones directas, pero sólo en casos “excepcionales”, en los que los municipios y la Diputación puedan justificar de forma motivada la actuación, el interés público, su urgencia y las dificultades que impedirían realizar una convocatoria pública.