Iglesias hace un 'copia-pega' de argumentos contra la ordenación territorial de la Junta

Javier Iglesias, con el vicepresidente Carlos García Sierra y el diputado Marcelino Cordero.

La Diputación ha usado frases calcadas a las de la Diputación de Ávila y la de Segovia, las otras diputaciones 'populares' que se han opuesto al plan de Herrera. La alianza ha causado malestar en la Junta.

La postura de la Diputación de Salamanca contra la propuesta de ordenación territorial de la Junta sorprendió hace unos días por lo que suponía que una de las instituciones provinciales gobernadas por el PP dijera 'no' a un proyecto de la administración regional, también bajo el mando de los populares. Sin embargo, lo que pareció un sonoro varapalo producto de una trabajada argumentación podría ser un simple 'corta y pega' en el que estarían implicadas también las diputaciones de Ávila y Segovia. Y que oculta una alianza para 'incomodar' a la Junta que tendría al frente al presidente de la diputación salmantina, Javier Iglesias.

 

A las tres instituciones les une estar gobernadas por el PP y haberse opuesto a las unidades básicas de ordenación, la nueva unidad con la que la administración regional quiere organizar la prestación de servicios. El proyecto lleva meses en preparación y ha pasado por las habituales consultas con municipios, y ahora a las diputaciones les toca hacer un informe con su valoración. Si con los alcaldes no habían surgido grandes problemas (no han trascendido durante los muchos meses de reuniones), sí lo están poniendo las administraciones intermedias entre la Junta y los ayuntamientos.

 

Primero la de Salamanca y luego las de Ávila y Segovia han aprobado en pleno sendos informes en los que manifiestan su rechazo al proyecto de la Junta, en algún caso, con apoyos del PSOE. Pero en los motivos que han expuesto se percibe una similitud sospechosa: tanta, que muchos de los argumentos son calcados. Para explicarlo, basta recoger algunas frases de los informes que se han escuchado en los correspondientes plenos en dos de los casos, Salamanca y Segovia.

 

 

ARGUMENTOS COMUNES

 

Durante el debate del día 18 de marzo en La Salina, el vicepresidente de la Diputación, Carlos García Sierra, aseguró que “el Estudio de Zonificación presentado por la Junta coincide con el actual Mapa de Zonificación Sanitaria” de las Zonas Básicas de Salud y que “aunque puede ser útil para la ordenación de todos los servicios que presta la Junta, no satisface las expectativas de asociación voluntaria que tienen los municipios para la prestación de esos servicios”.

 

Esto mismo se escuchó en la Diputación de Ávila el día 21 de marzo. Allí el equipo de Gobierno de PP llamó la atención sobre que el estudio de zonificación que en general coincidía con el de las Zonas Básicas de Salud, y añadió que eso “puede ser útil para la ordenación de los servicios que presta la Junta, pero dista mucho de ser un criterio adecuado para las necesidades y expectativas de asociación voluntaria o no que tienen los municipios para una prestación eficiente de sus servicios”.

 

El informe presentado por PP y PSOE y aprobado por ambos grupos en la Diputación de Salamanca apuesta porque “la delimitación de las futuras UBOST se sirva de las mancomunidades existentes que vienen funcionando” y que, según ambos grupos políticos en la institución provincial salmantina, “garantizan la prestación de determinados servicios por parte de los municipios”. En el debate en Ávila salieron a relucir argumento similares: rechazo a la zonificación y defensa de las mancomunidades existentes en la actualidad y también de las que decidan seguir existiendo y prestando servicios.

 

El grupo popular en la Diputación de Salamanca expresó también su rechazo al modelo de ordenación propuesto por la Junta en base principalmente a la acusación de “no haber demostrado ninguna sensibilidad con los municipios al no haber contado con ellos para la elaboración del mapa y no con posterioridad a ella”. Y en Ávila se argumentó “si bien ha cumplido la ley, ha demostrado un escaso respeto y sensibilidad con los municipios de nuestra provincia, entendiendo que debería haberse contado con ellos antes de su elaboración y no con posterioridad a ella”.

 

 

ALIANZA PARA INCOMODAR

 

Detrás de esta curiosa alianza estaría el objetivo de incomodar a la Junta de Castilla y León con este tema, uno de los que más esfuerzos está requiriendo al gobierno regional. Una alianza en la que participan estas tres diputaciones gobernadas por el PP, pero no, por ejemplo, la de Zamora. De hecho, el malestar en el equipo de Herrera no se puede disimular. Hace unos días, el consejero de presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez, se despachó diciendo que las diputaciones que se habían manifestado en contra "no tienen ni idea de lo que están votando".

 

Lo curioso es que dentro de esta alianza esté el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, presidente también del PP en la provincia y, además, senador. En su 'otro' trabajo lideró hace unos días una declaración del grupo popular en el Senado en favor de las diputaciones, una defensa del sillón del que ahora cobra, aunque con el pretexto de las intenciones de PSOE y Ciudadanos para hacer desaparecer las diputaciones.