Iglesias 'castiga' al anterior jefe de Fomento de la Diputación con otro cargo de confianza

El exdirector de área de Fomento de la Diputación, Manuel Borrego, en el centro saliendo del Juzgado de Guardia.

Javier Iglesias ha firmado el traslado de Manuel Borrego al puesto de asesor ténico de Cultura: otorga un puesto de confianza al mismo funcionario al que apartó por sospechas sobre su gestión en Fomento y que sigue acusado de malversación. Mantiene sueldo y un complemento específico de 25.000 euros.

La Diputación de Salamanca ya tiene cerrada la operación con la que dará carpetazo a la 'trama Diputación', el escándalo por el que apartó a dos funcionarios hace dos años y medio por sospechas en el trato de favor a empresas para quedarse las obras del área de La Salina. Y la 'solución' para este caso va a consistir en trasladar a uno de los señalados, el ya exjefe de Fomento Manuel Borrego, a un nuevo puesto 'a dedo', que ocupará un cargo en Cultura y dejará libre su jefatura actual para una nueva incorporación. El resultado es que las sospechas que el propio presidente anunció tenían sobre el desempeño de Borrego, y por las que estuvo apartado en otro cargo (sin perder sueldo), se convierten ahora en un nombramiento firmado por el propio Javier Iglesias para un puesto de los denominados 'de confianza'.

 

El nombramiento, que data de finales de junio, ya circula por la Diputación donde no se sale del asombro por el nuevo giro de este caso. Especialmente, por la contradicción que supone la decisión del presidente de La Salina. El equipo de Gobierno de Iglesias fue el primero en aportar a la Fiscalía un grueso dossier sobre las presuntas irregularidades y apartó a dos funcionarios a los que señalaba directamente como responsable, Borrego y Germán Berrocal.

 

El caso fue archivado el pasado mes de marzo, aunque el PSOE ha recurrido el sobreseimiento. En una sentencia con muchas cuestiones en duda, el juzgado analiza viajes de Borrego a Turquía con responsables de empresas acusadas, el irregular funcionamiento de los contratos negociados sin publicidad o la disparidad entre las cantidades contratadas por la Diputación y las declaradas por las empresas, para concluir que no concurren tráfico de influencias, prevaricación o fraude, las acusaciones que recaían sobre Borrego y García Sierra. Así que choca que ahora se le nombre para uno de esos puestos que se denomina 'de confianza', justo lo que no demostró Iglesias sobre su labor al frente de Fomento.

 

Durante los casi dos años y medio que estuvo vivo el caso, la Diputación mantuvo apartado a Borrego, que fue destinado a labores de trámite mientras se resolvía su situación, pero que conservó puesto y sueldo: no estaba expedientado y seguía siendo jefe de Fomento, y su puesto no se cubrió. Cuando el caso fue archivado, Borrego no tomó medida alguna contra la Diputación de Salamanca a pesar de que fue relegado saltándose todos los procedimientos laborales internos.

 

El 'premio' ha sido un nombramiento en el que conservará estatus y sueldo, pero con el que la Diputación lo aparta definitivamente del cargo de jefe de Fomento, algo que se negó a hacer durante todo el tiempo que estuvo abierta la causa. Hay que recordar, no obstante, que Borrego tiene pendiente otra causa vinculada a la 'trama Diputación', ya que será juzgado por jurado popular por haber gastado cerca de 7.000 euros de dinero público en comidas y consumiciones en fin de semana, gastos que tuvieron el visto bueno del diputado de Fomento, Carlos García Sierra, exonerado. Está acusado de malversación: le pueden caer hasta ocho años de prisión y ser expulsado 20 años como funcionario. A pesar de ello, ha sido nombrado para este nuevo cargo.

 

En su nuevo puesto, Borrego mantiene su sueldo con funcionario nivel A1 que es, pero también conserva prácticamente la misma remuneración. Hasta ahora había percibido un complemento específico de unos 26.000 euros que se suman al salario marcado por su nivel en la administración; el nuevo cargo el complemento específico es de 25.170 euros al año.