Igea hace balance: es "tan malo buscar culpables como decir que uno ha salvado 400.000 vidas"

Francisco Igea, vicepresidente de la Junta de Castilla y León.

Igea reconoce que estar contentos "sería una inmoralidad" y que se ha trabajado duro "pero si dijera que estoy satisfecho, ni yo mismo lo entendería".

Para evitar que la situación derivada de la epidemia caiga en el olvido en el segundo día de la denominada 'nueva normalidad', el vicepresidente de la Junta de Castilla y León, Francisco Igea, ha recordado que existen "dos momentos peligrosos" que podrían hacer que Castilla y León viviese un retroceso, como ya ha ocurrido en tres comarcas de Huesca que han regresado a fase dos debido a un rebrote.

 

Se trata, según ha explicado Igea, de dos supuestos: que la incidencia del virus subiese por encima del ratio previsto en los planes de desescalada o que empiecen a aparecer casos sin contactos conocidos. "Esos son dos momentos peligrosos pero mientras seamos capaces de seguir los contactos e incidencia dentro de los límites, iremos avanzando", ha señalado, aunque ha advertido de que "no se descarta nada".

 

También ha este respecto ha asegurado que el brote en el Hospitar Río Hortega de la capital vallisoletana se encuentra "dentro de lo previsible porque el virus sigue circulando". Además, ha afirmado, se trata de un brote controlado en el que la mayoría de contagios son asintomáticos.

 

En cuanto al balance la gestión de la Junta en estos meses, Igea, para quien resulta "difícil" decir que está "satisfecho" dada la elevada cifra de fallecidos, se ha confesado "tranquilo" porque ha hecho todo lo que ha podido en estas circunstancias. "No podemos decir que estamos contentos porque sería una inmoralidad. Hemos trabajado duro y hemos puesto lo mejor, pero si dijera que estoy satisfecho, ni yo mismo lo entendería", ha reconocido.

 

Por último, preguntado por las decisiones del Gobierno central, ha realizado un análisis similar, pues ve "tan malo buscar culpables y responsables como decir que uno ha salvado 400.000 vidas". "Ninguna de las dos cosas es acertada. Esa no es la actitud; no hay que fustigarse ni sacar pecho porque probablemente hemos sufrido más de lo que deberíamos y hay mucho que reflexionar", ha concluido el vicepresidente autonómico.