Historia de una charla con el maestro Ángel Nieto

Nuestro homenaje al legendario 12+1.

"Que sepáis que me siento español y zamorano 'a saco'". Así empieza la entrevista que el campeonísimo Ángel Nieto concedió a TRIBUNA de Salamanca casi doce años atrás. Es sólo el comienzo de un artículo, pero si se conoce su contexto, resume buena parte del carácter y temperamento del maestro. Un piloto hábil en la pista y más hábil todavía fuera de ella, con el carácter que sólo los grandes campeones tienen y que, con el tiempo, muta en sabiduría, en buena persona, como tuve el privilegio de comprobar en primera persona en una charla que nunca he olvidado.

 

En realidad, la charla fue lo que los periodistas llamamos 'un atraco'. Veamos. Nieto llevaba más de quince años retirado  como piloto, pero seguía siendo el 'macho alfa' del motociclismo español. Ahora está totalmente reconocido que jugó un papel fundamental para que España, que no había tenido ningún campeón hasta su llegada, sea ahora la primera potencia en pilotos, circuitos, televisión y patrocinadores. Pero es que aquel 2006 todavía estaba 'en activo' como comentarista y movía muchos de los hilos del motociclismo español: ningún piloto nacional puede decir que no haya recibido alguna vez un cable de Ángel.

 

El campeonísimo acababa de recibir el premio Castilla y León del deporte, "el hermano pequeño de los Príncipe de Asturias" que nunca se le ha concedido... imperdonable

El campeonísimo acababa de recibir el premio Castilla y León del deporte, como él mismo dice en la entrevista, "el hermano pequeño de los Príncipe de Asturias" que nunca se le ha concedido... un borrón imperdonable, aunque eso es otra historia. Era una 'pieza' muy apetecible para un medio local, y más para un periodista aficionado al motociclismo: una leyenda con un premio reciente. ¿Dejaría pasar alguien una oportunidad de entrevistar a Santana, Ballesteros o Bahamontes? Esa era (y será siempre) su 'liga'. Casi nada.

 

En 2005 había grabado un documental sobre su vida y le 'hinco el diente' por ahí para conseguir una entrevista. Cuando llevo semanas bombardeando a la productora, Drive TV, para que me conceda una entrevista, la suerte me sonríe. Conseguir una entrevista con un personaje así siendo un medio provincial no es fácil, pero  los 'hados' de la promoción cinematográfica se ponen de mi parte y la responsable de prensa de la productora, harta, me dice que Nieto va a estar en Zamora para una conferencia.

 

Nieto está al alcance de la mano, pero no va a ser fácil acercarse. La entrevista sigue siendo algo que existe sólo en mi imaginación y está sujeta a la disponibilidad del entrevistado: siendo el personaje del que se trata, los intentos por confirmarla acaban siempre en un "imposible". Pero la ocasión era irrestible: Ángel Nieto a una hora de carretera (todavía no estaba abierta la autovía). Coche y rumbo a la 'bien cercada' con algo parecido a un 'plan B': el atraco.

 

El acto lo organiza 'La Opinión de Zamora'. Me cuelo a esperar acontecimientos. La primera frase del artículo de TRIBUNA es la que usa Nieto para abrir el acto. "Español y zamorano 'a saco'": muy suya. Decir que el maestro salió de Zamora con sólo un año de edad con su familia rumbo a Madrid y que durante muchos años estuvo muy ajeno a sus orígenes... de los que nunca renegó. Leyendo la entrevista me sorprende recordar sus 'planes' para visitar más su tierra, algo que cumplió en los últimos años. Así que no fue un declaración para la galería con la que un estratega de primera como él se ganara a la concurrencia.

 

Temo que la excursión acabe en fiasco. 120 kilómetros para nada. Me acerco casi como uno más, espero mi turno. "Ángel, de TRIBUNA de Salamanca, ¿unas preguntas?". "Venga, aquí mismo"

La conferencia avanza y se adentra en horario nocturno. Termina. Aficionados, periodistas y curisosos se arremolinan para pedir unas palabras, un autógrafo, una foto... Temo que la excursión acabe en fiasco. 120 kilómetros para nada. Me acerco casi como uno más. Espero mi turno. "Ángel, de TRIBUNA de Salamanca, ¿unas preguntas?". "Venga, aquí mismo". Paso en un segundo del alivio por el objetivo conseguido al temblor de piernas por no desperdiciar la ocasión. 

 

 

La entrevista, tal y como se publicó en su día, se la ofrecemos en este mismo artículo. Pueden descargar el PDF. Es una pieza de coleccionista, guardada con mimo, una pequeña joya rescatada del limbo entre lo analógico y lo digital, esa brecha temporal donde está lo que escapa a la indexación universal de Google. 

A la hora de la verdad, el maestro Nieto estuvo generoso. Respondió a todo, más incluso de lo que esperaba.

A la hora de la verdad, el maestro Nieto estuvo generoso. Respondió a todo, más incluso de lo que esperaba. Ni rastro de la distancia, ni de los discursos prefabricados que escuchamos a muchas estrellas alérgicas a hablar. Se nota que hay pedigrí. Categoría. Coherencia, saber estar y trayectoria. Lo que ofrece, por ejemplo, Rafa Nadal. Hablamos de Rossi, al que idolatra, y que por entonces estaba a punto de alcanzarle con 90 victorias. Ángel no sabía todavía la que iba a armar 'el doctor': para celebrar sus 90 triunfos le dejó al zamorano su Yamaha MotoGP y, con Rossi de 'paquete', dieron la vuelta de honor del GP de Francia de 2008. Terminamos la entrevista, bien entrada la noche, con 12+1 preguntas rápidas. Le encanta. Responde hasta sobre el Rey Juan Carlos y... ¡la prensa rosa! La redondeamos con una dedicatoria manuscrita: 'Para mis amigos de TRIBUNA con afecto. Ángel Nieto 12+1'. 

 

Este jueves he vuelto a recordar esa tarde-noche y aquella entrevista. Creo que contiene mucho de lo que hay que saber sobre el Nieto piloto y el Nieto persona. Hablamos de un posible duelo de Rossi y Alonso en la F1, de Pedrosa que debutaba aquel año en MotoGP...  Pero ante todo me alegra haber descubierto entonces esa cara humana que han retratado ahora muchos de los especiales que la televisión le ha dedicado el día de su muerte. Como esa noticia en la que dice que se iba a marchar tranquilo porque no hizo mal a nadie. El campeón del mundo que ya no quería ir en moto porque no podía ir deprisa. Que ha muerto en un estúpido accidente de tráfico. Hasta siempre, maestro.