Historia de un proyecto fallido

La Policía impide realizar una ‘performance’ en la Plaza Mayor y los artistas se trasladan a Anaya
S. G. P.

Los artistas tuvieron que recoger sus bártulos y buscar otro emplazamiento en el que llevar a cabo la performance que al final pudieron realizar en la plaza de Anaya.
“Sabíamos que la Policía podía impedir la actividad pero no esperábamos que fueran a venir con tanta prisa”, aseguró ayer a TRIBUNA uno de los artistas que aun así se mostró satisfecho de poder acercar el arte a los salmantinos en otro rincón del casco histórico. Esta prohibición es un ejemplo más del férreo control del ágora salmantina por parte de los agentes tras la polémica ordenanza que prohíbe comer en la Plaza Mayor. Los dos artistas consiguieron finalmente alzar su estructura en la plaza de Anaya donde ciudadanos de todas las edades disfrutaron creando sus propias esculturas. “Se trata de acercar el arte a la gente de la calle para que puedan desarrollar su creatividad ya que los museos y las galerías parecen siempre vacíos”, aseguró Mikha-Ez. Un grupo de niños de cinco años y hasta un señor mayor acompañado de su mujer disfrutaron de esta improvisada performance con la que los artistas quieren que los salmantinos disfruten del arte en plena calle sin importar su edad o procedencia. Por ello, volverán a repetir la actividad el próximo sábado, día en que volverán a intentar llevar a cabo la performance en la Plaza Mayor. “Nos hace ilusión porque es el sitio más emblemático de la ciudad y esta iniciativa hemos comprobado que le interesa a la gente”, aseguró Mikha-Ez.