Hinojosa sufre el cuarto ataque de cánidos en tan sólo ocho días

Último caso. Juan Manuel Frutos se encontró desperdigadas en la madrugada de ayer dos ovejas muertas y cuatro heridas. Análisis. Los agentes señalan a los perros como los causantes del suceso
MIGUEL CORRAL

Aunque aún no puede asegurarse con certeza si los ataques corrieron a cargo de perros o lobos, los ganaderos de Hinojosa de Duero recuerdan estos días lo que ocurrió hace cuatro años cuando un ejemplar de lobo ibérico causaba graves daños a sus rebaños.

En la madrugada de ayer jueves tuvo lugar en este municipio el cuarto ataque a un rebaño de ovejas en tan solo ocho días, en esta ocasión sobre una grupo de 200 ovejas de la raza Assaf, propiedad de Juan Manuel Frutos, y que se encontraban en una pequeña parcela situada a escasos metros del casco urbano de dicho municipio salmantino.

El resultado de este último suceso se saldó con dos ovejas muertas y cuatro heridas, si bien una de estas últimas, no sobrevivirá debido a las heridas que presenta en sus patas traseras. Las reses atacadas fueron inspeccionadas en la mañana de ayer por agentes de la patrulla de control del lobo, finalizando con la conclusión de que este ataque había sido producido por perros, tal vez ejemplares de gran tamaño.

Las ovejas fallecidas presentaban graves heridas en la zona del vientre, lugar del que se alimentó el autor de los ataqyes, y al margen de esta zona, no presentaban mordeduras aparentes por otras partes del cuerpo. En el caso de las heridas, la zona más afectada por las mordeduras correspondía a las ubres.

Para Juan Manuel Frutos, al margen de no estar en posesión de seguro contra ataques de cánidos, el problema “no es tanto el valor de las ovejas, que lo tienen, si no la intranquilidad que te produce y el trastorno de no poder dejar el ganado a dormir en el campo, porque después de esto ya no descansas tranquilo”.

Pero las heridas que presentaban estas seis ovejas diferían con las que mostraban las tres ovejas muertas propiedad de Avelino Pata, reses que inspeccionaban los mismos agentes de Medio Ambiente el día anterior. En este último caso se podía apreciar graves mordeduras en la zona del cuello, heridas que las anteriores no presentan. Éstos son hasta el momento los dos únicos casos denunciados, aunque según asegura el representante de COAG en Hinojosa, Bienvenido Caballero, “al menos aquí ha habido dos ataques más y otros tantos en La Fregeneda que no fueron denunciados”, y cuyos daños se cuantifican en más de 20 ovejas muertas o heridas. Los dos ataques denunciados en Hinojosa se produjeron en un radio de cuatro kilómetros, lo que hace sospechar a los ganaderos que sea el mismo animal el causante de los mismos, ambos en la línea de la carretera que une este municipio con la CL-517 entre Lumbrales y La Fregeneda, pues el primero de ellos se produjo en una parcela cercana a la confluencia de estas carreteras. Cabe recordar que en el año 2006 un ejemplar de lobo ibérico causó graves daños a rebaños de Hinojosa, La Fregeneda, Sobradillo, La Redonda, Bermellar y Saucelle, por lo que no resulta extraño que ahora a los ganaderos le asalte la silueta del mayor depredador de la Península Ibérica.