"Hay que pensar más en los excursionistas, por ejemplo, hacen falta más baños públicos"

Fotos: Carmen Armijo Herrera

Roberto Lana Holgado es guía autorizado en la capital salmantina y tras cuatro días de intenso trabajo, puede afirmar que este ha sido uno de los mejores puentes del año. Por ‘sus manos’ han pasado desde el sábado 5 hasta el martes 8, alrededor de 350 turistas, junto a los que ha recorrido las zonas monumentales más emblemáticas de la ciudad.

Como guía turístico, Roberto Lana forma parte de un colectivo de 18 guías que, además de trabajar con grupos de agencias de viajes u hoteles, también se hacen cargo de la mayoría de las visitas guiadas que se contratan en la Oficina Municipal de Turismo. Precisamente, es ahí donde este puente han notado un incremento notable, ya que “si normalmente, hacemos tres grupos de unas 50 personas, en estos días casi hemos triplicado las cifras”.

 

Según su experiencia, los turistas terminan las visitas encantados con la ciudad y reconocen que las rutas son muy especiales porque “los monumentos que les mostramos están ligados a la vida, Salamanca es historia viva y los monumentos son testigos de esa realidad desde el siglo XIII” . Las rutas turísticas que ofrecen pueden ser de mañana, de tarde o de noche. Las visitas de mañana y de tarde son las más monumentales. En cuanto a las nocturnas, son peculiares, porque son visitas "más centradas en leyendas y curiosidades".

 

 

 

 

Roberto Lana considera que Salamanca, pese a ser una ciudad muy acostumbrada al turismo, requiere algunas mejoras importantes. Por ejemplo, cita la necesidad de pensar más en los excursionistas, que haya más baños públicos o un buen centro de recepciones en el que puedan organizarse las llegadas de autobuses, "que son muchos cada fin de semana en Salamanca y a veces aparcan en lugares donde interfieren para disfrutar de los monumentos". Incluso, sugiere este guía salmantino, este centro de recepciones podría albergar, además de servicios básicos, una especie de centro comercial tradicional, "donde mostrar al visitante la artesanía, la platería, la gastronomía más salmantina, con pequeñas tiendas, talleres o demostraciones en vivo". Ideas que quizás no deberían caer en saco roto…

 

 

 

 

Precisamente, la gastronomía es uno de los mejores recuerdos que se llevan los turistas de Salamanca. Según Roberto, la mayor parte de los turistas compra embutidos u hornazos. Pero, también triunfan souvenirs como las típicas sudaderas o camisetas de la Universidad.

 

Sin duda, es un placer visitar Salamanca, dejarse conquistar por las historias de sus monumentos y disfrutar de la grandeza de sus piedras pero también hay que pasear con precaución, porque Roberto también ha observado que últimamente hay mucho carterista y, por eso, ellos advierten a la gente durante las visitas. “Hay personas, sobretodo extranjeros, que se ponen a pedir entre los turistas y aprovechan el más mínimo despiste para robar la cartera o los móviles, incluso sacándolos directamente de los bolsos o mochilas”, explica.

 

 

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