¿Hasta cuándo me interesa un seguro a todo riesgo?

Todos los vehículos deben tener contratado un seguro que dé cobertura en caso de accidente. Por ley, es obligatorio, como mínimo contratar un seguro a terceros.

Con este seguro, en el hipotético caso de que tú seas el causante de un accidente de tráfico, la compañía aseguradora cubre el coste de reparación de los vehículos que se hayan visto afectados por el incidente, así como del mobiliario urbano que haya sufrido desperfectos.

 

También existe la posibilidad de firmar un seguro a todo riesgo, que cubre los daños que sufra tu vehículo en un siniestro, incluso si el causante del accidente fuiste tú. De esta forma tu coche estará protegido ante cualquier inconveniente de circulación que pueda surgir.

 

Seguro a todo riesgo: ¿sí o no?

 

Ya que el seguro a todo riesgo es más caro, muchos se preguntan hasta cuándo es rentable contratar un seguro a todo riesgo. A priori, este tipo de seguros compensan los 4 o 5 primeros años, tomando como referencia la fecha en la que el vehículo salió del concesionario, momento en el que comienza su depreciación.

 

Todos los años tu coche pierde valor, independientemente de que el estado de conservación sea excelente. Así que, es aproximadamente a partir de esos 4 o 5 años cuando el valor de tu vehículo cae lo suficiente como para no tener que asegurarlo con el máximo de cobertura.

 

Una buena solución para cuando llegue ese momento puede ser contratar un seguro a todo riesgo con franquicia. Las franquicias permiten al asegurado pagar menos por su póliza, pero, a cambio, en caso de siniestro, deben asumir una parte acordada previamente de la reparación. Desde luego es una opción ideal, si no te ves obligado a dar parte, pues estarás ahorrando una buena cantidad de euros al año y seguirás teniendo una gran cobertura para tu coche.

 

Cómo pagar el seguro a todo riesgo

 

Los seguros a todo riesgo suelen ser contratos de duración anual y el pago de la cuota que da derecho a la cobertura de tu vehículo se realiza a través de un único pago, es decir, que tienes que pagar la integridad de la póliza de golpe, de una vez. Esta es la modalidad más extendida dentro del mundo de las aseguradoras.

 

Sin embargo, las compañías de seguros se han dado cuenta de que las necesidades y las posibilidades económicas de los clientes son muy variopintas, por lo que han incluido una nueva modalidad de pago fraccionada: el pago por meses, una forma de pago mucho más asequible para una gran parte de los conductores.

 

¿Cómo calcular el seguro de coche por meses? Pues dependerá de tu aseguradora, ya que cada una tiene sus propias condiciones. En resumen, se trata de un prorrateo de la cuota anual a la que algunas compañías le añaden unos intereses, como cuando compras algo financiado. Al fin y al cabo, este pago por meses se puede considerar como una financiación. Lo cierto es que es la forma de pago más cómoda, ya que podrás afrontar las cuotas equilibrando tu economía y no tendrás que hacer frente, de pronto, a un gran recibo, lo que en las economías más ajustadas puede ser un contratiempo.

 

En cualquier caso, contrata el seguro que más le convenga a tu vehículo y tenlo protegido ante cualquier adversidad.