Hassan, de Pakistán a "sentirse en familia en Salamanca" gracias a Cruz Roja

Hassan forma parte del Programa de Protección Internacional de Cruz Roja Salamanca (Foto: Teresa Sánchez)

Se llama Hassan y llegó desde Pakistán a España hace poco más de un año al amparo del programa de Protección Internacional de Cruz Roja para refugiados. Él y los suyos mujer y tres hijas, ya en la segunda fase del programa reconocen que en Salamanca y en Cruz Roja se encuentran "en familia". 

Hassan vivía en una de las ciudades más grandes Pakistán, Karachi, junto a su mujer y sus tres hijas. Las circunstancias que vive su país, considerado como uno de los más peligrosos del mundo por la  presencia de violencia terrorista sectaria, no sectaria, religiosa, nacionalista y étnica, le obligaron a salir de allí hace poco más de un año. "Por circunstancias relacionadas con mi condición de musulmán tuve que salir muy deprisa de allí", apunta sin profundizar en qué le sucedió exactamente.

 

Una salida por la que tuvo que pagar -en concreto 40.000 euros-, porque allí en Pakistán hay personas que están preparadas "para ayudarte a salir, te preparan la salida", señala. Entonces no sabía ni siquiera dónde se dirigía "no sabía que venía a España, sólo sabía que a Europa". 

 

Hassan y los suyos recalarón en Valencia al amparo del programa de Protección Internacional de Cruz Roja y estuvo allí durante dos meses antes de ser trasladado a Salamanca donde continuó dentro de la primera fase de este programa. En ella durante seis meses los refugiados reciben toda la cobertura para sus necesidades básicas, desde vivienda tutelada, una de las cinco que existen en Salamanca, hasta salud, educación, etcétera. 

 

Posteriormente pasan a una segunda fase -en la que está ahora- en la que ya residen en un piso alquilado y Cruz Roja sigue prestando cobertura a la espera de que se cumpla la tercera tras la cual, ya con toda la documentación en regla podría acceder a un empleo, además de otra serie de prestaciones y derechos. 

 

Reconoce que llegó a España "muy nervioso porque llegaba a un nuevo país, con nuevas personas pero puedo afirmar que cuando hable con las personas de Cruz Roja me quedé muy tranquilo. Hablábamos en inglés y todo fue bien", comenta ahora ya hablando un español que se puede considerar más que fluído. 

 

"Cualquier problema que tengan me lo han resuelto, me han ayudado mucho en cualquier circunstancia de salud, económico... Parecen mi familia", agradece a Cruz Roja y a su labor

 

En Salamanca durante 2016 hubo 46 personas en condición de refugiadas y ahora mismo, en las diferentes fases, hay 60 personas con el objetivo de que lleguen a ser 75 a final de año.