Hallan sana en un hostal madrileño a la joven que desapareció el martes

Esther Piñuela. La salmantina, de 25 años, fue encontrada junto al hombre con quien había sacado dinero de su cuenta.
E. S. C. / E. G.

Esther Piñuela Martín, la joven de 25 años que llevaba desaparecida de su domicilio desde el pasado martes, fue localizada ayer por la Policía en un hostal de Madrid en compañía del chico con el que había sacado dinero para emprender su viaje. El personal del establecimiento alertó a las Fuerzas de Seguridad al comprobar la documentación de Esther, que necesita medicación diaria para tratar la epilepsia que padece. Tras conocer la noticia, la familia se desplazó a Madrid, desde donde confesaban a este periódico sentirse “muy felices” por reencontrarse con Esther, que se encontraba “muy bien”. “Es momento de disfrutar de ella”, apuntaron las mismas fuentes, a la espera de determinar el momento de emprender el regreso a Salamanca.

La familia de Esther también quiso enviar su “agradecimiento” a los medios de comunicación y a la sociedad salmantina en general por su apoyo y colaboración durante las labores de búsqueda, que también pasó por Plasencia, ya que las últimas investigaciones la situaban en esta ciudad, según informaron fuentes cercanas al caso.

Al parecer, la joven de 25 años, que padece una discapacidad psíquica y sufre ataques epilépticos, salió de su hogar en la mañana del pasado martes, como hacía todos los días, ya que trabajaba en el vivero El Arca. Fue por la tarde cuando comenzaron a preocuparse ya que desde el vivero alertaron a los familiares de que la joven no había acudido a su puesto de trabajo.

La familia esperó hasta el pasado miércoles por la mañana, al pensar que la joven podía haberse alojado junto a su pareja en un hostal de la provincia, pero al comprobar que no regresaba a casa acudieron a la Comisaría de la Policía Nacional para denunciar su desaparición.

Según las averiguaciones efectuadas por la familia y amigos, Esther Piñuela Martín acudió en compañía de su novio a sacar dinero en una sucursal bancaria. Según la entidad, la joven retiró de su cartilla 4.000 euros.

El siguiente lugar donde fue vista fue en la estación de autobuses de Salamanca. Allí solicitó a los taxistas dinero argumentando que tenía que viajar a Plasencia. Finalmente consiguió que una mujer de la estación le pagara el billete.

Según pudieron averiguar los familiares, la joven se montó el pasado miércoles en un autobús que salió de la estación de Salamanca a las 15.00 horas con destino Badajoz.

Una vez en el camino, solicitó a una viajera el teléfono móvil para realizar una llamada y según el conductor del autobús la joven solicitaba al receptor de la llamada alojamiento. Tras conocer estos datos, la familia se desplazó hasta Plasencia, donde estuvieron colgando carteles para localizar a Esther Piñuela, ya que debido a los ataques epilépticos que padece necesita tomar de manera urgente la medicación. Los familiares temían que sufriera un nuevo brote debido a la falta del fármaco.

Los familiares solicitaban que cualquier persona que tuviera alguna información acerca de su paradero se pusiera en contacto con la Policía Nacional.

Casos similares
En el mes de noviembre otras tres personas, dos menores y un hombre de 36 años, desaparecieron de su hogar. Elisabet Garrote, de 16 años, desapareció durante siete días de su hogar, ubicado en el barrio de Garrido. Regresó sin dar ninguna explicación a su familia acerca de dónde había permanecido durante ese tiempo.

Otra de las jóvenes desaparecidas es Maribel Mollón, una menor de 14 años y de origen boliviano. Las últimas noticias que tenía su padre era que estaba bien y que no quería que la siguieran buscando.