Globalia irá a por el contrato del bus urbano de Salamanca tras intentarlo en Segovia
Cyl dots mini

Globalia irá a por el contrato del bus urbano de Salamanca tras intentarlo en Segovia

Choque entre un bus urbano y un turismo (Foto: T. Navarro)

La empresa de Hidalgo cuenta con que el Supremo ratificará la nulidad del contrato que colea desde hace ya dos años: el Ayuntamiento lo adjudicó impidiendo la competencia entre empresas.

El contrato del bus urbano, uno de los más cuantiosos de cuantos gestiona y paga el Ayuntamiento de Salamanca, es el 'regalo envenenado' que el deja Fernández Mañueco a la próxima corporación. La adjudicación del servicio a la actual concesionaria está anulada desde hace dos años porque el equipo de Gobierno del PP hizo una licitación que impedía la concurrencia de empresas: resultado, que se lo llevó la única que pudo presentarse, la empresa que había gestionado siempre el bus. Sin embargo, esta situación podría cambiar radicalmente porque una empresa como Globalia espera la nulidad definitiva del contrato para presentarse a la puja por el servicio como ha hecho en Segovia.

 

Cuando en 2013-2014 se sacó a licitación el nuevo contrato del bus urbano, los 144 millones de euros de cuantía habían despertado el interés de una de las empresas más competitivas del mundo del transporte y el turismo, Globalia, comandada por el empresario salmantino Juan José Hidalgo. El resultado fue el conocido. Globalia, que pretendía acudir con un socio, no pudo presentarse: supuestamente, no daba el perfil, algo difícil de creer siendo la empresa que es. Así que decidió pelear por la concesión como lo ha hecho con las de transporte de viajeros por carretera. 

 

Ha sido la empresa de Hidalgo la que ha llevado al límite al equipo de Gobierno municipal. Tras la adjudicación, decició recurrir, en octubre de 2016 la justicia le dio la razón y confirmó que el Ayuntamiento había puesto trabas a la competencia. El consistorio decidió recurrir y en marzo de 2018 los tribunales le volvieron a dar la razón a la empresa y declaraban nulo el contrato de nuevo. El equipo de Gobierno decidió entonces no recurrir porque no pudo argumentar motivos para dar esperanzas a un recurso (los servicios jurídicos municipales dijeron que no prosperaría).

 

El equipo de Gobierno sólo tenía dos alternativas: recurrir o anular el pliego de condiciones y repetir la licitación. Descartado el recurso, parecía que no quedaba otra que admitir el error. De hecho, con la decisión de no recurrir el Ayuntamiento de Salamanca viene a reconocer que era cierto todo lo que se imputó desde el primer día al contrato: que era ilegal y que estaba pensado para que se lo llevara una empresa concreta, la que llevaba prestándolo 30 años. Pero Fernández Mañueco no podía dar su brazo a torcer tan fácilmente. Entonces, dio carta libre a la concesionaria para hacerlo, y la empresa que ahora cobra el millonario contrato del bus recurrió.

 

 

Una guerra para poder presentarse

 

Ese recurso sigue vivo y habrá que esperar a que se resuelvan; según las fuentes consultadas, ha sido admitido y ahora el Supremo tendrá que pronunciarse. Pero es seguro que la solución final no llegará hasta el segundo trimestre de 2019, así que el problema lo tendrá que asumir la nueva corporación. Fernández Mañueco se lo quitó de encima ya en 2016 con una 'patada a seguir' y al invitar a la concesionaria a recurrir tras la última sentencia se aseguró en un alto porcentaje que no tendrá que volver a hablar del tema.

 

Fuentes de Globalia confirman que están a la espera de que se resuelva, pero que entienden que la nueva licitación que llegará tras la nulidad, que es lo que esperan, será cosa de la legislatura que arranque el próximo mes de junio. La empresa cuenta con que el Supremo ratificará la sentencia emitida por dos veces en su favor y que anulará el millonario contrato.

 

Será entonces cuando puedan presentar una oferta, ya que confirman el interés en este contrato. De hecho, se han presentado también al concurso del bus urbano de Segovia, donde acudieron aliados con La Sepulvedana como socio local. La competencia en este contrato ha beneficiado al Ayuntamiento segoviano con una importante rebaja de costes ya que se presentaron tres empresas. Eso es lo que se podría conseguir también en Salamanca.