Génova deja para septiembre el congreso provincial del PP de Salamanca para evitar la excepción de una doble lista
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Génova deja para septiembre el congreso provincial del PP de Salamanca para evitar la excepción de una doble lista

El presidente del PP de Salamanca, Javier Iglesias. Foto: Ical

La dirección provincial logra margen para celebrar su congreso, uno de los dos únicos que no se ha resuelto en Castilla y León.

Para septiembre... como los malos estudiantes. Esta es la época prevista para resolver el congreso provincial del PP en Salamanca, uno de los pocos que no ha quedado liquidado en el plazo ordinario previsto y para el que Génova ha decidido dar algo más de margen en busca de un objetivo: conseguir los congresos de unidad y consenso que quieren.

 

En realidad, lo que subyace es evitar la excepción de un congreso con una doble lista. Esa es la situación en la que está ahora mismo Salamanca, y desde hace meses, por la posibilidad más que cierta de que haya una lista alternativa a la oficial si no se produce la renovación que también ha marcado Génova como premisa para los congresos. Ahora los 'populares' salmantinos tendrán todo el verano para intentar tejer esa unidad, un plazo extraordinario: lo previsto era que se celebraran todos los de Castilla y León con el 1 de agosto como fecha tope. Y también una prórroga extraordinaria, porque el congreso salmantino será uno de los últimos antes del estatal previsto para Otoño.

 

Mientras llega la fecha, el proceso congresual del PP en Salamanca ya es una excepción. Junto con Soria, son los dos únicos que no se han resuelto en tiempo y forma. En el resto de provincias ya se han celebrado los correspondientes cónclaves y se ha elegido a los presidentes para los próximos cuatro años, con casi mitad y mitad de renovación y continuidad: los de Zamora, Palencia, Segovia y Ávila continúan, mientras que han cambiado Valladolid, León y Burgos. En un caso, el de León, hubo una segunda candidatura, y en otro ha habido un acuerdo entre candidatos.

 

Pero, ¿qué pasa en Salamanca para que haya tenido que posponerse la fecha sobre lo previsto? Desde hace semanas se está produciendo un pulso soterrado entre dos facciones internas con una cuestión principal en el centro: la continuidad del actual presidente, Javier Iglesias. En esencia, esto es lo que enfrenta al también presidente de la Diputación de Salamanca y concejal del Ayuntamiento de la capital con un grupo de afiliados y cargos que reclaman un cambio. Apoyados por Génova, 'desleales' en los mentideros del sector oficialista, contra todo pronóstico no dan su brazo a torcer y han llevado el asunto a esta prórroga. 

 

Desde este sector 'renovador' están dispuestos a seguir esperando el momento en el que el actual aparato del partido se siente a hablar, consideran que es lo necesario y no han cambiado de intenciones: es decir, si hay congreso y no hay unidad, habrá candidatura alternativa. Lo cierto es que ahora Génova le pone una fecha tope al congreso provincial que no puede irse más allá de septiembre, a la vuelta del verano, y con un mes como el de agosto, inhábil a muchos efectos, de por medio.

 

Génova está por el consenso para lograr un acuerdo, pero también quiere una cierta renovación. La cuestión se complica porque está en juego también el necesario equilibrio de poder entre el barón territorial, el salmantino Alfonso Fernández Mañueco, y el secretario general estatal, Teodoro García Egea. El salmantino es conocedor del carácter estratégico de la presidencia provincial del partido en su provincia, probablemente el aparato mejor engrasado de cuantos hay en la Comunidad. La clave es elegir qué piezas se cambian para no estropear esa maquinaria: en resumen, decidir si la salida de Iglesias es el recambio que se quiere/puede hacer.