Gastrobares en el Mercado Central: una idea que se diluye en los detalles dos años después

La idea de compaginar el comercio tradicional con los gastrobares, que tuvo una gran acogida, se pierde en los trámites mientras el Ayuntamiento no hace nada por dinamizar el Mercado Central. Las únicas medidas, la iluminación y las nuevas vidrieras, lo tratan como un mero monumento y no como un enclave comercial.

El Mercado Central, un enclave centenario de comercio, tratado como un mero monumento. Esta es la perspectiva que maneja el Ayuntamiento de Salamanca para este edificio que alberga a numerosos comerciantes tradicionales y que sigue necesitando iniciativas que lo dinamicen. Sin embargo, y por parte del consistorio, lo único que se ha hecho contempla el mercado como un punto más para las visitas de una ruta de monumentos iluminados. Nada con respecto a su futuro como centro de comercio. Mientras tanto, ideas como la de los gastrobares languidecen.

 

Hace ya dos años que salió a la luz la propuesta para instalar gastrobares en el Mercado Central. La noticia la dio TRIBUNA el 20 de octubre de 2015, pero desde entonces no se ha producido ningún avance. La iniciativa partió de la asociación de comerciantes que, por contrato de cesión del Ayuntamiento, gestiona el mercado desde hace años. La idea era sencilla: dedicar una de sus plantas a la instalación de gastrobares, una de las últimas tendencias en restauración y que abriría este histórico edificio a la hostelería, una de las opciones que se han barajado muchas veces para asegurar su futuro.

 

La acogida fue excelente. Fueron muchos los empresarios de hostelería del entorno del mercado y la cercana Plaza Mayor que se interesaron por esta opción. Suficientes para cubrir la oferta de quince de los puestos vacíos y permitir la instalación de estos nuevos negocios. Estarían agrupados en la planta baja, mientras la superior quedaría para los comercios tradicionales; no se cambiaría a nadie de sitio y no requeriría de grandes obras, los bares se pondrían en los espacios de los puestos.

 

El objetivo era haber dado los primeros pasos a partir de enero de 2016 porque la propuesta requiere de un cambio en la reglamentación: en la actual normativa municipal los bares están contemplados como excepción y no como uso. Su implantación generalizada requeriría de cambios en permisos y, probablemente, horarios y calendario de apertura. El equipo de Gobierno, que se vio con la idea de los empresarios delante y con el apoyo del PSOE a la iniciativa, aseguró siempre que estaban por facilitar el cambio. De hecho, entre las propuestas de Mañueco como alcalde está la dinamización del Mercado.

 

Sin embargo, esa dinamización no llega. La única gran obra que se ha hecho en el mercado la hicierion los comerciantes con su propio dinero a finales de 2015: pagaron 800.000 euros para reformas estructurales a pesar de que el edificio es propiedad municipal. El Ayuntamiento alegó que el contrato de cesión estipulaba que los comerciantes estaban obligados a tener el edificio en condiciones y eso bastó para endosarles cien años de deterioros. En 2011 Mañueco anunció un plan de dinamización que nunca se hizo, y que repitió en el programa de 2015 con el mismo resultado.

 

En su lugar, se han aprobado iniciativas cosméticas, interesantes para el atractivo exterior del mercado, pero menos de du dudosa utilidad para la dinamización comercial. De hecho, el equipo de Gobierno explica que son para seguir impulsando la protección y puesta en valor del patrimonio... Es el caso de la instalación de una iluminación artística que costará 57.000 euros y de las nuevas vidrieras. El objetivo es convertir el mercado en "un atractivo más dentro de las visitas que se hacen por la 'Salamanca Iluminada'", pero nada se habla de comercio.

 

Tampoco contribuye el hecho de que la asociación de comerciantes esté demorando tanto tiempo la elaboración de una propuesta de reglamento para los nuevos gastrobares, que después tendrá que pasar por las manos de los responsables municipales, y no al revés. La iniciativa tendría que ser del Ayuntamiento de Salamanca, propietario del edificio y responsable de la reglamentación para su uso. Que los comerciantes planteen las normas para los gastrobares sólo ha demorado el trámite.