Garrido, el parque de los árboles muertos
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Garrido, el parque de los árboles muertos

Una veintena de los antiguos árboles del parque de Garrido llevan meses secos sin que parques y jardines haya tomado ninguna medida. No han resistido ser replantados tras la reforma del parque.

Un año. Esto es lo que han durado buena parte de los árboles de más tamaño del nuevo parque de Garrido. Estrenado en junio de 2017, este pasado verano buena parte de los antiguos ejemplares del parque, que se conservaron para su reforma, están a día de hoy secos. Y lo peor es que llevan meses en esta situación, al menos, desde el pasado verano.

 

El panorama es bastante desolador. Lo que fueron frondosos árboles que cubrían buena parte del parque son ahora troncos secos. Al menos 20 de los 75 árboles de gran tamaño que se conservaron son ejemplares muertos, algo que se puede apreciar con un simple recorrido por el perímetro. Las fotos de este artículo son de este lunes por la tarde, y se aprecia claramente la diferencia entre los árboles que han sobrevivido y los que no, porque los ejemplares a salvo sí tienen hojas.

 

Árboles secos en el parque de Garrido en una imagen del pasado verano.

 

La situación se mantiene así desde hace meses. De hecho, el pasado verano los ejemplares secos contabilizados por este medio ya estaban en la misma situación, como atestigua la imagen sobre estas líneas, que corresponde a agosto. Desde entonces no se ha hecho nada desde el área de parques y jardines ante la situación, que no sólo ha dejado sin sombra a buena parte del parque, sino que también da una mala imagen.

 

El problema tiene su origen en el trasplante. Los grandes árboles que conservaba el parque de Garrido antes de su reforma fueron trasladados a un vivero donde esperaron los cerca de dos años y medio que duró la obra. El objetivo era contar con ejemplares grandes y recuperar la sombra que daban antes de la obra. Cuando fueron replantados de nuevo, estaban en buen estado, pero no han aguantado. Sí lo han hecho los ejemplares pequeños que se añadieron, pero al secarse una veintena de los ejemplares de gran porte el parque acentúa uno de los problemas del nuevo diseño, que a cambio de primar las zonas de juegos ha perdido 'verde'.