García Sierra reaparece cuatro meses después para no dar explicaciones sobre los contratos irregulares

Carlos García Sierra y Javier Iglesias, en su comparecencia.

El vicepresidente de la Diputación comparece en rueda de prensa por primera vez desde que se conociera la presunta trama de corrupción en su área, pero Iglesias considera que "está todo explicitado".

El presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias, ha impedido que su vicepresidente Carlos García Sierra diera ningún tipo de explicación sobre el caso de los contratos irregulares por el que está imputado y que le llevará al juzgado este mismo mes. Y lo ha hecho en la primera rueda de prensa en la que García Sierra, titular de Fomento, ha participado casi cuatro meses después de aquella en la que se conocieron los hechos, el 21 de noviembre de 2014.

 

Desde entonces, el vicepresidente, señalado directamente como responsable político de la presunta trama corrupta que habría beneficiado a varias empresas, había adoptado un perfil bajo que le había llevado a hablar solo de puertas hacia dentro, es decir, en comisiones y plenos, donde también ha tenido que responder al caso de Vega Terrón, igualmente de su área de Fomento. Así que la de hoy era la primera oportunidad para preguntarle por las responsabilidades políticas que entraña que como diputado de Fomento se hayan producido irregularidades en contratos que pasan, sin excepción, por sus manos.

 

Sin embargo, no ha sido posible obtener una primera valoración sobre la situación en la que le ha puesto este caso ya que García Sierra no ha llegado a intervenir. Al ser preguntado por TRIBUNA de Salamanca sobre las responsabilidades políticas que se derivan del caso, ya que las legales se están tramitando en los juzgados, no ha sido García Sierra sino Javier Iglesias el que ha tomado la palabra. "Sobre eso ya está todo hablado y todo dicho y todo explicitado", ha dicho en su intervención.

 

Sin embargo, la realidad es que García Sierra no ha dado más explicaciones que las que dio en su día en una rueda de prensa también con Javier Iglesias y en la que el presidente llevó la voz cantante. Entonces se intentó centrar el escándalo en la etapa anterior a la llegada de Javier Iglesias a la presidencia, pero la realidad es que había contratos sospechosos también después y, al menos, hasta 2012. En todo caso, la etapa investigada arranca en 2007, ya con García Sierra como diputado de Fomento y con el anterior jefe de área, Manuel Borrego, en su puesto del que está apartado desde noviembre.

 

Las explicaciones de García Sierra sobre su responsabilidad política siguen, por tanto, en el alero mientras el caso toma cuerpo en los juzgados. Tras presentar la Diputación un informe con sus conclusiones llegó la denuncia del PSOE y las de Confaes y Cámara; todas fueron admitidas a trámite primero y, después, unificadas junto a otra posterior de IU en una misma causa iniciada por impulso de la Fiscalía, que envió denuncia al juzgado número uno y le pidió que abriera diligencias. García Sierra está llamado a declarar en calidad de imputado querellado, lo hará el día 27 de marzo, dos días depués de la declaración del exjefe de área, Manuel Borrego.