Gabriel Risco: "Las personas que están en política tienen la tendencia a pensar que esa es la vida real, y es mentira"

Gabriel Risco fue, durante la anterior legislatura, el concejal rebelación en el Ayuntamiento de Salamanca, tanto para los propios como para los extraños. Con una larga trayectoria profesional, llegó como parte del equipo que se formó en Ganemos Salamanca para una de las legislaturas más intensas y 'movidas' de la historia de la política municipal, sin un gobierno de mayoría. Tras la experiencia, lideró la candidatura conjunta de Ganemos y Podemos, pero tras lograr solo dos concejales, decidió renunciar a su acta (que tenía como cabeza de lista) y volver a su trabajo no sin cierto pesar por lo ocurrido. Dimitió, dejó la política, e incluso el partido en el que militaba, y no tiene ninguna intención de volver. Algo poco frecuente.

 

Los ciudadanos creen que nadie se va de la política si puede...

No es una cosa al uso dimitir de un puesto en la representación pública. Yo lo hice porque pensé que era lo que tenía que hacer, asumir la responsabilidad. No funcionaron las cosas como pensábamos que iban a salir, y lo dejé. Siempre dije que yo era un ciudadano que temporalmente estaba en la política y así me siento ahora, me siento del otro lado de la mesa, observando las cosas que están pasando y manteniendo cierta actividad ciudadana, como en la cuestión de la mina de uranio en Retortillo, y otras cuestiones de la ciudad que me siguen interesando.

 

La representación pública tiene que tener un límite temporal, ocho años es un buen plazo, hay que llegar con cierta madurez y con cierta formación

¿Por qué habitualmente los políticos no se van de la política?

Pues porque es una cuestión atractiva. Es sacrificada, sí, pero depende de lo que uno quiera hacer, porque tampoco hay ningún control de la ciudadanía sobre lo que hacemos los representantes públicos. Hay cierta tendencia, quizás va con la condición humana, de pensar que uno es imprescindible, de pensar que hay que seguir ahí. Estar en las instituciones da relaciones, una posición con los medios de comunicación, en la ciudad, en la administración en la que se esté, de cierta relevancia. Hay personas que solo con eso tienen cumplida su mochila. Y hay otra gente que se engancha a esto como modo de vida. Hay persona que llegan aquí sin un trabajo y permanecerán aquí todo el tiempo que sea. Pienso que la representación pública tiene que tener un límite temporal, ocho años es un buen plazo, hay que llegar con cierta madurez y con cierta formación.

 

Hay vida más allá de la política, claro, pero hay que tenerla antes porque si no seguirás tratando de engancharte

 

Así que hay vida después de la política, siempre y cuando uno tuviera una vida antes...

Claro, se recupera la vida. Hay vida más allá de la política, claro, pero hay que tenerla antes porque si no seguirás tratando de engancharte. Claro que hay vida después de la política y es muy bueno ver las cosas desde un lado diferente de la mesa a lo largo de la vida.

Hay que relativizar. Yo ya tengo una edad, he vivido, y se ven las cosas de una forma distinta cuando uno es hijo que cuando uno tiene hijos, y es padre, se ven las cosas distintas en el trabajo, en el mundo laboral, si eres representante sindical o solo trabajar... Dependiendo de donde estés se ven las cosas de manera diferente, pues igual en la política. Se ven diferentes de un lado de la mesa, ejerciendo la representación, y cuando uno está fuera.

Y lo que más recalcaría: hay que limitar el tiempo, porque las personas que están en política tienen la tendencia a pensar que esa es toda la vida real, y es mentira. Me lo he repetido estos cuatro años: la vida real no está en el Ayuntamiento, ni en las Cortes ni en el Congreso, la vida real está en la calle, que es donde está la gente con sus problemas de llegar a fin de mes, de la vivienda, del préstamo, los hijos, los pares... Esta es la vida real, por eso la política tiene que tener un tiempo.

 

No sería explicable que yo volviera a presentarme. Esta ha sido una experiencia temporal

Cuando uno se va de la política, ¿es para no volver?

Sí, y sobretodo en la situación que tomé la decisión. Después de haber estado en el Ayuntamiento, después de haber tratado de liderar una candidatura, después de haber hecho mucho esfuerzo por construir una candidatura de unas características determinadas, y después de haber resultado elegido, tomar la decisión de dimitir no tiene vuelta atrás. No sería explicable que yo volviera a presentarme. Esta ha sido una experiencia temporal. No me arrepiento absolutamente de nada: ni de haber entrado, ni de haber trabajado muchísimo ni de haber dimitido. Ha sido  una etapa, he tratado de ser honrado, coherente y transparente con mis compromisos. Creo que los compromisos que asumí los he cumplido, no se logró el objetivo, tenía que dar un paso atrás, lo di y es irreversible. Es bueno que entren otras personas, que esto se renueve y que haya cambio en la representación. Estaré participando en la vida pública desde el lado de los ciudadanos.

 

Es negativo para la ciudad otros cuatro años más de gobierno conservador, de gobierno del PP, porque bueno, el pacto ese que han hecho con Ciudadanos...

¿Cómo ve el panorama político municipal ahora?

Poco positivamente, por ser muy suave. Es negativo para la ciudad otros cuatro años más de gobierno conservador, de gobierno del PP, porque bueno, el pacto ese que han hecho con Ciudadanos... es un gobierno del PP. No hay ninguna iniciativa de Ciudadanos en la gestión política de la ciudad, simplemente les han dado los cargos y los sueldos y se han quedado ahí, cuatro años a disfrutar a costa de la ciudad. Pondría un ejemplo. El último año vendieron a bombo y platillo que Ciudadanos conseguía bajar el IBI un 10% en Salamanca: iba a ser un 5% el primer año y el 5% en 2019, y dijeron que habían firmado eso con el PP. Ni siquiera han sido capaces de defender eso. Hasta esas cuestiones tan burdas no han sido capaces de mantenerlas.

La dirección de la ciudad sigue en manos del PP, y en mi opinión, eso es malo para la ciudad. Otros cuatro años de oscurantismo, de caciquismo, del clientelismo...

 

Todavía hay personas que me dicen que había mucho más movimiento dentro y fuera del Ayuntamiento, más posibilidad de aprobar iniciativas sin que el PP arrasara

Participó en una legislatura muy abierta, muy 'movida', en el Ayuntamiento de Salamanca... ¿Fue positivo?

Creo que sí. Claro que fue positivo. Todavía hay personas que me dicen que había mucho más movimiento en el Ayuntamiento y fuera, más posibilidades de aprobar iniciativas sin que el PP arrasara, sobretodo los dos primeros años. Fueron de mucha más movilidad e iniciativa política. Estuvimos a punto de lograr otra solución para El Corte Inglés, iniciativas de más cambio en la ciudad. Había mucha más movilidad y mucha más apertura. Esto ahora es mucho más plano, un gobierno de mayoría absoluta del PP y ya está.

 

A lo mejor tenemos que asumir que nuestra ciudad es esta mayoría que nos gobierna y que a la mayoría de la ciudad no le importa la corrupción y el despilfarro en el Ayuntamiento

¿Se solucionarán dos casos como el de la ordenación del sector del cuartel y el del Corona Sol?

No tengo ninguna esperanza. El tema de El Corte Inglés seguirá en los tribunales durante muchos años, con esta habilidad que tiene el Ayuntamiento de presentar recursos eternamente. Y el tema del Corona Sol me duele especialmente porque hay vecinos maltratados en esta situación y no veo perspectiva de cambio. Hace falta valentía política para que se restaure la legalidad y se devuelvan los derechos a los vecinos, pero soy poco optimista. A pesar de eso, hay una reflexión que queda en el aire: ¿por qué ocurre eso? Por qué si durante cuatro años hubo una legislatura de más apertura y pluralidad, por qué después salen los resultados que salen. Hay que hacer una reflexión sobre lo que ocurre en nuestra ciudad, no somos capaces de trasladar las propuestas, hay un problema de comunicación... O a lo mejor tenemos que asumir de una vez por todas que nuestra ciudad es esta mayoría que nos gobierna y que a la mayoría de la ciudad no le importa la corrupción y el despilfarro en el Ayuntamiento.

 

Tengo que decir que ser concejal del Ayuntamiento de Salamanca es un orgullo, siginifica que hay muchas personas que piensan que puedes representarlos

Me consta que hay mucha gente que le echa de menos en el Ayuntamiento. ¿Echa usted de menos estar allí?

Pues durante los primeros tiempos, claro que lo he echado de menos. Le he dedicado muchísimo, muchísimo tiempo. Muchas tardes, muchas noches, muchos fines de semana, muchas vacaciones a trabajar para hacer propuestas y denuncia. Eso es lo que he echado de menos, no estar en sí mismo en el Ayuntamiento. Tengo que decir que ser concejal del Ayuntamiento de Salamanca es un orgullo, siginifica que hay muchas personas que piensan que puedes representarlos. Echas de menos el contacto con las asociaciones, con los barrios, la gente más humilde que te llama... Pero eso ya es pasado y no hay que caer en la melancolía (risas).

 

No hay ninguna opción de que regrese...

No, no, no. No tendría sentido. Tomé la decisión de dimitir. Seguiré participando en los movimientos sociales de la ciudad, en los debates si así fuera, pero ese tiempo pasó y ya está.

Comentarios

REALIDAD POLITICA EN ESPAÑA HOY 04/11/2019 13:10 #7
POLITICOS FULANOS HAY MUCHOS,,POLITICOS ESTADISTAS CON UNA MANO SE CUENTAN ....Y SOBRAN DEDOS
PAN A QUIEN NO TIENEDIENTES 03/11/2019 19:10 #6
A 5 LO SUYO ES QUE ESTUVIERAS EN SILLA DE RUEDAS PALURDO ASI EMPALMARÍAS EL COCHE CON LA SILLA,Y NO TE "BAJARÍAS" DE LAS RUEDAS ,SI TANTO TE GUSTA IR EN COCHE EN LA CIUDAD..¡¡MENOS PARKINGS ,MAS PARQUES¡¡
Pepito tocapelotas 03/11/2019 17:24 #5
Para gente como "para 1 llena de rencor, envidia, no me estraña que estemos regresando a la Edad Media, lo tuyo es ir con un perro a la plaza de la constitucion a dejar mierda
Para 1 03/11/2019 10:35 #4
Para algunos, lo más importante en su vida es poder aparcar, no les importa que les esquilmen o que declaren el derecho de pernada. Socorroooooooooo!!!!
Melero 03/11/2019 10:30 #3
Una verdadera pena haber perdido a Gabriel. Él solito ha demostrado cómo se hace oposición seria y coherente frente a la pandilla con la que le ha tocado lidiar. El solito en un año ha hecho más oposición que el PSOE en todos los años que han dedicado a calentar el asiento y a proteger desde aquí, los intereses personales de Melero y cía.
Uno que lo vio 03/11/2019 10:27 #2
Ojalá hubiera más gente comprometida y honrada como Gabriel porque con los ppcorructos y los gestas de ciudadanos lo tenemos claro mucho ánimo Gabriel.
Pepito tocapelotas 03/11/2019 09:49 #1
La labor que realizaste creo que fué buena, pero lo estropeasteis con tonterías y chorradas; en esta ciudad hace tiempo que no se ha realizado obra publica de importancia, es muy dificil aparcar, porque lograsteis convencer al equipo de desgobierno que lo importante son los carriles bici, no hay parking.........

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