Fuentes de Béjar responde con un plano: la casa aislada por el quitamiedos sí está dentro del casco urbano
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Fuentes de Béjar responde con un plano: la casa aislada por el quitamiedos sí está dentro del casco urbano

El Ayuntamiento muestra un plano que demuestra que la casa aislada al cortar al tráfico una calle está dentro del casco urbano, en contra de lo que mantiene la Diputación.

La polémica en torno al quitamiedos que ha cortado una calle de Fuentes de Béjar no cesa. A pesar de que la medida se ha calificado como provisional, los vecinos siguen sin estar contentos y lo ocurrido en el pleno de la Diputación este viernes no ha mejorado la situación. Tras un ruego del diputado socialista Manuel Ambrosio Sánchez, el equipo de Gobierno insistía en que la medida es temporal, que se completará con medidas para dar visibilidad a la curva. Sobre el papel, las medidas van en la dirección que quiere el pueblo: mejorar la seguridad de la travesía.

 

Sin embargo, tras la polémica por el cierre de la calle, el vicepresidente de la Diputación, García Sierra, ha insistido en que esta limitación de paso "no parte el casco urbano", pues, según sus palabras, está en terreno rústico y, además, "hay otras dos entradas, una antes y otra detrás" en el mismo municipio.

 

 

El alcalde de Fuentes de Béjar ya había pedido planos oficiales para determinar si la casa que queda aislada, además de todas las fincas de ese lado de la carretera a las que se accedía por la calle cortada, estaba o no dentro del casco urbano. El plano es el que recoge esta información y, como se aprecia, la vivienda afectada sí está dentro del casco urbano. Eso supone que legalmente no se le podría cortar este acceso sin darle una alternativa válida.

 

En cuanto a la petición del Procurador del Común de instalar pasos elevados en este punto, para evitar velocidad excesiva de vehículos, el portavoz ha reseñado que la normativa sólo permite estos limitadores de velocidad con pendientes menores al cinco por ciento y que este lugar contempla un 6,6 por ciento. Por ello, y debido a la "peligrosidad" y a contar con informes también de la Guardia Civil sobre la problemática, ha reseñado que la Diputación procedió al corte temporal, al haber otros dos pasos, y que no era necesario comunicárselo al Ayuntamiento de la localidad por no ser terreno urbano y por recogerlo así la ley. Sin embargo, estos dos pasos son secundarios y los vecinos consideran que no son operativos. Por este motivo, han salido a las calles a protestar y su reivindicación ha llegado a los medios nacionales.

 

La calle de la discordia, la calle Eras, es uno de los puntos para cruzar la DSA-250, una comarcal que atraviesa la localidad casi por el medio. A pesar de que es una travesía, los coches pasan bastante deprisa, con frecuencia muy por encima del límite marcado a 40, ignorando las señales y sin que las guías sonoras instaladas sean suficiente para impedirlo. 

 

Ante esta situación, el ayuntamiento pidió amparo al Procurador del Común e incluso ha pedido la instalación de un radar. Hace unas semanas, el Procurador resolvió exigiendo a la titular de la carretera, la Diputación de Salamanca, que tomara medidas para garantizar la seguridad del cruce. La institución provincial decidió que la solución era poner guardarraíles. El pasado viernes, 23 de agosto, operarios de la institución provincial se presentaron en el municipio e instalaron la barrera.

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