Franco tiene los días contados en el salón de plenos: se baraja la retirada del mural completo

El dibujo con la efigie de Franco pintada en el mural del salón de plenos.

El consistorio busca la fórmula técnica necesaria para eliminar la representación del dictador: en breve habrá informe con la solución, pero no será sencillo que sea retirado antes de que entre la nueva corporación.

La efigie de Franco en el salón de plenos del Ayuntamiento de Salamanca ha sobrevivido toda la legislatura, pero tiene los días contados. Esta legislatura ha sido la de la desaparición de muchos símbolos franquistas de la ciudad y esta representación también está sentenciada por fallo judicial. Por ahora ha sobrevivido a los actuales concejales, muchos de los cuales no repetirán, y aunque será difícil que se elimine ante de que entre la nueva corporación, la solución técnica sí estará lista para entonces. De manera unánime, su presencia disgusta como reconocieron los actuales portavoces en entrevista con TRIBUNA.

 

Según fuentes municipales, la opción que se maneja es retirar por completo el mural aunque no se descarta intevenir solo en el motivo objeto del fallo judicial, la efigie de Franco. Ambas soluciones tienen su dificultad porque se trata de un fresco pintado sobre piedra y su intervención entraña riesgos en la ejecución técnica.

 

"El gobierno municipal ha hecho lo que tenía que hacer en cada momento en función de los informes emitidos por la asesoría jurídica", ha dicho el portavoz del equipo de Gobierno, Fernando Rodríguez, que ha querido zanjar de esta manera un asunto que ya está en vías de solución. 

 

La constestación finiquita el asunto de la efigie de Franco del mural del salón de plenos, que había llegado a este último pleno del mandato por una consulta del PSOE. El grupo socialista pidió en el último pleno una valoración tras la última y definitiva sentencia que daba la razón a Domingo Benito y Gorka Esparza sobre la retirada de símbolos como la efigie del dictador Franco en el propio salón de plenos.

 

El asunto está ya, en sus últimos compases y la representación tiene los días contados. El consistorio cumplirá con la resolución judicial, aunque falte saber cómo exactamente, motivo por el cual el portavoz socialista no ha insisitido, consciente de que la presencia del dictador en el salón de plenos no será duradera.

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