Franco también desaparece del Salón de Plenos

Dibujo de Franco en el Salón de Plenos del Ayuntamiento

Una sentencia judicial obliga a borrar del mural del Salón de Plenos una efigie del dictador. Los demandantes no se opodrán a una solución que decida la corporación y niegan que quieran que se mutile, pero sí que se retire: proponen llevarlo al museo de la ciudad con el medallón de Franco.

Igual que ocurrió con el medallón de Franco en la Plaza Mayor, la Justicia ha vuelto a fallar en contra de uno de los ya escasos símbolos que hacen honor al dictador todavía en espacios públicos. La nueva sentencia afecta a un lugar simbólico y de importancia en estra materia, se trata del salón de Plenos del Ayuntamiento de Salamanca, donde todavía sobrevivía una representación del antiguo Jefe de Estado. El equipo de Gobierno de Fernández Mañueco está estudiando recurrir el fallo judicial a pesar de sus habituales declaraciones de respeto a las resoluciones de la justicia.

 

Ahora, una sentencia va a obligar a que la efigie de Franco en el mural del Salón de Plenos sea eliminada. La decisión viene precedida de una iniciativa de los políticos salmantinos Domingo Benito y Gorka Esparza, vinculados ambos a IU cuando se hizo la denuncia y que también fueron los impulsores y ganadores del pleito que supuso la eliminación del medallón de Franco de la Plaza Mayor, según han informado a este diario fuentes del proceso. La sentencia obliga al consistorio a eliminar la imagen franquista que hay en el mural, pero los impulsores no quieren que se estropee el lienzo y proponen, por ejemplo, trasladar esa parte al museo de la ciudad. "La motivación no era hacerle un agujero al mural", ha dicho Benito.

 

La supresión de la efigie franquista del salón de Plenos tiene cierta controversia porque afecta a un mural del que forma parte y había dudas por si iba a pesar más conservar la integridad de la obra o si por contra se iba a considerar una exaltación del general golpista y por lo tanto se tuviera que aplicar la ley de Memoria. La parte afectada de la pintura es una representación de Franco en un medallón y enmarcado en uno de los icónicos vítores universitarios.

 

Como es sabido desde hace más de una década, esta ley impulsada por el Gobierno de Zapatero obliga a suprimir toda simbología franquista de lugares públicos. A pesar de ello, Ayuntamientos como el de Salamanca se han resistido a hacerlo hasta que han llegado las sentencias condenatorias. El actual alcalde ha sido uno de los que no ha movido ni un dedo y ha tenido que ser obligado por la Justicia a eliminar el polémico medallón de Franco que en tantas ocasiones su partido, el PP, se negó a retirar.

 

La sentencia manda textualmente "eliminar las imágenes o atributos franquistas, respetando el resto del lienzo, del mural del salón de plenos del Ayuntamiento" para lo cual el consistorio tendrá que tomar las medidas necesarias. Benito y Esparza aseguran que están conformes con la sentencia y que no se opondrán a una buena solución cuando la acuerde el pleno de la corporación. Especialmente, han negado como ha filtrado interesadamente el equipo de Gobierno que pretendan mutilar el mural.

 

En este sentido, Esparza considera que lo mejor es trasladar el mural en su conjunto, o al menos la parte en la que está la efigie dictatorial (el mural se compone de tres lienzos separados y en los otros dos no hay ninguna alusión prohibida) al museo de la ciudad, como se ha hecho con el medallón de Franco retirado de la Plaza Mayor. "El salón de plenos no puede tener ni de refilón un mural con una imagen de Franco", ha insistido. Benito ha añadido que en ningún caso han pedido modificar la obra ni mutilarla, sino la retirada de la simbología.