Franco resiste en el salón de plenos del Ayuntamiento de Salamanca

Dibujo del medallón de Franco en el mural del salón de plenos del Ayuntamiento. Foto: De la Peña

Con la retirada del medallón de la Plaza Mayor, el dibujo del mismo en el salón de plenos del consistorio es la única representación pública del dictador que queda en Salamanca, y una de las pocas de España. Ya se pidió su retirada y podría verse afectada por un proceso similar al de la efigie.

La ley de la memoria histórica ha conseguido que, diez años después de ser aprobada, comiencen a desaparecer muchos símbolos franquistas y, antes, estatuas y representaciones del dictador. Uno de los más significativos que quedaban es el medallón de Franco en la Plaza Mayor de Salamanca, que ha sido extraído este viernes en medio de gran expectación, poniendo punto final a una historia de 80 años. Sin embargo, todavía queda una representación visible del dictador en Salamanca. Y nada menos que en su salón de plenos.

 

Se trata de uno de los elementos del mural que adorna el salón del plenos del consistorio, en el que se puede ver a Franco enmarcado en los clásicos 'vitor' de Salamanca. Este elemento fue incluido por el autor que elaboró el mural decorativo del salón de plenos donde se reúne la corporación y ya ha sido objeto de debate su supresión. De hecho, la oposición ha pedido la retirada del mismo como ya hizo con el medallón.

 

En octubre de 2015, el Ayuntamiento se comprometió a abrir un expediente para analizar la retirada de diversos símbolos franquistas repartidos por la ciudad, entre ellos, el medallón y el retrato alusivo a Franco del salón de plenos. El equipo de Gobierno se comprometió a solicitar a la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes la emisión de un informe, que debía ser emitido por profesional técnico especializado en la materia, para estudiar si procede la retirada del retrato de Franco que forma parte de uno de los murales. El estudio tenía que delimitar con precisión la relevancia artística del mural y de su autor, así como la incidencia de la posible eliminación de esta parte de la obra con relación al conjunto de la misma, así como estudiar en su caso, otras posibles alternativas. Sin embargo, nada más se ha sabido del tema.

 

En abril de 2006 IU ya pidió que se retirara esta parte del mural, y el equipo de Gobierno de Julián Lanzarote se negó. El consistorio alegó entonces que el mural forma parte del patrimonio artístico de la capital y que la supresión de la efigie del militar supondría desvirtuar la obra que realizó Ramón Melero a comienzos de los años sesenta y que se integró dentro de la reforma de la sala que proyectó el arquitecto Lorenzo González Iglesias, en pleno régimen del general Francisco Franco. Se mantuvo hace unos años cuando se hizo una profunda reforma. 

Noticias relacionadas