Franco dejará de ser al fin alcalde de Honor de Salamanca tras una década de negativas del PP

El honor le fue concedido hace más de 50 años y hace más de uno que una primera sentencia obligaba a eliminarlo: el consistorio siempre ha defendido que el honor estaba extinguido.

Ha tenido que pasar más de un año desde la primera sentencia en contra del Ayuntamiento de Salamanca, y más de 50 desde que le fue concedido el honor, para que el alcalde de la ciudad se avenga a retirar a Francisco Franco el título de Alcalde de Honor de la ciudad de Salamanca. Alfonso Fernández Mañueco, que asegura que la cuestión de la eliminación de los símbolos franquistas que atañen al ayuntamiento le aburre, se ha visto obligado a plantear una propuesta de retirada de este honor.

 

La propuesta llegará el martes a la comisión informativa de Economía, Hacienda y Régimen Interior, que es la que le corresponde, en forma de propuesta para la revocación de este título concedido hace más de 50 años y que, según sentencia judicial, el dictador mantiene porque no se ha procedido a anunciar lo contrario de manera expresa.

 

En 1964, Franco fue declarado alcalde de Honor de Salamanca, distinción que se unía a la que obtuvo en 1948 como titular de la Medalla de Oro. Esta última le fue retirada como parte del pacto entre PP y C's, aunque el equipo de Gobierno siempre ha mantenido que ya no la tenía y se ha negado a hacer una declaración expresa de su retirada. Y algo parecido ha pasado hasta ahora con la alcaldía de honor. En 2007 ya se debatió la cuestión a propuesta del PSOE en el pleno del Ayuntamiento. Entonces, el concejal Fernando Rodríguez aseguró que "quien ostenta ahora mismo, con carácter vitalicio y exclusivo el título de alcalde honorífico de la ciudad es Don Juan Carlos I, y no otro".

 

A pesar de la aprobación de la ley de memoria histórica, en 2015 todavía hubo debate al respecto durante la anulación de la medalla. El portavoz del PP, el mismo que en 2007, aseguró no tener "simpatía por ningún dictador", aunque puntualizó que los "honores y distinciones se extinguen con la muerte" por lo que a día de hoy solo "lo tiene Juan Carlos I de manera vitalicia. Ante el cumplimiento de la ley, huelga lo demás", aseguró Fernando Rodríguez como portavoz popular.

 

A día de hoy, el equipo de Gobierno, con Fernández Mañueco y el concejal Rodríguez aún como portavoz, todavía mantiene su versión de que el honor no está vigente, argumento que ha usado otras veces para rechazar las mociones. Sin embargo, tras la doble sentencia en contra que ha obligado ya a retirar el medallón de Franco en la Plaza Mayor y otros vestigios del dictador en lugares públicos, ha dado su brazo a torcer. Eso sí, todavía pone peros porque asegura que lo hace para zanjar la controversia sobre el mismo, vinculado más al ámbito de las declaraciones de contenido político, a pesar de que la Asesoría Jurídica insiste en que esa distinción honorífica se extinguió con la muerte de su titular.

 

 

'No' a eliminar a Franco del salón de plenos

 

El equipo de Gobierno lo hace, no obstante, obligado por una sentencia judicial que ha decidido acatar parcialmente y a su antojo. Se eliminará la distinción de alcalde de Honor, pero Mañueco ha decidido recurrir la parte de la sentencia que le obliga a eliminar la presencia de una representación de Franco en el mural del salón de plenos. Es la segunda resolución judicial que condena al Ayuntamiento a eliminar la efigie del dictador de este lugar, pero el consistorio ha buscado un resquicio para defender su decisión, al margen de la recomendación de los servicios jurídicos municipales, con la que se cuenta habitualmente.

 

El fallo judicial sentenciaba la eliminación de un parte del mural en el que se refleja a Franco en forma de 'vitor' universitario. Las opciones son dos: consultar a la familia del autor una posible eliminación del dibujo del dictador o, en caso de negarse, la retirada total de las tres partes del mural. El consistorio ha urdido una tercera vía contactando con la familia del autor, Ramón Melero, que según el equipo de Gobierno ha comunicado por escrito en una carta su “apoyo al Consistorio de Salamanca, en defensa de una obra artística e histórica que es patrimonio de toda la ciudad”. 

 

Añade que la familia ha mostrado su “parecer favorable sobre la interposición por el Ayuntamiento del recurso” y entiende que “debe preservarse la integridad del Mural realizado en su momento por nuestro padre en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, al constituir las tres partes que lo conforman una obra artística indivisible, y que, además, en ningún caso pretendía hacer exaltación de la figura del dictador Francisco Franco”. No han faltado las alusiones a contactos con destacados dirigentes del PSOE vinculados a la familia. Suficiente para el equipo de Gobierno de Mañueco para plantear un recurso de casación a la sentencia.

Noticias relacionadas