Formarte profesionalmente hoy es más fácil que hace 20 años

La formación profesional es indispensable para el desarrollo de las sociedades, ésta es una afirmación que nos acompaña desde que recibimos la oportunidad de entrar a la universidad. Lo bueno es que acceder a ello hoy en día es mucho más fácil que antes.

¿Te has puesto a pensar cómo era la educación profesional hace 20 años? Seguramente estaba cargada de 3 cosas precisas:

 

  • Asistencia obligatoria a clases.

 

  • Revisión de muchos (pero muchos) materiales físicos como libros, revistas, guías, entre otros.

 

  • Actualizaciones lentas, en torno a los materiales de apoyo.

 

Pero gracias a los avances en materia de tecnología, hoy esta realidad se ha modificado muchísimo, trayendo como consecuencia que el acceso a una formación profesional de calidad esté al alcance de unos pocos clics.

 

Esto, lo que quiere decir, es que cualquier persona tiene oportunidad de acceder a cursos online homologados, sin necesidad de tener que dejar su actual empleo para asistir a clases o superar complejas pruebas para conseguir una plaza en determinadas universidades.

 

Y lo mejor es que esto no hace alusión a que exista un déficit en la calidad educativa. Por el contrario, la cantidad de recursos colocados a la disposición de los estudiantes, que va más allá de una gran cantidad de libros impresos, facilita en buena medida el aprendizaje, con recursos escritos pero también con materiales audiovisuales e interactivos, muy bien pensados.

 

Además de eso, está muy vigente la realidad de que las titulaciones que se ofrecen, cumplen con todos los requisitos exigidos por los organismos competentes, para ser validados como los otorgados por cualquier universidad de nuestro país, de manera que obtienen una condición estimable que permite, que con estas titulaciones, participes en concursos por oposición en el área respectiva.

 

Debido a la condición de estimable (o baremable), lo que se obtiene es una mayor puntuación en el momento de que las instituciones que eleven el concurso, realicen la revisión de las credenciales, por lo que se asume que la presentación de un certificado con estas características, dará una mejor representatividad ante el resto de los competidores.

 

¿Por qué es necesario tener una formación de calidad?

 

La respuesta a esta pregunta es lógica y sencilla: porque para que la sociedad pueda tener un desarrollo positivo y realmente valioso, necesita tener siempre lo mejor. En este sentido, imagina que debes asistir a un médico para tratar algún asunto de salud, ¿preferirías a uno empírico o a uno que ha pasado por la facultad?

 

La realidad es que cada persona prefiere dejar sus cosas en manos de personas preparadas, que tengan los conocimientos precisos para ejercer una función y que la lleven a cabo de la mejor forma posible.

 

Además, para ejercer ciertos oficios, la propia ley establece pautas de legalidad. Por ejemplo, ante un juicio no puede actuar en calidad de representante una persona que diga ser abogado pero que no disponga del título que lo acredite.

 

Y esta realidad no sólo aplica a estas áreas, sino aún a otras que son menos frecuentes si se quiere, pero que requieren de un elevado nivel de conocimientos. Por ejemplo, la información sobre el curso azafata de vuelo precio podría dejar a más de uno impresionado ante la cantidad de elementos que deben manejar quienes forman parte del cuerpo de funcionarios a bordo de un vuelo.

 

La responsabilidad en este sentido es muy alta y manejar elementos como los primeros auxilios, hablar varios idiomas, entender las condiciones humanas ante elementos ambientales como las turbulencias, tener un trato siempre amable y sonriente, etc…, no es fácil y requiere mucha preparación.

 

De ahí que incluso, para iniciarse en el estudio de esta carrera, se exijan requisitos mínimos de ingreso, como tener más de 17 años, una altura mínima que supera los 1,5 metros, o saber nadar, entre otros. Y todo esto es lógico, para asegurar darle respuesta a todo lo mencionado en el párrafo anterior.

 

La evolución de la educación en el siglo XXI

 

Para un mundo tan globalizado como el que encontramos en la actualidad, gestionar un sistema de evolución que vaya acorde a cada uno de estos cambios es indispensable, y de eso están muy bien enterados quienes ejercen la ardua tarea de educar.

 

En este sentido, es un hecho palpable que la informática está tomando un lugar de honor en materia educativa desde todos los ángulos que lo miremos, sirviendo como apoyo para la facilitación de contenidos, pero también como herramienta de comunicación con el fin de sustituir las salas tradicionales de encuentro.

 

Incluso, la forma cómo los profesores están abordando los contenidos está modificándose, y se espera que esto continúe aún mucho más, pues para nadie es un secreto que con todas las facilidades que ofrece este mundo virtual, es mucho más sencillo desarrollar métodos de aprendizaje a través de vídeos o presentaciones multimedia que son actualizadas muy rápidamente cada vez que es necesario.

 

El caso es que es muy importante añadir el aspecto moral y de valores para evitar que toda esta nueva metodología lleve mayor cantidad de información a los estudiantes, pero al mismo tiempo los exponga a un plano de trabajo desenfocado y desvinculado del sentir humano por la profesión que ejercen, sobre todo en aquellas áreas donde esa carga emocional es muy fuerte, como en el caso de la medicina.

 

Aunque muchos estudiosos coinciden en pensar que no existe una mejor forma de enseñar que a través de salones preparados con utensilios, estudiantes manteniéndose en contacto social y profesores explicando cara a cara los contenidos, la realidad ha obligado a reinventarse, y no cabe duda, de que estos sistemas están ayudando a que cada vez, existan personas más preparadas y con posibilidad de profesionalizarse aún más.

 

Si esta realidad continúa dando cambios con la misma rapidez como lo ha hecho hasta ahora, lo más probable es que dentro de pocos años la humanidad logre que la profesionalización tenga un altísimo nivel de contacto con la realidad que se vive en el plano laboral, al mismo tiempo que se estudien los conceptos a nivel académico, pues elementos como la automatización exigen profesionales más eficientes y mejor preparados.