Finaliza la ejecución de la A-66 con una demora de 17 meses

Apertura del tramo Béjar-Límite de la provincia. Con este trayecto, de ocho kilómetros de longitud, y en el que se han invertido 35,1 millones de euros, se completan los 210 kilómetros hasta Cáceres
A.R.L.

La autovía de la Ruta de la Plata es una realidad en la provincia con el remate de una parte del tramo que une las provincias de Salamanca y Cáceres, con un periodo de ejecución que expiró en diciembre de 2008, como otros tantos, y que ha acumulado demoras en forma de nuevos plazos hasta ayer. Cabe recordar que la inauguración del primer tramo (circunvalación suroeste-Salamanca sur) data del 26 de abril de 2007.

De esta manera, ya se puede viajar desde Salamanca hasta Sevilla origen o destino final del gran eje vertebrador del territorio, mientras que aún queda por culminar la ejecución de los tramos entre Zamora Norte y Benavente para llegar hasta Gijón, otro extremo de la A-66.

Mientras, cabe recordar que las reiteradas deficiencias en el pilar de la rotonda que une la capital con el municipio de Aldeatejada por el corrimiento de tierras, y que soporta el tránsito de vehículos por la circunvalación de la ciudad, ha provocado el corte temporal de un tramo.

Respecto a los datos técnicos del último tramo de vía de alta capacidad, cabe reseñar que lo ha ejecutado la empresa AZVI con una inversión de 31,5 millones de euros, a los que hay que añadir el presupuesto de redacción del proyecto de 893.712 euros, el del control y vigilancia de la obra de 792.664, y el de las expropiaciones en la zona de 1,8 millones.

Por otro lado, en el tramo se encuentran los enlaces de Béjar Oeste y de Puerto de Béjar, y la obra se adjudicó en septiembre de 2005 a la empresa “con una fecha final de ejecución de 31 de mayo de 2010”, según una nota oficial de Fomento.

Cabe recordar que está pendiente la ejecución del tramo de 5,2 kilómetros Fuentes de Oñoro-frontera con Portugal (conexión con la IP-5) de la autovía A-62, que volverá a licitarse hacia finales de año, una vez que el Ministerio de Fomento adjudicara la obra en mayo de 2009 a la empresa Teconsa, inmersa en la actualidad en un concurso de acreedores que ha provocado un nuevo retraso.