Fernández Mañueco cumple dos años como alcalde en minoría en sus horas más bajas

Alfonso Fernández Mañueco, durante su comparecencia (Foto: De la Peña)

Su presunta implicación en la 'operación Lezo' y su alejamiento del día a día en favor de su nuevo 'trono' en el PP regional le mantienen desaparecido del Ayuntamiento. 

Su elección como nuevo presidente del PP de Castilla y León llevó hace tres meses a Alfonso Fernández Mañueco a una cima que llevaba tiempo buscando. Era un éxito que le reactivó y que servía para sacarle de la molicie en la que se ha instalado en la alcaldía, "cansado de ser alcalde" como le define el portavoz del PSOE. Pero pocas semanas después su situación al frente del Ayuntamiento de Salamanca, el que todavía es su trabajo, ha ensombrecido aquel logro hasta el punto de condenarle a vagar por los congresos provinciales populares como única salida a un exilio mediático forzado. El motivo estalló hace menos de dos semanas, pero ha sido su particular terremoto de los muchos que ya ha provocado la 'operación Lezo'. Y lo peor es que parece que no ha terminado.

 

La legislatura transcurría marcada por las 'otras' aspiraciones políticas del alcalde, sin sobresaltos ni logros reseñables, una conducta habitual de Fernández Mañueco que no quería 'ruido' para empezar una plácida precampaña de casi dos años. El segundo ejercicio transcurría casi en la línea del primer y apático año de su legislatura en minoría estrenada el 13 de junio de 2015. Sólo hizo falta un extracto de una conversación para que todo saltara por los aires.

 

Fue una de las muchas que se supone la UCO ha grabado al principal encausado de la 'operación Lezo', el expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González. En una charla con su hermano Pablo, también encausado y exconsejero de MercaSalamanca, Ignacio revelaba un inusitado interés y un amplio conocimiento del proceso para la concesión de la gestión de las guarderías municipales del Ayuntamiento de Salamanca. Un negocio para el que, presuntamente, dice que ya ha conseguido de "Alfonso" la promesa a su socia de una concesión 'apalabrada'. Una conversación a la que la Guardia Civil da toda credibilidad y en la que González implica a Fernández Mañueco.

 

Esta conversación grabada ha dejado mudo desde hace casi dos semanas a Fernández Mañueco, que ha pasado en poco tiempo de presentar varios proyectos y programas en pocos días a no volver a comparecer en un acto en el que la prensa le pudiera preguntar algo, cosa que antes sí permitía. El día de la noticia, eligió responder horas después con un comunicado que no dejó satisfecho a nadie. En la nota, intentaba desacreditar las conversaciones grabadas por la UCO y daba unas explicaciones que sonaban a evasiva. Nada de lo que ya había hecho con anterioridad en otros casos, cuando presentó denuncias: aquí lo normal hubiera sido irse al juzgado contra González, por ejemplo.

 

La oposición le pidió, de manera unánime, una comparecencia pública y con preguntas de la prensa para aceptar sus explicaciones. Como no la ha habido, se planteó que la oposición convocara un pleno extraordinario para conseguir lo que deseaban, pero al final Mañueco abrió la puerta que le dejó entreabierta C's y lo convocó él mismo como mal menor. El pleno no cumplió con las exigencias de la oposición porque Mañueco se limitó a un discurso leído y no respondió a los portavoces de la oposición: dejó ese papel a Fernando Rodríguez que, como el alcalde, lo negó todo. Ni asomo de respuesta a las diez preguntas que despejarían dudas. PSOE, C's y Ganemos coincidieron en la decepción. Y no dan por cerrado el caso.

 

Así que Mañueco lleva dos semanas desaparecido, ha tenido que explicarse en el pleno, no lo ha conseguido y tampoco logra dar carpetazo al asunto, ni a nivel municipal ni tampoco judicial. En las próximas semanas se sabrá cuándo comparecen Ignacio y Pablo González, su socia Carmen Pazos, los que más deben preocupar de los cicuenta imputados. En el caso de que se ratifiquen, no sería de extrañar que el alcalde pudiera acabar ante la justicia en calidad de testigo para, de nuevo, negarlo todo... sin posibilidad de mentir.

 

Hasta que llegue, la situación en el Ayuntamiento sigue siendo la misma, pero con un punto más de esa incomodidad de la minoría. Es probable que C's le mantenga el apoyo una vez que ha dado el paso de votar sí, y no sólo abstención, a los presupuestos. El año pasado le dieron el único voto de confianza, pero tras el pleno 'Lezo' su portavoz se declaraba disconforme con el resultado. Veremos si la cuesta abajo hacia las elecciones municipales de 2019 provoca algún movimiento más.

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