Feijóo demuestra que es el hombre fuerte del PP con su cuarta mayoría absoluta en Galicia y el BNG se dispara
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Feijóo demuestra que es el hombre fuerte del PP con su cuarta mayoría absoluta en Galicia y el BNG se dispara

El presidente de la Xunta y candidato a la reelección, Alberto Núñez Feijóo, en un mitin en Vigo, horas antes del inicio de la campaña electoral para los comicios del 12 de julio de 2020.

 Sería un parlamento de solo tres partidos y del que desaparecía Podemos.

El PPdeG es la fuerza más votada en las elecciones gallegas de este domingo. Con el 90 por ciento de los votos escrutados, Feijóo logra su cuarta mayoría absoluta consecutiva. El BNG ha recuperado el voto que 'cedió' a las 'Mareas' y a las candidaturas de Unidas Podemos y ha sobrepasado no solo a estos sino también al PSdeG, que no pasa de ser la tercera fuerza, aunque gana un diputado y se sitúa en 15 escaños.

 

En esa comunidad el gran derrotado ha sido Unidas Podemos, cuyo candidato a la Xunta, Antón Gómez-Reino, no ha conseguido entrar en el Parlamento.

 

La participación en las elecciones al Parlamento de Galicia de este domingo ascendió al 42,97 por ciento hasta las 17,00 horas, un porcentaje que se sitúa en niveles similares a los de las autonómicas de 2016, cuando era del 42,49 por ciento a la misma hora. En esta ocasión está 0,48 puntos por encima de hace cuatro años.

 

EL BARÓN MÁS FUERTE

 

Al margen de reafirmar la hegemonía del PP gallego, reeditar por cuarta vez su mayoría absoluta y mantener el Gobierno gallego refuerza a Feijóo en un lugar único en su partido, como el 'barón' más fuerte en el PP de Pablo Casado. Aunque con tres mayorías absolutas, su voz ya era una de las más potentes en las filas populares y él no ha dudado en ejercer como contrapunto en el giro a la derecha que muchos en el partido ven en su actual dirección.

 

La escenificación más reciente de ese contrapunto es la crítica que Feijóo hizo tras la bronca protagonizada en el Congreso por la portavoz del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, y el vicepresidente Pablo Iglesias. "Basta ya de este tipo de espectáculos", pidió, en una intervención que dentro del partido se leyó como una reprobación a una de las representantes más significativas del ala dura del PP. Ella respondió que tampoco le gustan algunas intervenciones del dirigente gallego.

 

Pero en la campaña --en la que las siglas han vuelto a quedar reducidas a tamaño de copyright en una imagen gráfica centrada en el propio Feijóo--, se ha vuelto a evidenciar la preferencia de los populares gallegos por rodearse de dirigentes estatales con fama de moderados, como Esteban González Pons. Aunque es cierto que Pablo Casado ha estado muy presente en la campaña gallega.

 

Dentro del partido se ve una intencionalidad de beneficiarse en clave personal de la victoria que ahora ha llegado. Pero es que el propio líder del PP, en un acto muy simbólico para los populares en la plaza de toros de Pontevedra, en el que se reunió con Mariano Rajoy para respaldar a Feijóo, dijo claramente que confiaba en que una nueva mayoría absoluta del gallego sirviese para "catapultar" al PP en España.

 

En una entrevista reciente Feijóo aseguró que Pablo Casado no tenía nada que temer de él y volvió a insistir en que su contrato con Galicia no terminará hasta 2024, pese a las voces que, como una y otra vez ha sucedido en los últimos años, lo vuelven a situar dando un salto a la política estatal.