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Extendidas, con estufas y mamparas: las terrazas de Salamanca se preparan para burlar al frío y al Covid

El ayuntamiento mantendrán las ventajas para las terrazas mientras dure la situación actual, pero los hosteleros recuperan los calefactores en desuso y preparan mamparas: las últimas evidencias empujan a seguir consumiendo en el exterior pese al frío.

Agarrarse a las terrazas a pesar del frío. Este es el plan de los hosteleros de Salamanca para los próximos meses, un plan sin alternativas mientras duren las restricciones a consumir en el interior, que se van endureciendo paulatinamente. A las evidencias de una mayor transmisión por el aire y en lugares poco ventilados, se suma el endurecimiento paulatino de las normas para permanecer en recintos cerrados. Así que no queda más remedio que dar prioridad a las terrazas, y así va a ser en Salamanca. Otra cosa es el modelo.

 

En principio, las terrazas salmantinas van a funcionar extendidas, con estufas y con mamparas, pero ahora hay que determinar cómo. La primera característica de la ecuación es fija. Mientras dure la actual situación, el Ayuntamiento mantendrá las ventajas para las terrazas que se implantaron cuando se inició la desescalada y que corresponden con la situación actual. Mesas y sillas deberán cumplir la distancia de seguridad, pero habrá algo más de sitio para instalarlas y compensar la pérdida de ocupación. Es lo mismo que va a pasar con otras medidas como la peatonalización de calles para dejar espacio, en las que se reparten los metros extra entre negocios y peatones, al menos, en teoría.

 

Mamparas, sombrillas, estufas

Otra cuestión es el equipamiento de estas terrazas para pasar los rigores invernales. En primer lugar, está previsto que se instalen mamparas y muchas terrazas ya las tienen porque se autorizaron meses atrás con el reinicio de la actividad. Se sabe que deberán tener jardineras, pero ahora hay que definir características. Los hosteleros quieren más altura, con sistemas desplegables llegado el caso, para tener a cubierto a los clientes. En el primer cinturón de la ciudad no habrá problema, pero sí en el centro histórico porque el modelo depende de la decisión de patrimonio.

 

El ayuntamiento ha tramitado la petición al organismo que vela por la armonía estética en el centro de la ciudad Patrimonio de la Humanidad, y ahora la territorial tendrá que decidir si quiere permitir lo que no se ha autorizado hasta ahora y llenar de mamparas, toldos y estufas excesivas el centro. En algunos sitios no es legal, como frente a edificios BIC, monumentos o fachadas, así que será difícil que veamos los 'parapetos' que hay en otras ciudades.

 

Vuelven las estufas que dejaron de usarse

Algo parecido pasa con las estufas. Autorizadas en la Plaza Mayor hace cinco años, cayeron después en desuso por un motivo evidente: no son una solución para las épocas de más frío. No dan calor suficiente para hacer agradable una velada nocturna en una terraza, y por eso muchos establecimientos de la plaza y del centro ofrecían mantas.

 

Ahora los hosteleros vuelven a la carga con las estufas, pero con un modelo eléctrico adosado a los parasoles y sombrillas, similares a los que se ven en muchas ciudades. Eso supondría autorizar elementos de gran tamaño y vigilar las implicaciones de seguridad que tiene el uso de este tipo de calefactores por el riesgo de incendio.