Expediente retardado y multa de mínimos para la fiesta privada de la Plaza Mayor

Aspecto del montaje que se hizo en la terraza para la fiesta del día 4 de septiembre.

El Ayuntamiento tardó 14 días en expedientar al restaurante de la fiesta privada en la Plaza Mayor aunque la Policía Local dio parte a las cuatro de la tarde. Se declara infracción grave, pero se le pone la multa mínima y no se suspendió ni se le pidió retirar los 20 árboles. El local mantiene que el consistorio autorizó la decoración y le permitía delimitar la terraza.

La espectacular fiesta privada que un restaurante de la Plaza Mayor organizó el pasado día 4 de septiembre todavía colea. La multa que le impuso el Ayuntamiento de Salamanca, de 600 euros, sorprendió por la escasa cuantía, al menos, en comparación con el escándalo que supuso la ocupación de un espacio privilegiado con árboles, moqueta verde, paneles publicitarios y aparatoso mobiliario, por el acceso restringido y por el despliegue de invitados.

 

La multa es la conclusión de un proceso que se ha producido con cierto retardo y del que han trascendido datos significativos. El primero, que el Ayuntamiento fue consciente de las irregularidades muy pronto. Aquel día, viernes, había pleno de la corporación y pronto hubo concejales que se dieron cuenta de que el montaje en el pabellón de Petrineros superaba cualquier tipo de autorización. Sin embargo, nada se hizo, ni siquiera cuando la Policía Local puso de manifiesto lo que ocurría, lo que hizo a las 16.04 horas del mismo día.

 

 

NI RETIRADA DE ÁRBOLES NI SUSPENSIÓN

 

Entonces ya se detectó la instalación de una gran cantidad de macetas y de una veintena con árboles de mediano porte en el perímetro de la terraza sin que existiera una autorización expresa y con la evidencia de que aquello desbordaba la normativa. A pesar de ello, no se procedió ni a pedir que se retiraran ni a suspender la celebración, tampoco cuando el equipo de Gobierno emitió un comunicado anunciado un expediente por desbordar el establecimiento los términos de la autorización.

 

El problema es que ese expediente no fue precisamente inmediato. Según los datos a los que ha podido acceder TRIBUNA, no se acordó abrir expediente hasta 14 días después, el día 18 de septiembre, a través de un decreto de alcaldía.

 

 

600 EUROS PARA UNA INFRACCIÓN DE HASTA 3.000

 

Semanas después, TRIBUNA informó de la resolución del expediente con una propuesta de sanción de 600 euros a pesar de que se vulneraban varios de los artículos de la nueva ordenanza de usos de la Plaza Mayor y de otras normativas municipales. Sin embargo, a la hora de la verdad se le ha aplicado al caso la ordenanza reguladora de la venta fuera de establecimiento comercial. Y se ha declarado la infracción como muy grave, multada con hasta 3.000 euros. Al imponerle 600 el Ayuntamiento ha optado por la gradación más baja de la sanción a pesar del escándalo que supuso y de su aparente pronta reacción, que no fue tal.

 

El restaurante afectado presentó tras conocer la propuesta de sanción sus alegaciones, que han sido rechazadas. Pero llama la atención que el establecimiento expedientado mantiene que el consistorió tenía conocimiento de que iba a hacerse una decoración floral y que se le autorizó poder delimitar la terraza, algo incompatible con el hecho de que estas terrazas de la Plaza Mayor están en dominio público y no se pueden acotar.

 

El expediente explica que el establecimiento entregó un croquis en su solicitud de autorización en el que se representaban los elementos que se iban a poner en el espectacular montaje. Y que la actuación contaba con la autorización, aunque parece claro que desbordó los términos de lo que se le había permitido.