Eva Arrue: "Para ser árbitra se necesita un empujón, que ahora mismo no existe porque no se nos ve"

Eva Arrue Morán (Foto: Arai Santana)

Eva Arrue Morán, se lanzó al aparentemente peligroso mundo del arbitraje tras haber sido jugadora desde muy pequeña. Su experiencia enseña lecciones, que se han ido perdiendo en el fútbol: "En el fútbol base hay dos partes, la mala son los padres y la buena los jugadores". 

Eva es una de las seis árbitras, que ahora mismo componen el comité de árbitros de fútbol de Salamanca. Dejó de ser jugadora, porque encontró una nueva motivación, el arbitraje y no está loca. Sueña alto y además, se ha concertido en referente. 

 

Situación actual del fútbol femenino es Salamanca. "Ahora está todo revolucionado, entre lo de Cármen, que es increíble y la Supercopa...Es una oportunidad preciosa y especialmente, para Salamanca, de la que podemos difrutar todos, tanto chicos como chicas. Al final, van saliendo nombres y referentes femeninos, se va conociendo a las chicas y eso se nota. El hecho de que se vea también por la tele hace mucho", sostiene Eva. 

 

Tras pasar por prácticamente todas las categorías como jugadora se lanzó al mundo del arbitraje. "Empecé a los nueve años jugando al fútbol, porque mi familia siempre ha sido futbolera y desde pequeña tuve un balón entre los pies. Empecé a competir en fútbol sala y después fui al alevín del Navega hasta estar en categoría regional, después me lancé a arbitrar", cuenta. 

 

¿Cómo se da ese paso? "Yo no había visto a ninguna chica en Salamanca, a pesar de que había una cuando yo jugaba, pero en un partido me pregunté lo difícil que tenía que ser ver todo lo que ocurre en el campo y me entró la curiosidad. No sabía si me iba a gustar o no, empecé por simple curiosidad. Me dieron el empujón que necesitaba, entra y prueba, y lo hice", señala. 

 

"Hay chicas que me preguntan, qué piensan en entrar, pero les falta un último empujón y ese empujón falta porque ven pocas"

 

¿Durante el curso, había más representantes femeninas? "En mi año tan solo entramos dos, pero ella no sigue. La verdad es que estamos muy poquitas y así es más difícil, porque no se nos ve. Cuando salía fuera a jugar me resultaba raro ver a chicas y no tiene que ser así. Dentro del comité salmantino ahora mismo somos solo seis, muy pocas. Hay chicas que me preguntan, qué piensan en entrar, pero les falta un último empujón y ese empujón falta porque ven pocas", defiende. 

 

¿Puedes ser tú ese empujón? Mientras responde sonríe, "es complicado, mucho, pero no me voy a cansar de animarlas, pero para que entren a todo. No solo al arbitraje, sino también a jugar. Para que crezca el fútbol femenino tenemos que estar en todos los lados, tanto jugadoras, como árbitras, como entrenadoras", comenta la árbitra de segunda divisón provincial de aficionados. 

 

Aún así, ¿estamos viviendo un crecimiento en el fútbol femenino salmantino? "Sí, en Salamanca hay bastantes, porque en regional son cuatro y uno en Nacional. En otras ciudades hay muchos menos equipos, pero cada vez hay más niñas y eso es un hecho. Confío en que sigamos creciendo, pero todavía a veces parece raro que una chica juegue al fútbol y es lo que hay que cambiar. No es algo raro, nosotras también podemos jugar al fútbol". 

 

¿Es solamente un hobby o mirás más allá? "Muchas veces lo pienso, pero yo dejé el fútbol por algo. Estaba en la Selección de Castilla y León, me fui del equiop que ahora está en segunda. Ahora estoy aprendiendo y disfrutando del arbitraje, pero a largo plazo me gustaría llegar arriba. Disfruto mucho de esto, de las reuniones de los viernes, de pitar...de todo lo que envuelve este mundo". 

 

En el fútbol base hay dos partes, la mala son los padres y la buena los jugadores 

 

Un mundo que tiene además cosas negativas, ¿cuál es tu experiencia? "Para mí hay dos partes en el fútbol base, la negativa son los padres y la positiva son los niños y niñas, los jugadores. Si vas a un prebenjamín o benjamín ves a los niños y niñas que no dicen nada, solo quieren disfrutar y jugar. Sin embargo, siempre tienes que oír a los padres, protestando y diciendo de todo, incluso a los niños, que ya no es sólo hacia la fígura del árbitro, es a sus propios hijos. No se dan cuenta de que lo que hay que hacer es disfrutar. Hay de todo, también hay cosas positivas, especialmente en las categorías más pequeñas. Los prebenjamines te dicen unas cosas...que ojalá todos vieran así el fútbol"reconoce. 

 

"Las chicas creo que, en muchos casos, difrutan más del fútbol que los chicos, por el simple hecho de que saben como es la situación actual del fútbol femenino"

 

¿Ves diferencias entre jugadores y jugadoras? "Las chicas creo que, en muchos casos, difrutan más del fútbol que los chicos, por el simple hecho de que saben como es la situación actual del fútbol femenino. Quieren disfrutarlo y hacerlo ver. Por el contrario, la situación de los chicos es diferente. Hay más categorías, son más y tienen más oportunidades. En el caso de las chicas es más difícil llegar, porque hay menos equipos", relata. 

 

El mundo del arbitraje en el fútbol está condicionado por los continuados insultos, pero ¿has experimentado el insulto fácil hacia la chica? "Yo sinceramente, en Salamanca estoy muy contenta y toco madera. En muchas ocasiones me tratan mejor por el hecho de ser chica, es algo que me sorprende, pero nos dicen lo 'normal', 'lo de siempre', pero claro leo las noticias. Lo que tenemos que entender es que no hay árbitros ni árbitras, ni jugadores, ni jugadoras, ¿por qué nosotras tenemos que recibir esa clase de insultos y ellos no? No es raro ver a una chica ni arbitrando, ni jugando", reconoce. 

 

¿Eres rara? "No", señala entre risas. "Es verdad que mis amigos me preguntan que si puedo aguantarlo o qué cómo estoy ahí. Cada lunes me preguntan si me ha pasado algo raro en alguno de los partidos. Incluso cuando me preguntan que cuál es mi deporte, se sorprenden cuando le digo que también arbitro a chicos" señala sonriendo. 

 

Tan solo una representante en la Primera Divisón Femenina. "Es verdad que solo es una, pero eso despuestra que se puede. Ya hay una y a partir de ahí solo tenemos que empezar a creer, además de que se cambie la visión sobre la figura de la mujer y el arbitraje. Tenemos que convivir con el hecho de que hay más chicos, siempre es lo de siempre, pero tenemos que llegar al punto que se vea tanto a chicos como a chicas, porque somos iguales", finaliza. 

 

(Fotos: Arai Santana)