Estados Unidos recupera su hegemonía mundialista

La selección de Estados Unidos se adjudicó la medalla de oro del Mundial de Turquía, dieciséis años después de su última subida a lo más alto del podio, al vencer en la final a los anfitriones por 64-81, tras un partido que siempre tuvieron controlado.
El equipo estadounidense fue siempre consciente de que debería jugar su mejor baloncesto si quería ganar un Mundial. Por eso Durant lo jugó todo y consiguió la mitad de los puntos de su equipo en los primeros veinte minutos de juego, dando una nueva lección magistral de clase y puntería, con 5 de 9 triples.

Cada minuto que pasaba pesó como una losa a la selección local, que echó toda la carne en el asador en cada jugada pero careció de armas suficientes para siquiera incomodar a Estados Unidos, que hizo y deshizo casi a su antojo.

El 50-68 del minuto 32 fue el momento para que Turkoglu y Tunçeri en el banquillo turco desde muchos minutos atrás, saltaran a la cancha para despedir el Mundial como se merece y dar la bienvenida a la medalla de plata, la primera de cualquier categoría para el baloncesto turco en esta competición. El estadounidense Kevin Durant permaneció en pista hasta el minuto 39’5”, su entrenador Mike Krzyzewski no se fió de nadie. Eso sí, Durant volvió a dejar su tarjeta de visita con 28 puntos, 7 de 13 triples y 5 rebotes.