Especialistas salmantinos sobre el deporte con mascarilla: "Debe prevalecer la salud por delante del rendimiento"

Javier Martín Moreiras, cardiólogo, y Gerardo Villa, jefe médico del Centro de Alto Rendimiento de León, analizan el rendimiento deportivo con mascarilla y la prevención que supone, sanitariamente, su utilización. Raúl Carabias nos lo cuenta en primera persona como entrenador personal. 

Raúl Carabias, Centro de Entrenamiento

La Junta de Castilla y León el pasado viernes estableció una serie de medidas y normas a seguir por los diferentes equipos profesionales y no profesionales relacionados con el mundo del deporte dentro de la comunidad, además de aquellas prácticas deportivas realizadas dentro de una instalación cerrada. Entre estas, se establecía la obligatoriedad del uso de mascarilla en todas ellas. Días después la propia Junta rectificó: 

 

"Se ha acordado interpretar dicha medida, de carácter general, considerando que está excepcionada para los entrenamientos y competiciones de ámbito estatal e internacional no profesionales, así como aquellas competiciones de ámbito autonómico que desemboquen en fases de ascenso o clasificatorias para estatales, los cuales no están sujetos al uso obligatorio de mascarilla". 

 

Sin embargo, todavía sigue vigente en lugares como gimnasios. Raúl Carabias, quien lleva su propio centro de entrenamiento en Santa Marta, comenzó con esta medida desde el primer momento. ¿Cómo es un entrenamiento amateur con mascarilla? Nos lo cuenta en primera persona. 

 

"Creo que ahora mismo las personas buscan seguridad y cualquier medida supone una prevención ante el contagio por coronavirus. El uso de mascarilla es un condicionante para hacer deporte, pero al final te acostumbras y el 90% de las personas que entrenan conmigo pueden llevar a cabo todos los ejercicios. Sí que es verdad que se puede modificar el tiempo con respecto a entrenamientos sin mascarilla, pero siempre que lo requieran pueden salir a la calle a respirar o de cara a la pared", explica. 

 

¿Cómo se han adaptado los clientes a esta medida? "Al principio sí que es verdad que costaba más, pero ahora se han acostumbrado. Si hay que parar, se para y no pasa nada, porque es normal que cueste algo más ya que no introducimos en nuestro cuerpo la misma cantidad de oxígeno, de ahí que el entrenamiento en base a los ejercicios no cambie excesivamente, pero sí lo haga el tiempo. En mi caso es un requisitio más, limpiamos el material, utilizamos otras zapatillas solo para la sala...es lo que toca ahora mismo y esperemos que pase cuanto antes". 

 

En términos de salud hablamos con Javier Martín Moreiras, cardiólogo salmantino que además de trabajar en el Hospital Universitario de Salamanca, trabaja de primera mano con deportistas en la Clínica de Cardiología, Rehabilitacion y Deporte. ¿Cuál es su opinión con respecto a un tema tan controvertido?

 

"Las evidencias científicas que existen en la toma de decisiones de cara a la prevención del Covid-19 no son muy grandes, por lo que se toman decisiones en vistas a la opinión de expertos, a la aplicación del sentido común y fundamentalmente a la prevención en términos de salud pública. Esto es lo más importante, porque no existe una verdad cierta ni una actuación que claramente sea determinante en un sentido o en otro para hacer una cosa u otra. La prevención en estos momentos depende de la carga viral del individuo, de si alguien está en un espacio cerrado o abierto y depende de si uno grita o habla de una manera normal. ¿Cómo las podemos bloquear? Con la distancia social, el uso de mascarilla y el lavado de manos". 

 

En este sentido, ¿tiene lógica prevenir el contagio con el uso de mascarillas en actividades deportivas? Tiene bastante lógica, ya que la transmisión del virus se realiza por el aire y si hablamos de un espacio cerrado tiene todavía más lógica. Desde el punto de vista científico en un espacio abierto tendría menos sentido. Ahora bien, la práctica de deporte exige una adecuada ventilación respiratoria y la mascarilla limita esta ventilación. A un determinado nivel esta capacidad de los deportistas de ventilación se ve claramente disminuida. Otra cosa es que hagamos prevalecer en la balanza la prevención en términos de salud pública frente a la práctica deportiva. ¿La decisión? Dependerá de un grupo de expertos y de la situación epidemiológica. Podemos hacer prevalecer la salud pública, pero por otro lado limitamos la capacidad de los deportistas. Incluso podemos llegar a hablar de deportes que se vean totalmente limitados", explica. 

 

"La mascarilla en el mundo del deporte es una preocupación", advierte Gerardo Villa, Catedrático del Dpto de Educación Física y Deportiva y miembro del Instituto de Biomedicina, "antes había trabajos en los cuales se utilizaba la mascarilla deportiva como un sistema de entrenamiento respiratorio. La situación actual es diferente, no había estudios de la práctica deportiva con mascarillas quirúrgicas o higiénicas, pero ahora han comenzado a surgir. Estamos en una segunda ola, en la que la salud está por encima del rendimiento dentro del deporte, porque no habrá rendimiento sin salud. De esta forma, el abordaje deberá llevarse a cabo desde ese doble planteamiento". 

 

¿Qué conclusiones se derivan de estos estudios? "Establecen que si analizamos a una persona con diferentes tipos de mascarilla en una, por ejempo, bicicleta argométrica, y se les lleva hasta un esfuerzo máximo, durante un progreso, la propia mascarilla limita el rendimiento, reduce el rendimiento. Además, también se analizan otras variables como la frecuencia cardíaca, la selección de esfuerzo o la ventilación y, sobre todo, si el intercambio de gases se ve afectado por la mascarilla. A partir de ahí, los estudios no obtienen todos los mismo resultados, pero más o menos vienen a decir que una mascarilla sí afecta al rendimiento deportivo en el sentido de que exige una mayor ventilación. Es decir, para un mismo esfuerzo máximo, personas que sin mascarilla llegan hasta los 130 litros por minuto, cuando se les pone la mascarilla quirúrgica llegan hasta los 111 o 105, si se les llegaba a poner una mascarilla FP2, le quedaban en alrededor de 90. El denominador común es la concentración de CO2, este se acumula en la mascarilla y lo volvemos a respirar", sostiene. 

 

En definitiva, para hacer un rendimiento máximo la mascarilla sería un limitante y por lo tanto no sería adecuada, pero, ¿afecta a la salud? "No afecta a la salud de la persona salvo aquellas personas con un compromiso respiratorio como pueden ser los asmáticos. En resumen, con la argumentación científica de los estudios que hay, lo lógico y según mi opinión no está en llevar las mascarillas con posibilidad de prevenir en situaciones que impliquen un contacto cercano, como puede ser el balonmano o el baloncesto, donde se exhalan grandes cantidades de aire tanto en resposo como en ejercicio, sino que la solución sería que aquellos que salen a competir no sean portadores del coronavirus. Para ello tenemos tres posibilidades claras, competiciones burbuja con PCRs cada dos o tres días, hay otros equipos que optan por el test en grupo lo que supone el coste de una sola PCR y la que tiene ahora mismo la FEB que consiste en utilizar test antígenos, lo que supone un cribado que sustituye a los test PCR y además es más barato. Siempre hablando de un esfuerzo competitivo, a la población general para mí no es extrapolable", aclara Gerardo. 

 

"Por supuesto que a ningún deportista le puede pasar nada", recalca Javier, "aunque sí es verdad que cuando le limitas a alguien la respiración, la ventilación aunque sea en un porcentaje, ese alguien tendrá un cansancio más temprano, va a tener menos capacidad funcional, menos capacidad deportiva y el nivel de agotamiento va a llegar antes, sin contar las molestias que lleva consigo una mascarilla. Pero ello, no conlleva que alguien se vaya a poner malo por tener mascarilla, no. En el esfuerzo máximo alguien puede llegar a marearse o tener un cuadro presincopal, pero no en sí mismo por el uso de la mascarilla, sino porque alguien llega a su nivel máximo de esfuerzo antes de lo que lo haría sin ella. Las mascarillas no son malas, otra cosa es si es imprescindible su utilización". 

 

Ambos profesionales, tanto Martín Moreiras como Gerardo Villa hacen hincapié en la necesidad de diferenciar entre aquellos deportes profesionales y, por otro lado, la práctica deportiva amateur y por ocio. Este director del centro de alto rendimiento de León tiene claro el mensaje: "En el deporte formativo, de ocio o amateur debe llevar mascarilla, especialmente con posibilidad de contacto y en un espacio cerrado, porque de lo contrario se facilitarían los procesos de transmisión y estamos en periodo de pandemia. La mascarilla y la distancia de seguridad son prácticas indispensables y eficaces para la prevención. Todo el mundo ha de velar por la permanencia de sistemas de prevención". 

 

"La importancia de la mascarilla a nivel amateur es relativa, pero en el profesional deja de serlo"confirma Martín Moreiras, "si ponemos el ejemplo de Perfumerías Avenida y estas tienen que entrenar con mascarilla y el resto no, el equipo salmantino, limitando su ventilación, saldrá perjudicado. Si hablamos de una actividad no profesional, deberemos sopesar qué merece más la pena si el divertimento con una ventilación adecuada o la prevención ante la infección. ¿Qué es mejor cenar en la calle o dentro de un restaurante? Fuera siempre, pues igual en el deporte". 

 

La pregunta es clara y la respuesta de los expertos también, ¿tiene lógica la implantación de la mascarilla en espacios cerrados para deportistas no profesionales? Sí tiene lógica. 

 

 

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: