España se hunde en el tramo final del partido y compromete su futuro

La selección española desperdició 18 puntos de ventaja sobre Lituania (61-43, minutos 26) y acabó perdiendo el partido, 73-76, tras jugar a la ruleta rusa en los últimos minutos. Esta nueva derrota del equipo, no parece poner demasiado en peligro el pase a octavos, pero ya no será posible hacerlo como primeros y, quizá, tampoco como segundos. La progresión del equipo y la de los jugadores no titulares, también se marchó al traste.
efe

La selección salió concienciada de la importancia del partido y fruto de ello quizá demasiado seria, demasiado espesa. En defensa, salvo errores puntuales gordos, se cumplió con creces, maniatando a los jugadores lituanos que no sabían por dónde encontrar el camino del aro.

En ataque, sin embargo, el equipo español falló demasiado, debajo del aro y a la media y larga distancia. Pero los triples comenzaron a llegar. Los segundos diez minutos fueron radicalmente distintos, porque Lituania salió dispuesta a meter una marcha más al partido y endureció su defensa. El 43-35 del descanso dejaba abierta cualquier posibilidad para ambos equipos hasta que en el inicio del tercer periodo Rudy voló sobre aro lituano. Con Garbajosa haciendo un gran trabajo en la defensa de Kleiza, el equipo cimentó las diferencias en torno a la decena de puntos y llegó a los 18 de ventaja en el minuto 26, 61-43. Sin embargo, la historia se repitió con un parcial de 0-6 en dos minutos, con los menos habituales en pista y como mal menor el resultado fue 64-53, porque otro 0-10 de salida y en cuatro minutos y medio, 64-63, hizo que se encendieran todas las alarmas en el equipo español. España jugó con fuego, y al final se quemó.