Escuelas infantiles públicas: sólo una plaza vacante por cada dieciséis niños empadronados

Foto: EP

Con más de 1.100 nacimientos y más de 5.000 niños de hasta cuatro años de edad empadronados en la ciudad, las poco más de 300 plazas públicas de Educación Infantil se quedan cortas. Aumentar su capacidad evitaría dejar fuera a quince de cada dieciséis potenciales alumnos.

El pasado día 17 de abril terminó el plazo disponibles para hacer las solicitudes para las escuelas infantiles públicas en Salamanca. En la capital funcionan, a día de hoy, escuelas del Ayuntamiento y de la Junta, pero juntas su oferta se queda muy lejos de la demanda potencial. Eso se traduce cada año en largas listas de espera y en multitud de solicitudes que se rechazan porque no hay vacantes suficientes.

 

Según los últimos datos disponibles, las escuelas infantiles de Salamanca disponen para este curso de algo más de 300 plazas vacantes. Las cuatro de titularidad municipal tienen 411 plazas de las que 157 están ocupadas con los cambios de curso; quedan 254 vacantes. Y la Junta no ha publicado datos, pero el año pasado fueron 74 vacantes. En total, 329 si damos por bueno el dato del año pasado de la administración autonómica, para las edades de 0 a 3 años, desde el nacimiento.

 

La cifra contrasta con la de la población potencial que está en edad de entrar en la primera etapa de Educación Infantil, en la que conviven los centros públicos y las guarderías privadas. Según los datos del INE, en Salamanca están empadronados 5.464 personas de entre 0 y 4 años de edad; este es el dato del padrón a día 1 de enero de 2016. Incluso contando con ese año extra del dato del Instituto Nacional de Estadística, el balance es muy desfavorable. Supone que sólo uno de cada dieciséis niños salmantinos en edad de entrar en Educación Infantil puede acceder a una plaza en una escuela pública, ya sea municipal o autonómica.

 

Muchos desisten en el intento, a pesar de lo cual son centenares las solicitudes que se presentan cada año. Para las tres de la Junta en la capital (hay otras en Béjar) hubo el año pasado una lista de espera de 196 personas que se habían quedado sin entrar. En el caso de las municipales, el Ayuntamiento anunció el año pasado 26 vacantes sin cubrir en septiembre a pesar de que las plazas públicas de guarderías están muy solicitadas. En todo caso, parece claro que con una relacción de una palza de guardería por cada dieciséis niños empadronados en Salamanca se precisa una oferta más amplia.

 

Aumentar los turnos de las cuatro guarderías municipales y las tres de la Junta en la capital permitiría incrementar las vacantes disponibles y que muchas familias no se tengan que buscar una alternativa en las guarderías privadas. También permitiría que el corte de los criterios económicos, decisivo en el caso de las municipales, no dejara fuera a familias en las que padre y madre trabajan en horario escolar, pero están por encima de los baremos, lo que les obliga a buscar una solución. Más plazas serían una solución ya que muchas familias pagarían gustosas las tasas en función de su capacidad económica si eso les asegura una guardería pública.

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