'Escaramujo', el fruto que crece libremente en Salamanca y multiplica la vitamina C

Escaramujo

El 'escaramujo' del rosal, también conocido en la provincia como 'tapaculos', es un fruto rojo habitual junto a muros, setos o bordes de caminos, que podría tener una mayor presencia en la cocina por su importante valor nutricional.

Este alimento contiene entre diez y 50 veces más de vitamina C que las naranjas o los limones, destaca el autor de los libros 'Usos tradicionales de las plantas en la provincia de Salamanca' y 'Culinaria salmantina de plantas silvestres de la provincia', Juan Manuel Velasco.

Este experto salmantino en botánica señala que el 'escarabujo', de la familia de las rosaceas, aglutina en su interior entre 500 y 2.000 miligramos de vitamina C por cada cien gramos de producto, de ahí su importante valor para el ser humano.

En su última obra, publicada por el Instituto de las Identidades, pone de relieve el valor de este fruto pero también de otras plantas silvestres de la provincia, que no suelen ser habituales en las cocinas a pesar de que tienen "mejores" cualidades nutricionales que "algunas" de las plantas cultivadas.

Otros ejemplos de plantas denostadas y con propiedades magníficas para su incorporación a los platos son, según él, la ortiga, que contiene más proteínas que la soja, y con una "proporción equilibrada" de aminoácidos, o la menta silvestre, que es "más rica" en hierro que las "famosas" espinacas de "Popeye".

En lo que al 'escaramujo' se refiere, Juan Manuel Velasco presenta en su obra a este fruto liso, ovoide y rojo, de entre 12 y 20 milímetros de largo, que florece entre marzo y julio y que forma parte del arbusto 'rosa canina'.

En concreto, según sus datos, su epíteto de 'canina' se debe a la existencia de una creencia antigua que atribuía a la raiz del rosal silvestre una protección contra la rabia y, respecto al fruto, es carnoso y sirve, por ejemplo, para preparar ricas mermeladas.

PREPARACIÓN

En este sentido, el experto Juan Manuel Velasco explica en su libro que la preparación de este nutritivo fruto comienza por abrirlo, eliminar las semillas y los pelos interiores "irritantes", y lavarlo, todo preferiblemente con guantes para protegerse de los pelos.

Posteriormente, Velasco, con el apoyo de expertos culinarios como Narciso Hernández, anima a machacar los 'escaramujos' y mezclarlos con azucar - a cantidades iguales-, con el propósito de consumirlos en frío.

Asimismo, este fruto puede valer para hacer "vino de rosas", ya conocido en tiempos del imperio romano, con la misma receta que se sigue para hacer el pacharán, tal y como recoge en su libro de culinaria salmantina.

Y, si el comensal quiere un provecho más sofisticado en el menú, el 'escaramujo' puede servir para dar fuerza - en forma de salsa- a la carne. En esta línea, el maestro cocinero Narciso Hernández, invita a acompañarlos con redondo de ternera asado . Un plato apetitoso y saludable.