"Es bueno que hayamos podido salir no tanto por la forma, porque no hay objetivos, como por salud mental"

¿Normalidad? Lo normal para un deportista de elite es entrenar, marcarse objetivos, rascar de dónde sea minutos de descanso y, sobre todo, competir. Algo que la mayoría no sabe cuándo o cómo podrá volver a hacer. Sobre eso y sobre cómo vive esta situación en la que salir a la calle a correr se valora casi tanto como un título charlamos con Silvia Domínguez. 

Silvia Domínguez (Foto: Arai Santana)

El tiempo se paró, la Tierra se tomó un respiro y ahora queremos volver a ponerla en marcha pero es evidente que por primera vez los humanos debemos tener claro que no somos los amos de un mundo que parece no tener prisa por dejarnos recuperar las rutinas. Este parón ha trastocado nuestro estresante día a día de trabajo o estudios, nos ha quitado muchas cosas, nos ha dejado sin las cañas en el bar con los amigos, sin museos, sin parques, sin viajes o sin deporte.

 

Para la mayoría hobby pero para otros muchos además de una pasión una profesión. Deportistas sin la posibilidad, por ahora, de regresar a lo que les da ‘la vida’, la competición aunque esta semana por fin han podido pisar la calle y realizar algún ejercicio fuera de cuatro paredes, al aire libre. Sensaciones inéditas para todos de una situación sobre la que charlamos con una de las jugadoras con mejor palmarés del baloncesto internacional, capitana de Perfumerías Avenida y una voz de esas que no habla por hablar y que cuando se eleva hay que escuchar.

 

¿Cómo está Silvia Domínguez?, ¿cómo lo llevas y cómo lo has llevado?

Como cualquier persona creo, a días. A veces mejor y otras peor porque a nivel mental se hace duro. Intentando los días que estaba peor darle la vuelta al asunto pero bueno opino que es lo lógico porque es una situación complicada. Soy consciente de que está claro que hay gente que está peor y además ahora con esto de que poco a poco vamos llegando a la desescalada vamos viendo todo desde un punto de vista más positivo.

 

Es una situación atípica que nunca se ha vivido y por eso no tenemos todas las herramientas para saber cómo afrontarlo

 

Es normal decir que se han pasado días delicados, le pasa a todo el mundo y es bueno verbalizarlo.

Claro, creo que es normal. Todo el mundo en lo personal, en diferentes ámbitos y con diferentes profesiones está pasando por lo mismo y creo que es normal que haya días que te da más el bajonazo pero sabiendo que es una situación atípica que nunca se ha vivido. Por eso no tenemos todas las herramientas para saber cómo afrontarlo y al menos en mi caso quise intentar ir día a día.

 

Y así, poco a poco, llegó el día de poder ir la calle a hacer deporte. ¿Cómo ha sido eso de salir al aire libre?

La verdad que bien porque sales de lo que llevas viviendo los últimos 50 días, es hacer algo un poquito diferente y eso ayuda mucho. A la vez tampoco es que haya un objetivo súper cerca para pensar que te preparas para… Ahora mismo todo es incógnita y lo único que sabemos como jugadoras es lo que ya no se va a jugar, lo que se ha cancelado y no sabemos muy bien cómo o cuándo será la vuelta a la normalidad. Más que nada salir se trata de salir esta rutina, recuperar no tanto la forma, porque tampoco tienes ese objetivo tan real que por ejemplo tienen los jugadores de ACB, pero sí un poco por salud mental.

 

No somos todos futbolistas con mansiones y un gimnasio en casa para poder hacer prácticamente lo mismo y la primera sensación al salir es extraña

 

¿Qué sensaciones tuviste con esos primeros minutos de carrera?

Creo que nunca en mi vida había estado 50 días sin correr. Por muchas vacaciones de verano que pueda haber tenido alguna vez, siempre hacía alguna cosa o tenía esa libertad de salir a correr y en este caso hemos vivido algo diferente porque todo lo que puedes hacer en casa es poco. No somos todos futbolistas con mansiones y un gimnasio en casa para poder hacer prácticamente lo mismo y bueno la primera sensación es extraña  porque por mucho que hagas encerrada, es diferente a nivel muscular. Eso sí, a nivel mental viene muy bien y en cuanto a lo físico pues el primer día corrí 20 minutos, el segundo, 25 y así ir en aumento. Tampoco con objetivos, simplemente salir de esto.

 

Si digo el bote de un balón, ¿qué te evoca?

Puff… Eso sí es complicado. Ha habido algún verano en que juegas el Europeo en junio y hasta septiembre no empiezas la temporada y entonces tienes menos contacto con el balón pero al final siempre aprovechas para trabajar de manera individual con él. Así que como mucho estás 20 días sin tocar un balón porque le dedicas más al trabajo físico. Pero sí que se hace raro.

 

Mejor que nadie grabe el primer día que acudas a realizar esa primera sesión de tiro…

Como no va a poder grabar nadie, mejor. Tendré que ir sola. La parte buena es que al ser deportista de élite, el Consejo Superior de Deportes nos hace un certificado que nos da algún privilegio dentro de las fases que creo que es normal porque es nuestra profesión y a lo que nos dedicamos. Salir a correr no es un hobby, ir a una cancha de baloncesto no es un hobby sino nuestro trabajo. En este caso habrá un momento que pueda solicitar eso y que te faciliten la instalación con un protocolo de desinfección que se tiene que seguir. Quizás algún día quiero hacerlo, aunque ahora no sea esencial, por el hecho de quitarme esos 50, 60 o 70 días sin balón.

 

Cuando todo esto se acabe todo el mundo irá volviendo al trabajo progresivamente, para nosotras ahora no hay una vuelta al trabajo y veremos cuándo empieza

 

Lo que es seguro es que desde que comenzaste en esto nunca has pasado tanto tiempo sin competir y el que queda por delante. ¿Le das muchas vueltas a eso?

Desde que empecé a jugar a baloncesto con cinco o seis años estar seis meses sin jugar, o ya como profesional, sin competir nunca en la vida. Es una situación súper atípica y para las jugadoras muy complicada. Cuando todo esto se acabe todo el mundo irá volviendo al trabajo progresivamente, para nosotras ahora no hay una vuelta al trabajo y veremos cuándo empieza otra vez. Ahora mismo planificar un calendario para la temporada que viene es difícil, con dos equipos más, un Europeo, unos Juegos Olímpicos… va a ser pasar de seis meses sin competir a no tener nada libre.

 

¿Lo habláis mucho entre las jugadoras? En el caso de tu equipo ni os dio tiempo a despediros como para llegar a plantear que esto iba a pasar.

No, despedir de pocas porque tuvimos una reunión y hubo jugadoras que al día siguiente cogieron un vuelo así que salieron de esa reunión a recoger sus cosas para viajar. A algunas que estuvieron algún día más antes de que se decretara el estado de alarma sí que pude verlas pero ya cada una está en su país y cada una con situaciones muy diferentes. Hay algunas que sí están pudiendo ir a alguna pista a jugar, a entrenar, a correr fuera pero lo que sí es verdad y tenemos en común es que no hay nada que se vaya a jugar de momento.

 

Hay compañeras que sí están pudiendo ir a alguna pista a jugar, a entrenar, a correr fuera pero lo que sí es verdad y tenemos en común es que no hay nada que se vaya a jugar

 

¿Cómo viviste que se pospusieran los Juegos Olímpicos en los que seguramente ibas a estar?

Cuando estaban a la espera de ver qué hacían piensas por un lado que si se celebran es una motivación por el hecho de retornar de alguna manera a esto. Como deportista era como pensar si se disputan con todas las medidas pues tengo ese aliciente, pero por el lado humano era la solución más lógica.

 

He podido aprovechar para esas pequeñas cosas que con el ritmo de vida que tenemos no aprecias.

 

Hay algo que esta cuarentena te ha dado y que los deportistas de tu nivel apenas tenéis. Tiempo.

Sí, la verdad es que mucha gente dice que se aburre y a mí no me ha dado lugar porque al final nosotros siempre estamos con viajes, partidos, entrenamientos, no tienes fines de semana libres y ahora ese tiempo lo tienes así que te organizas y he podido aprovechar para esas pequeñas cosas que con el ritmo de vida que tenemos no aprecias. Ahora si puedes organizarte para ello y lo he aprovechado.

 

¿Crees que se aprende algo de una situación como la que estamos viviendo?

Hay cosas muy visibles como el tema de cómo está respondiendo la naturaleza a todo esto. No hemos estado en la calle, no hemos invadido ese espacio y hemos visto, por ejemplo, cómo se reduce la contaminación. Lo bueno sería que no nos olvidemos de todo eso porque al final desde casa lo hemos percibido, lo hemos hablado y lo que hace falta es que cuando volvamos a las rutinas no dejemos de prestar atención a ese tipo de cosas. También todo lo que se refiere a nuestra gente. Yo pienso en todos los que han perdido un familiar y no se han podido despedir. Son ese tipo de cosas que a veces, por nuestro día a día, no le dábamos la importancia necesaria y espero que todo eso no se olvide.

 

Ahora se va viendo un poco la luz y empiezas a preguntarte a ti misma cómo va a ser, qué pasará en julio, qué posibilidades de entrenar...

 

Como jugadora, como parte de ese deporte femenino que había cogido velocidad en el despegue, ¿piensas mucho en lo que trae el futuro?

Al principio sí que me planteaba mucho el día a día por el hecho de no saber cuándo podría salir de casa, cuándo podría entrenar pero lo dejé porque era un agobio y habría habido más días malos que buenos. Ahora se va viendo un poco la luz y empiezas a preguntarte a ti misma cómo va a ser, qué pasará en julio, qué posibilidades de entrenar tendremos y por otro lado piensas en cuándo empezará la Liga, cómo será la Liga, cómo va a afectar esto a nuestro campo de trabajo… Es lógico y deseando que sea lo mínimo posible y veremos a partir de ahí como lo vamos poniendo en marcha.

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