'Erasmus' en tiempos de pandemia: Venir a Salamanca "es una experiencia única y maravillosa"
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'Erasmus' en tiempos de pandemia: Venir a Salamanca "es una experiencia única y maravillosa"

Chris Giriolo, estudiante Erasmus en la USAL

Estudiantes internacionales que han llegado a Salamanca este curso nos cuentan su experiencia en la ciudad y en la Universidad.

Ciudad universitaria por excelencia, Salamanca acoge cada año a miles de estudiantes de todo el mundo que llenan de vida la ciudad. Sin embargo, ahora nada es como antes. La pandemia que asola al mundo ha cambiado demasiadas cosas y la ciudad y su universidad no han sido una excepción. 

 

Cada año, cientos de jóvenes de toda Europa llegan hasta Salamanca para estudiar un cuatrimestre, o todo el año, en la Universidad gracias a una beca Erasmus. Una situación que se ha complicado debido al coronavirus y a las restricciones de movilidad impuestas en todo el continente. Sin embargo, el Covid-19 no ha podido con las ganas de aprender, disfrutar y vivir nuevas experiencias de un buen número de jóvenes que ha vuelto a apostar por Salamanca para dejar temporalmente sus universidades de origen.

 

Aunque en menor número que otros años, este cuatrimestre la Universidad de Salamanca espera a 182 jóvenes Erasmus, a los que se suman los que ya vinieron en el primer cuatrimestre y al centenar que ha llegado para todo el curso. Ellos nos cuentan su experiencia en un año complicado en el que la pandemia ha marcado su estancia en Salamanca. Todos coinciden en destacar la belleza de la ciudad y en calificar su experiencia como "única y maravillosa".

 

Emma Penazzo (Francia)

 

Emma Penazzo llegó a Salamanca el pasado mes de octubre desde la ciudad francesa de Douai para estudiar un cuatrimestre Derecho en la USAL. "Me encantó esta experiencia aunque haya sido diferente por el Covid-19. Aunque hayan sido solo cinco meses, hice muy buenas amigas, sigo en contacto con ellas y cuando se pueda las visitaré. Salamanca es una ciudad muy bonita, su patrimonio arquitectónico y los charros hicieron que esta experiencia haya sido única e increíble. Gracias a ellos", asegura.

 

Emma Penazzo en Salamanca

 

Sobre su estancia en la USAL, cuenta que se sintió "segura con esta situación sanitaria por las normas, que fueron respetadas:la distancia en las aulas, el gel, hasta en periodo de exámenes todo estaba muy bien organizado y respetado". Sin embargo, el Covid-19 marcó su paso por la ciudad, ya que "debido a esta situación sí me costó conocer a la gente y al final me quedé con pocas amigas, pero son muy buenas, por eso las valoro mucho. Además, cada vez que he hablado con un español han sido buena gente, muy sociable y me encantó eso".  

 

"Recomiendo totalmente esta experiencia. ¡Vayánse de Erasmus! Aunque sea con Covid-19, me lo pasé muy bien en Salamanca y no lamento para nada haberme ido de Erasmus", concluye.

 

Chris Giriolo (Italia)

 

Este joven de 21 años ha llegado a la Universidad de Salamanca desde la Universidad de Verona, en Italia, donde cursa Historia del Arte, algo que no dudó a pesar de la pandemia. "A decir verdad, estaba un poco asustado de venir a España porque no sabía muy bien el idioma y, también, por la situación de la pandemia. Esta nueva aventura me ha hecho crecer desde muchos puntos de vista y me ha hecho conocer personas de diferentes nacionalidades, muy amables, que enriquecieron esta experiencia. Seguramente la parte más difícil fueron las medidas y restricciones, que han marcado mi Erasmus, pero pude conocer una nueva cultura, aprender un nuevo idioma, nuevos métodos de aprendizaje y estudios, nuevas tradiciones y ver muchas ciudades simplemente espectaculares", asegura.

 

Unas buenas sensaciones que también se han vivido en el Estudio salmantino. "La USAL es simplemente maravillosa y una universidad muy bien organizada: tuve profesores espectaculares, muy amables, que me ayudaron mucho con mi español y a mejorar mi método de aprendizaje. Mi primera clase en la USAL fue inolvidable: Historia de la música española con el profesor Manuel del Sol, ¿por qué? Porque solo estábamos él y yo en clase, literalmente. Al principio me daba mucha vergüenza porque no hablaba muy bien el idioma y teníamos problemas para entendernos, pero él me ayudó muchísimo en toda esta experiencia", recuerda.

 

 

Y es que ha encontrado muchas diferencias entre Salamanca y su universidad de origen. "El método de aprendizaje en la USAL es muy diferente respecto al de Italia: en Italia todos los exámenes son orales y aquí, casi todos escritos, y además (en las asignaturas artísticas es importante el contacto visual con la obra o edificio) es normal hacer salidas de campo para ver en primera persona las cosas que estás estudiando, come me pasó con Arte y Arquitectura del Tardogótico Español: gracias a estas asignatura, pude conocer muchísimos sitios de la ciudad y verlos sin personas y aspectos que, no todos (ni siquiera los turistas) podrían nunca hacer".

 

Ya piensa en volver a Salamanca este verano, ciudad en la que, asegura, vivió momentos inolvidables. "Mis momentos inolvidables serían todos los cafés con leche que tomé en la cafetería de la facultad de Historia y Geografía, los cafés y churros tomados frente al Puente Romano o las muchísimas cervezas (más baratas que en Italia) tomadas con los amigos en la Plaza Mayor y en el paseo fluvial. Cada día pienso en la vista desde el Puente Romano de la Catedral (estoy completamente enamorado), pienso en todos los entrenamientos cerca del río, en las tardes pasadas sentado solo, y con mis amigos, en los bancos del parque de los Jesuitas y todos los paseos por las pequeñas y maravillosas calles de la ciudad, todas las puestas del sol que convertían las paredes de los edificios en oro", explica.

 

Por todo ello, recomienda Salamanca "a todos los estudiantes extranjeros, y también españoles, que quieren vivir en una ciudad pequeña pero al mismo tiempo internacional y agradable. Creo que la única cosa negativa fue la pandemia, que no me permitió conocer a más personas. Me hubiera gustado conocer a más españoles, hablar con ellos y escuchar sus historias".

 

"Es todavía hoy difícil encontrar las palabras adecuadas para explicar lo que siento y para describir estos cincos meses en Salamanca y en la USAL. Muchas gracias por todo Salamanca, siempre tendrás un lugar especial en mi corazón. En particular, querría agradecer a todas las personas que me hicieron pasar momentos felices, a pesar de este triste y difícil momento que estamos pasando: mis amigos italianos y españoles, mi compañero de piso y todos los profesores", concluye.

 

Michela Loru (Italia)

 

Michela Loru estudia Humanidades en la Universidad de Sassari, en Cerdeña, Italia, pero llegó a Salamanca durante el primer cuatrimestre para estudiar en la Facultad de Geografía a Historia. "Mi Erasmus no fue normal, eso seguro, debido al Covid-19, pero puedo decir que fue una experiencia única y maravillosa", explica.

 

 

"La ciudad de Salamanca me recibió estupendamente. En la antigua universidad encontré profesores y estudiantes muy gentiles y disponibles. He asistido a las clases presenciales con total seguridad, con distancia y mascarilla, turnos de horario para evitar agregaciones. He conocido las personas de ESN que me envolvieron en la ciudad, a través encuentros donde he podido aprender nuevas lenguas y culturas. He descubierto la comida típica como el hornazo, los churros con chocolate y el chorizo, los palacios de color dorado, las dos estupendas Catedrales, los jardines, los rincones siempre diferentes, las personas amables, los museos, y también he conocido algunas personas especiales", asegura.

 

Además, solo tiene buenas palabras para la ciudad. "Mi lugar favorito es el Puente Romano, donde se puede ver la Catedral en todo su esplendor. No quiero ser banal, pero la Plaza Mayor es la más bella del mundo. Sin duda, quiero volver a Salamanca otras veces y la recomiendo a los estudiantes que desean hacer un Erasmus en España, porque Salamanca es muy bonita, rica de cultura y vida y para mí es la ciudad de los estudiantes".

 

Lea Schlotterbeck (Alemania)

 

Esta joven alemana describe su experiencia Erasmus en Salamanca como "inolvidable". "En general, me ha ayudado mucho a desarrollar mi competencia intercultural, mi autonomía y capacidad de adaptación a un entorno nuevo y mi autoconciencia como ciudadana del mundo", explica. No obstante, el coronavirus ha marcado su paso por la ciudad. "Aunque la vida ha estado influenciada bastante por las medidas del coronavirus, he conocido a personas de muchos países, no sólo de Europa, y lo hemos pasado muy bien".

 

Sobre la USAL asegura que "las clases en la universidad eran en su mayor parte interesantes, pero debo admitir que prefiero la concepción de mi carrera de Psicología y la manera de enseñanza de la universidad en Alemania".

 

 

"Lo que más me ha gustado ha sido pasar tiempo con mis amigos, profundizando amistades, compartiendo pensamientos e historias personales y disfrutando de la vida en España: los bares de tapas, las excursiones a varios sitios, la cultura y arquitectura maravillosa de Salamanca…Lo que me ha gustado menos era que mis compañeras de piso eran un poco cerradas y no muy interesadas en cultivar una vida sociable en el piso", dice Lea, que asegura que "definitivamente voy a volver a Salamanca y se lo recomiendo a todos los estudiantes que estén interesados en pasar un semestre en el extranjero, que no se dejen desviar de este sueño por la preocupación en estos tiempos precarios".

 

Jonasz Borowski (Polonia)

 

Jonasz Borowski ha pasado el primer semestre en la Universidad de Salamanca procedente de la Universidad de Wroclaw y cuenta que ha sido una experiencia "inolvidable y genial". "No hubiera podido elegir mejor lugar para estudiar, vivir con otros extranjeros y desarrollo personal. He conocido a mucha gente valiosa tanto en la universidad como durante mi tiempo libre en la calle. Durante las clases aprendí nuevas cosas y aprecio haber podido ir de verdad a la facultad y no solo tener clases en línea, como en la gran mayorí de países europeos".

 

De la ciudad asegura que "me ha gustado mucho" y marca la Plaza Mayor como su lugar favorito, "me gustaba muchísimo". Por ello, "puedo recomendar Salamanca y la Universidad de Salamanca a todos y lo estoy haciendo porque ahora si alguien me pregunta cómo fue, siempre digo que estupendo y recomiendo ese lugar a cada uno. Además, ya sé que volvere pronto a Salamanca para encontrarme con amigos y sentir otra vez el ambiente de ese lugar", asegura.

 

Sobre la incidencia del Covid, cuenta que "aunque no pude pasar el Erasmus 'normal', lo aproveché lo más posible y a veces sentí como si no hubiera sido el tiempo del Covid".

 

Manuel Cruz (Portugal)

 

Desde mucho más cerca, de Oporto, ha llegado Manuel Cruz, que estará en la USAL hasta el próximo mes de junio. Un joven que ya conocía "muy bien" Salamanca. "Entre 2013 y 2016 he venido muchas veces aquí por el doctorado de mi madre en la Facultad de Filología, pero nunca había pensado en venirme aquí a ser estudiante de Erasmus, aunque ya sabía que esta ciudad tenía una energía muy cautivadora", apunta.

 

Llegó a la ciudad el pasado mes de enero y asegura que "está siendo una experiencia inolvidable. Se ve muy bien que es una ciudad con un espíritu muy joven, las personas son muy amables, la ciudad es muy tranquila y tiene muchos espacios distintos para disfrutar (con destaque para los espacios verdes, la cercanía del río Tormes y el factor de no haber coches en el centro, con una zona muy grande para peatones y bicicletas). La Facultad de Economía y Empresa tiene buenas instalaciones y me gustan las clases que estoy teniendo aquí".

 

 

Sobre la pandemia, explica que "Salamanca me hace sentir a salvo, porque veo que las personas usan más y mejor la mascarilla, en comparación con mi área de residencia. Las medidas de la Facultad también son muy adecuadas (evaluación distribuida a distancia y asientos en aula con distancia de seguridad son lo que más sobresale). Y me siento confortable en estar en una terraza (Salamanca las tiene buenísimas) y veo que hay mucha gente que cumple las reglas de seguridad".

 

Aunque aún no ha terminado su estancia en Salamanca, donde estará hasta junio, cuenta que "puedo decir a todas las personas que recomiendo totalmente esta experiencia".

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