Equo ve "intereses ocultos" en la declaración favorable de la Junta en el caso Berkeley

Carolina Martín, co-portavoz de Equo en Salamanca. (Foto: T.G.)

La formación política ha asegurado que la Consejería de Medio Ambiente "se ha cubierto de gloria" con este asunto.

Equo Salamanca se ha referido al proyecto de minería de uranio que la empresa Berkeley está llevando a cabo en los municipios salmantinos de Retortillo y Villavieja de Yeltes, y ha difundido su sospecha sobre los "intereses ocultos" que podría tener la Junta de Castilla y León en el asunto. La Consejería de Medio Ambiente ha emitido una declaración de impacto ambiental favorable al proyecto, mientras que el Consejo de Seguridad Nuclear aún no ha dado el visto bueno a la explotación.

 

Equo considera "inconcebible" la actitud de la Consejería, "que debe velar por el cuidado y el mantenimiento del medio natural", al dar el visto bueno al proyecto de Berkeley, y ha asegurado que tanto la Consejería como la Junta "se han cubierto de gloria" con su actitud.

 

No obstante, la formación política ha apuntado que el proceso "no ha hecho más que empezar", al no contar aún con el beneplácito del Consejo de Seguridad Nuclear. Esta institución ha solicitado información sobre el proyecto a Berkeley, necesaria para dar el visto bueno y que el Ministerio de Industria extienda su autorización. Desde Berkeley han asegurado que parte de la documentación requerida por el CSN ya ha sido tramitada, y se ha puesto en conocimiento del Consejo.

 

Equo ha calificado la declaración de impacto ambiental emitida por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta como "absurda" y "llena de irregularidades", y ha apuntado que el estudio presentado por Berkeley para obtener la autorización "adolece de seriedad técnica, falsea datos y oculta muchos de ellos, cruciales para valorar el proyecto en su conjunto".

 

Además de la autorización del Ministerio de Industria, Berkeley necesitaría las autorizaciones sobre el uso de agua de la Confederación Hidrográfica y las licencias urbanísticas de los ayuntamientos, por lo que Equo confía en que el proyecto "se quede en el otracismo". La formación política ha asegurado que tomarán las medidas que sean necesarias para paralizar el proyecto, y que exigirán a Berkeley que deposite como fianza el coste íntegro de la restauración del territorio, cuya estimación deberá llevarse a cado por un tercero independiente.

 

Berkeley dispone de un año para presentar los estudios técnicos requeridos por el Consejo de Seguridad Nuclear, y mientras tanto el Servicio territorial no podrá emitir ningún informe. Dadas las circunstancias, Equo cree que la "aceleración" del proyecto se debe a los intereses de la empresa, que pretendería "ganar tiempo y dinero especulando en bolsa" para, llegado el caso, "vender los derechos a un tercero que explotaría la mina, como demuestra su historia".