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Salamanca

Entre la esperanza y las amenazas: el futuro de un tren entre Salamanca y Zamora con el debate de la vía de la Plata

El PSOE, que hace unos años se comprometió a estudiar una posible reactivación de esta conexión ferroviaria, intenta evitar que la línea se quede fuera del mapa europeo mientras aparecen proyectos para reutilizarla y la amenaza de un primer desmantelamiento.

Publicado el 23.01.2022

Hace cerca de 40 años, el 1 de enero de 1985, los trenes de pasajeros dejaron de circular por los 328 kilómetros de la vía férrea de la plata entre Plasencia y Astorga para quedar sólo para mercancías, y después ni para eso. El Gobierno del momento decidió cerrar al tráfico de pasajeros casi 900 kilómetros en todo el país y la conexión que permitía viajar de Norte a Sur pasando por Salamanca y Zamora se interrumpió precisamente en estas dos provincias. Y casi desde entonces se inició la lucha para intentar recuperar aquellos trenes.



 



No es que se haya avanzado mucho, porque los trenes no han vuelto a circular y las vías, estaciones e infraestructuras de la línea han quedado en el más absoluto abandono, cuando no han desaparecido sepultadas bajo la maleza o la conversión en vías verdes. Sin embargo, este eje es valioso y la irrupción del ferrocarril como modo sostenible de transporte le puede dar una segunda oportunidad que atraviesa ahora por un momento crucial.



 



Esta semana, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) ha anunciado que va a solicitar a las instituciones europeas la continuidad de la línea ferroviaria Plasencia – Salamanca- Zamora – León en las redes transeuropeas. Así se lo ha trasladado el nuevo secretario general de Infraestructuras, Xavier Flores, al diputado del PSOE por Salamanca, David Serrada, con el que se ha reunido hoy en el Congreso junto a otros parlamentarios de las provincias de León, Zamora y Cáceres.



 



Una reunión que ha servido para informar detalladamente sobre el proceso de revisión de la Red Transeuropea de transporte (RTE-T) que se está llevando a cabo actualmente por las instituciones comunitarias y subrayar que el Ministerio apoya el mantenimiento de la línea ferroviaria Plasencia, Salamanca, León dentro de la red global de la RTE-T, tal y como figura en el reglamento que define la red transeuropea desde el año 2013. La decisión sale al paso de las informaciones que apuntan a que España había pedido suprimir este eje, pero la realidad es que no es así de sencillo ni eliminarlo ni volver a reflotarlo.



 



La conexión, incluso en desuso, está recogida desde 2013 en el catálogo como red global europea. Esa red global comprende las infraestructuras de transportes que se consideran de interés común. Si hubiera alcanzado el nivel de red básica, se consideraría de máxima importancia y ya estaría recibiendo actuaciones, pero en cierto modo el hecho de estar considerada en la red global la protege de cara al futuro. Para la red TEN-T la conexión entre Plasencia y Salamanca se considera completa y de interés global, igual que el tramo Salamanca-Zamora y el Zamora-Astorga. Y lo mejor es que de Plasencia a Badajoz se contempla transformar a alta velocidad y conectar con los nuevos tramos de Extremadura.



 



De este modo, la conexión se mantendría entre las prioridades de Europa, lo que no quiere decir que no haya que actuar en la línea si se quiere volver a usar: cerrada en 1985, tendido de vías, infraestructuras o estaciones están claramente obsoletos, cuando no han desaparecido. En buena medida, no sirven si se quiere volver a usar. Pero en este aspecto es más importante que se reconozca la condición estratégica de la conexión que el trazado en sí.



 



Proyectos para volver a usarla



Su recuperación parece ligada al transporte de mercancías, que cada vez tiene más sentido. En 2018 el PSOE anunció su apoyo a los estudios par intentar reabrirla. Según explicaron, el Ejecutivo está obligado a hacer un estudio sobre la viabilidad de recuperar esta conexión, con el tendido de una nueva línea férrea (la antigua no cumpliría las normativas), y según el grupo socialista todos los análisis previos indican que sería rentable. En aquella rueda de prensa estaba presente también el ahora secretario provincial del PSOE, David Serrada.



 



Según el diputado socialista, los análisis previos demuestran que tendría mucha demanda y aglutinaría buena parte del transporte de mercancías. Es más, convertiría a Salamanca en centro logístico ya que, con la conexión Plasencia-Salamanca, uniría los ramales Norte y Sur del Eje Atlántico y sería la principal vía para el paso de mercancías desde Europa a través de España y hacia Portugal vía Extremadura. La salida hacia Zamora podría ser la continuidad.



 



En las últimas fechas, la empresa Azucarera Española, que posee una planta de molturación en La Bañeza, había presentado un proyecto para poner en marcha un transporte regular de mercancías entre las plantas de Jerez de la Frontera y Benavente, que se sumaría al servicio puesto en marcha entre Ponferrada y el Puerto de Algeciras. 



 



Sin embargo, recuperar esta conexión para pasajeros o, por tramos, para mercancías, requiere de una importante inversión. Aquí la clave vuelve a ser su condición de itinerario prioritario para Europa. Periódicamente las autoridades europeas convocan financiación y este eje, reconocido como básico, bien podría recibir fondos para ejecutar una nueva línea con tendido de vía y tracción actualidad, ya que lo normal es que fuera electrificada.



 



Amenaza de desmantelamiento



No obstante, un hipotético futuro en el que la línea vuelva a ser utilizada se expone también a ciertas amenazas. En las últimas semanas se han multiplicado las protestas por los planes de Adif para dar pasos que permitan eliminar definitivamente la infraestructura abandonada superviviente desués de casi 40 años. Según varios ayuntamientos, su intención es desclasificar del dominio público ferroviario la traza de la línea de ferrocarril Ruta de la Plata, lo que permitiría desmantelar vías, edificios e infraestructuras ya desaparecidas o en ruinas en muchos casos. TRIBUNA ha consultado a Adif que asegura que ese es un tema de planificación sobre el que decide el Ministerio.



 



Esa desclasificación es la amenaza más seria que pende sobre la línea y, de ser ciertos, estos planes chocarían en cierto modo con la consideración de la línea como de interés para el transporte europeo. Eso sí, hay que recordar que los planes comunitarios contemplan la importancia de la conexión, no la infraestructura en sí.



 



La línea no figura ya en la red ferroviaria de interés general, según el ministerio, que recoge las infraestructuras esenciales para el servicio. Cuando se definió la relación de estas líneas esenciales en 2015 ya estaba fuera de la lista, no así algunas continuaciones como la conexión desde Zafra hacia el Sur.


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