Entre alegría y tristeza, Santa Marta honra a su patrona: "Son días para acordarse de muchas personas"

David Mingo, alcalde del municipio salmantino, se ha dirigido a todos sus habitantes para aunque de manera diferente, honrar a la patrona. 

No ha sido un 29 de julio normal, para nadie, pero en estos momentos mucho menos para el municipio de Santa Marta, que debería hoy como manda la tradición y se ha celebrado año tras año, estar honrando por las calles a su patrona en un ambiente festivo, alegre y distendido. 

 

"Son días para acordarse de muchas personas", ha comenzado a hablar Mingo, "de todos los jóvenes de nuestras peñas, sería este un día festivo y nos acordamos de esas peñas pero también de la gente que colabora en fiestas, de las Águedas, de los más pequeños que son prácticamente impermeables a cualquier situación, todo en circunstancias normales estos días estaría destinado para ellos". 

 

La palabra alegría ha sido una de las grandes protagonistas de un discurso, "sentimos alegría, alegría porque estamos aquí, trabajando para encontrar el camino que nos saque de la situación más dura que nadie ha conocido. Alegría por ver como tu familia sigue adelante, como tus amigos continúan su vida y por un futuro lleno de esperanza para que todos seamos capaces de aprender y consigamos de estos momentos duros, difíciles y tan complicados esa fuerza y esa energía que brota de las situaciones más adversas para lograr hacer un mundo mejor. Debemos perseguir esa alegría y esas ganas por mejorar, por ser libres y por ser felices". 

 

Sin embargo, también la tristeza estuvo presente como consecuencia de las duras ciscunstancias en las que estas fiestas 2020 se han visto envueltas:"Y tristeza por todo lo demás. Por una situación que llegó a nuestras vidas sin estar preparados. Que se instaló en nuestras almas y ha desarbolado parte de nuestros cimientos y nos lleva castigando durante varios meses de la forma más cruel que se pueda imaginar. Amenazándonos constantemente y quitándonos poco a poco las cosas más preciadas con las que contamos. Reuniones con los amigos, abrazos, besos, sonrisas… para acabar arrancándonos hasta la libertad y sobre todo a buena parte de nuestros seres queridos". 

 

Y no podían faltar las palabras de agradecisimiento, además de reconocimiento a todos aquellos que no están. Unas fiestas que sin duda no pasarán por alto, que serán recordadas, entre alegría y tristeza, pero sin duda con mucho aprendizaje. 

 

Y aunque de una despedida normal se tratase, está quizás va un poco más allá: "Muchas gracias a todos", finalizó. 

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