“Éntiendo el desquiciamiento pero no hay que excusarse en eso”

La cara de Pepe Murcia era un auténtico poema y reconoció que lo de ayer fue un severo varapalo. “Ha sido bastante duro”, comenzó.
T. S. H.

¿Cómo ha visto la expulsiones?
La de Héctor es una jugada que podía acabar en pase de gol y acaba en roja en una disputa. Si se ha equivocado, no podemos controlarlo. La de Mario, el jugador viene por detrás y no lo ve venir.

¿Entonces también ha sido el árbitro protagonista en contra?
A los árbitros hay que dejarlos y si alguien cree que ha sido protagonista, que lo diga. Yo voy a ser igual de respetuoso porque me tengo que dedicar a entrenar. El club tendrá sus mecanismos para articularlos.

Arrancó mejor el Valladolid, pero la UDS se reponía. ¿La expulsión ha marcado el partido?
Ese momento, y el primer gol porque viene precedido por un golpe en la cara a Perico, aunque él no tiene porque pararse. El partido estaba bastante igualado, incluso con uno menos, porque no nos creaban superioridad numérica en nuestro campo pero a partir de esas jugadas sí se ha roto todo por completo.

¿No cree que la afición puede estar molesta porque nadie levanta la voz en el club?
Voy a contestar lo mismo, yo creo que soy la persona menos idónea. Ya he pedido, y confío en ello, que los árbitros tengan la misma vara de medir. Es diferente que después se equivoquen y casualmente nos toque a nosotros. Insisto que tienen que ser más la prensa y el club los que deberían manifestarse a ese respecto.

La situación se complica.

Sí. Estábamos optimistas pero se trunca todo en el minuto 20. Te tiras preparando una semana un partido y a partir de ahí hay que cambiar todos los planes. Se pone más difícil, está claro, pero vamos a seguir teniendo la misma fe y la misma confianza en los jugadores y en esta plantilla.

Tirando de ese optimismo, llegan rivales directos. Ahí si que está claro que no hay que fallar.

Ahora mismo lo que más me preocupa es la recuperación anímica para afrontar el partido de Albacete. Pensar en ese rival porque hacerlo en otro es un error. Lo importante es recuperarnos de este palo cuanto antes. Ya no vale llorar.

¿El 0-5 provoca que se pierda lo andado en el plano anímico?
Sí porque ya hemos comentado en estas seis semanas que era lo que más me preocupaba el día que yo llegué. Lo importante es que crean en lo que están haciendo y esta semana llegábamos reforzados, con menos lesionados, a nivel técnico estábamos mejorando, encajábamos menos goles. Es verdad que nos está costando Dios y ayuda materializar e incluso crear peligro, pero llegábamos recuperados y ahora tendremos que volver a levantarnos y andar. Pido mucha unión y que todos seamos compañeros y tengamos un único fin. Hay que armarse de valor y tranquilidad.

¿Se han desquiciado al final?
Sí, pero hay que ver por donde empieza. En el campo y en el banquillo se siente bastante impotencia porque son situaciones que se vienen repitiendo. El futbolista eso lo tiene en la cabeza y por mucho mensaje que le puede dar el entrenador, cada uno tiene su carácter. Esa es la labor más importante que tenemos hoy en día. Con 0-2 o 0-3 tenemos que intentar que el partido al menos muera ahí y no tener que llegar a un 0-5. Es difícil porque hemos visto la serie de acciones como se han venido sucediendo, aunque no nos podemos excusar en eso y mañana nos tendremos que centrar en preparar el duelo de Albacete.

¿Es un fallo no haber quitado a Mario con el 0-2 o 0-3 para evitar esa amarilla?
No porque Mario en otras situaciones conmigo ha jugado con una tarjeta y ha sabido interpretar el partido. A lo mejor hay otros elementos dentro del partido, como se dice hoy día, más allá de no saber leerlo. La acción no es violenta, de hecho hay una tras la expulsión de Héctor que sí hubiese sido merecedora de algo más. Volvemos a la pescadilla que se muerde la cola, a ese desquiciamiento y de dónde viene.